Es noticia
Menú
Carlos Sainz y Marc Márquez se vacunan: los "egoístas" quizá sean otros
  1. Deportes
  2. Fórmula 1
Javier Rubio

Dentro del Paddock

Por

Carlos Sainz y Marc Márquez se vacunan: los "egoístas" quizá sean otros

La vacunación de Sainz y Márquez ha creado polémica en algunos sectores que pierden la perspectiva de la vida real en aras de visiones ideologizadas y alejadas de la realidad

Foto: Carlos Sainz aceptó la oferta de vacunación de Bahrein antes del comienzo de la temporada y Gran Premio local
Carlos Sainz aceptó la oferta de vacunación de Bahrein antes del comienzo de la temporada y Gran Premio local

“Es un acto egoísta, no ayuda a la sociedad” titulaba el diario El Mundo, citando textualmente que los “epidemiógos critican los `privilegios’ por vacunarse fuera de España por parte de Carlos Sainz y Marc Márquez. “No es ético desde el punto de vista de la justicia distributiva”.

Todo titular supone una generalización que en este caso añade combustible al debate sobre la prioridad para la vacuna de unos ciudadanos respecto a otros, intentando establecer a matarrasa un demagogo paradigma de criterios morales a una sociedad con casuísticas muy diferentes. En la Fórmula 1, la cuarta parte de los pilotos han dado positivo en estos últimos meses. A pesar de los protocolos y de las extremas precauciones que han observado todos.

De modo que deportistas de élite españoles, que representan a su país por todo el mundo en infinito trasiego con el riesgo de contraer el coronavirus, deberían rechazar la oportunidad que ofrece un gobierno extranjero, o la que ellos puedan disponer fuera de España para protegerse y seguir desempeñando su singular actividad. Carlos Sainz lo dejó bien claro en Shakir. Y también Márquez:"mi vacuna es para otro".

Javier o Pepe, como Sainz

Javier es un caso real cercano. Creó una consultora con otros socios cuyos clientes son todas empresas extranjeras y multinacionales. El negocio ganaba velocidad de crucero cuando la pandemia casi se lleva por delante la consultora el pasado año. Pero en los goznes de 2021 comenzaron a llegar contratos, todos fuera de nuestras fronteras. Deportista, Javier se cuidó durante toda la pandemia. Tras varios viajes en estos últimos meses, tan pronto subió al último avión desde un un país africano se temió lo peor por los síntomas. Desde Barajas, directamente al hospital. Positivo.

Durante diez días, Javier se ha encerrado en su habitación. Durante diez días ha intentado aguantar, demolido por los efectos del coronavirus pero atendiendo la carga de trabajo de la creciente demanda de los servicios de su empresa. No pudo más, y hoy está ingresado. Ahora, Javier sufre los efectos de la enfermedad, como también potencialmente su empresa en un momento crucial. España podría dejar de ingresar las divisas que genera, y ojalá no sea el caso, perder proyectos en beneficio de consultoras de otros países. Y un ciudadano antes sano se añade a la cifra de contagiados en España, con los posibles efectos colaterales que supone el virus. Extrapolemos a miles de casos similares en nuestro país.

Por su edad, Javier aún tendrá que esperar para vacunarse aqui ¿Y si alguno de los países africanos que ha visitado le hubiera permitido la posibilidad de vacunarse, como Bahrein o Qatar a la Fórmula 1 y Moto GP? Porque el coste de la vacuna es ridículo, protegen a sus propios ciudadanos, y potencian la imagen de su país en todo el mundo a través de los eventos. “Es un acto egoísta que no ayuda a la sociedad”, “no es ético desde el punto de vista desde la justicia distributiva” contestarían los “epidemiólogos”, expertos en microorganismos y virus. En España algunos compran semejante material.

La contundencia de Sainz

En febrero de 2020, antes de los confinamientos generalizados, Fernando Alonso ya llevaba mascarilla en un acto promocional en Estados Unidos. Desde entonces ha vivido como un auténtico monje. No se trata de ampliar detalles de su vida privada, pero se encerró en una burbuja de protección que ha llegado a la obsesión, exasperada durante su reciente accidente en bicicleta. Lewis Hamilton hablaba de haber vivido en términos parecidos, pero aun así cayó ante el virus al bajar la guardia tras el título. Un famoso piloto español rechazaba amablemente la presencia del periodista y un fotógrafo para un reportaje especial ante el temor que un posible contagio arruinara todo un año de trabajo. El grado de atención al detalle para los pilotos ha sido extenuante. Y este año se repite el panorama.

En la rueda de prensa de Shakir con periodistas españoles sorprendió la contudencia de un Carlos Sainz cargado de razones para justificar su vacunación. Frente a quienes ejercen a conciencia los mecanismos de dominio social para ideologizar cualquier cuestión, ofreció razones de mero sentido común bajo la ética personal que debería albergar cualquier figura pública. AlphaTauri no solo vacunó a todo el equipo, sino que permaneció más días para completar el proceso. Ferrari dio libertad a los miembros de su equipo para aceptar el ofrecimiento de Bahrein. Muy pocos en la Fórmula 1 llegarán al primer Gran Premio sin vacunar. A partir de entonces, habrá que dar la vuelta al mundo en aviones. Seguro que esa ‘justicia distributiva’ de los 'expertos' les ayudará a todos ellos a protegerse en tan largo y delicado periplo.

Cualquier ciudadano ha de lidiar con el riesgo del contagio, anónimo o famoso. Todos desearían poder vacunarse cuanto antes. Pero mientras se espera -y desespera- algunos inquisidores a los que nadie ha legitimado como jueces en España prefieren estigmatizar a Carlos Sainz, Marc Márquez y otros en su misma posición por protegerse fuera de su país, a costa de otro gobierno o de su propio bolsillo. A Javier también, de haber podido vacunarse. Así que cero polémica si se trata de un sindicalista liberado en el sistema sanitario, pero no de un deportista de élite español que ha de moverse sin parar por el extranjero. Mejor quedarte apeado de la élite de la Fórmula 1, de Moto GP, o del trabajo que genera tus ingresos para ti y tu país. Mejor importar a España otro cuerpo con 'bicho' para compartirlo ‘solidariamente’ con tus compatriotas. Así se satisface el más bajo instinto del rencor social. Cabría discutir quién es verdaderamente más egoísta, o... mezquino. Elijan ustedes mismos.

“Es un acto egoísta, no ayuda a la sociedad” titulaba el diario El Mundo, citando textualmente que los “epidemiógos critican los `privilegios’ por vacunarse fuera de España por parte de Carlos Sainz y Marc Márquez. “No es ético desde el punto de vista de la justicia distributiva”.

Fórmula 1 Marc Márquez