Antonio García, o perder en la última vuelta de Le Mans y quedar como un ganador

Tras remontar hasta la primera posición con el Corvette en las 24 Horas, Antonio García y sus compañeros perdieron la victoria en la última vuelta a pesar de su gran actuación

Foto: Antonio García, durante la carrera. (Corvette Racing)
Antonio García, durante la carrera. (Corvette Racing)

"Viendo cómo venía conduciendo, pues lo mismo ni me huelen (risas)... Pero quién sabe, lo mismo Le Mans me tenía otra preparada".

Último relevo de las 24 Horas de Le Mans, en una de las carreras más disputadas en toda la historia en la categoría GTE Pro, ya se sabe, Porsche, Ferrari, Aston Martin, Chevrolet... Calor impresionante. El Corvette y el Aston Martin salieron a la pista tras su simultánea y final parada en boxes totalmente pegados frontal y cola. Faltaban pocos minutos y se jugaban la victoria. Estaba previsto que fuera Antonio García quien afrontara la responsabilidad final en ese duelo a muerte. Pero fue el americano Jordan Taylor quien pilotaba el Chevrolet. En principio, no se entendía por qué no era el español, como estaba previsto.

Acosado por el Aston Martin, cuando marchaba en cabeza, Taylor se salió en una de las chicanes de Mulsanne en la penúltima vuelta. Aunque pudo seguir, dañó el neumático fue adelantado por el Aston Martin al empezar la última. Pinchó. Llegó a la meta a rastras. El equipo de García terminó en tercera posición.

“Duele mucho que se vaya al traste así. Si ocurre a una hora del final te da mas tiempo para asimilarlo, pero estando tan cerca… Además, era la falta de costumbre, porque nunca se ha visto un final de Le Mans como este” comenta a El Confidencial Antonio García, autor de una extraordinaria actuación que se escapó en la última vuelta. “Hace dos años perdí Daytona por tres centésimas y aún me arde dentro. Jordan se va a tirar durante los próximos meses recordando cada curva de ese último turno para ver qué podía haber hecho diferente”. Ni el menor reproche a su compañero. "Magnussen y Taylor hicieron muy buenos relevos, si no hubieran conducido bien no puedes llegar al final como lo hicimos".

Sí, pero ¿cómo se siente García tras perder esa victoria tras una actuación sensacional? “Fue una remontada a la bestia, pero debería haber sido otro final…”. Durante los compases finales de la carrera, Fernando Alonso hacía cálculos en Twitter para ver quién podría ser el ganador: “En GT me sale que gana Antonio García porque es el mejor”.

"Totalmente exhausto, desfondado"

Un pinchazo al comienzo de la prueba mandó al fondo de la categoría al Corvette número 63 de García, Magnussen y Taylor. Nunca en la historia de Le Mans la categoría había estado tan igualada. Al equipo de García le tocó remontar décima a décima desde las primeras horas. Tras un sensacional relevo por la noche –el español es el gran especialista en conducción nocturna– , llegó el decisivo turno de la mañana. Dos horas a muerte en las que el español llevó el coche hasta la primera posición.

“Recuperé diez segundos a Darren Turner y le había metido casi cuarenta segundos al Porsche. Fue un turno superrelevante que nos posicionó muy bien, de 9.30 a 11.30 había puesto arriba en la primera posición el Chevrolet. Ya nos dio un colchón sobre el Aston Martin, dejamos el coche en un punto en el que siempre lideramos nosotros. Al final la estrategia estaba hecha así, estaba previsto para que subiera yo en el último relevo para acabar la carrera. Estaba encauzada en ese sentido, iba todo muy bien”. Pero…

Javier RubioJavier Rubio

Chevrolet deja al español para los grandes momentos, como en las pasadas 12 Horas de Sebring, donde logró una victoria que ni el propio García se creía con un increíble relevo final. El equipo quería que hiciera las dos últimas horas de la carrera. Serían diez en total para el español y, el resto, para sus compañeros. Pero en ese formidable turno García había echado el resto. Terminó “totalmente exhausto, desfondado, destruido”. Tanto, que le tuvieron que meter dos litros de suero según se bajó del coche.

Entre ocho y diez grados más

“Hacia muchísimo calor, como hace muchos años”, cuenta García a El Confidencial. “El reglamento de Le Mans nada que tiene que ver con el de América. El Corvette ha sido el número uno en seguridad y confort para el piloto, en Chevrolet llevan aire desde el 2003, pero la reglametación en Le Mans busca una forma de temperatura concreta dentro del coche, con un sistema distinto al que usa el Chevrolet”. Por resumir, el sistema del Chevrolet enfría el casco del piloto. La FIA pide en Le Mans que se enfríe un sensor situado dentro del coche. El equipo tuvo que redirigir el aire hacia el sensor en vez de hacia el casco del piloto. “En América he conducido diez u once horas en una carrera. En Le Mans también, pero este año era imposible con esta reglamentación".

García había llevado el coche hasta la primera posición con una temperatura entre ocho y diez grados superior a lo normal. No pudo volver a pilotar. De hecho, “la estrategia la decidí yo a partir de ese momento porque sabía cómo se sentía uno en el coche. Les dije que se repartieran las cuatro horas que quedaban sin hacer los turnos seguidos como yo para poder aguantar porque me deshice completamente. La única forma era que subieran 55 minutos, se bajaran, refrigeraran y vuelta a tirar para estar mentalmente frescos, sin pensar en el calor. Por eso se hizo así hasta el final”.

“Antonio, el Aston era muy rápido al final… ¿Te hubieran pasado en las dos vueltas finales?”. “Creo, que me hubiera podido escapar de ellos con el ritmo que tenía en los últimos relevos, probablemente me hubiera podido escapar, sí”, contesta el piloto español. “Fui capaz de entrar en el coche perdiendo diez segundos con el Aston y al final acabar ese turno doble metiéndole dieciséis. Y era el Aston Martin bueno, el otro, el que tuvo problemas. Viendo cómo venía conduciendo, pues lo mismo ni me huelen (risas)... Pero quién sabe, lo mismo Le Mans me tenía otra preparada". Quien conoce a Antonio Garcia sabe que la presunción no está precisamente entre sus rasgos.

Decepción e impotencia

¿Cómo se siente al perder la victoria en la última vuelta? “Al final, Jan y yo lo hablábamos antes de subir al podio. Mientras Taylor daba la vuelta agónico con la rueda pinchada nos fijábamos dónde estaba el tercero para no tener que chuparnos el podio. ¿Qué más da segundo o tercero? Te ahorrabas el tener que salir al podio con una cara... No era prepotencia, pero es que en este tipo de carreras lo único que vale es ganar”.

El piloto español explica también las razones técnicas por las que comprendía el error de Taylor en esa frenada, una mezcla de neumáticos ya usados por otro piloto, subviraje del coche, la presión... “Pero me siento decepcionado también por no haber podido acabar yo la carrera, digamos, no haber podido haber dado forma a esa estrategia que ya estaba planteada. E impotente. Estoy contento porque he hecho un buen trabajo, pero no podía hacer nada. No sé qué hubiera podido entrenar de alguna forma así para el calor. En Madrid he entrenado intensamente con el calorazo de estas últimas semanas, más no podía haber hecho en cuanto al físico. Estoy decepcionado conmigo mismo por no haber podido hacer esas dos horas finales. Es eso, decepción e impotencia". Ya se sabe, Le Mans enseña a los pilotos a darlo todo sin pedir nada a cambio. Pero aun así...

Dentro del Paddock

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