El riesgo del Atlético de morir de éxito por unos salarios desbocados

El control financiero ha hecho que los rojiblancos, a pesar de haber incrementado su presupuesto, vayan a tener problemas para cuadrar las cuentas y evitar el riesgo de quiebra

Foto: Simeone habla con el presidente, Enrique Cerezo. (EFE)
Simeone habla con el presidente, Enrique Cerezo. (EFE)

El Atlético de Madrid corre el riesgo de morir de éxito. Los triunfos deportivos conseguidos en la última década de la mano de Simeone le han supuesto un enorme crecimiento económico. Pero si no consigue los objetivos marcados, el riesgo de quiebra es real. Ha pasado de ser un club eminentemente vendedor a retener a su gran figura pagándole un salario que no lo cobra ningún jugador del Real Madrid, el todopoderoso y más rico vecino. Y lo ha hecho a la vez que ha construido un nuevo estadio, el más moderno de Europa. El empeño de Simeone por retener a Griezmann ha sido complacido por Miguel Angel Gil Marín. El CEO del Atlético intenta complacer siempre todas las peticiones de su exitoso entrenador y, con conocimiento de técnicos y capitanes, puso un sueldo galáctico al francés. Esa decisión impidió que se fuera al Barça de Messi.

Pasados unos meses la pregunta se impone: ¿se arrepienten Simeone y Gil Marín de esa estratosférica subida a Griezmann? Pues un poco sí. Esa subida ha alterado todo y todo el mundo en el club pide ganar más pasta. Resulta que Diego Costa quiere ganar lo que Griezmann y así lo ha hecho saber. No será por este motivo, pero le rendimiento del hispanobrasileño no ha sido el esperado y desde que reapaerció hace un año apenas ha hecho cinco partidos al nivel que se esperaba cuando se le repescó del Chelsea. Otros compañeros como Filipe y Godín también han pedido aumento de sueldo. El brasileño no acepta la oferta de 4 millones netos al año y por eso quiere marcharse. Y Godín, actual capitán, también quiere partir el botín que se ha generado con la buena labor del equipo que ha supuesto un crecimiento económico evidente del que se han beneficiado desde el entrenador a todos los jugadores.

El control financiero de LaLiga ha provocado que el Atlético tenga que reducir el número de efectivos en su plantilla. Si paga esos sueldazos (hay que subir el de Oblak y pagarle como el mejor portero del mundo) debe ajustar el plantel en número. Ya lo ha hecho esta temporada y lo tendrá que seguir haciendo la próxima. También para subir el sueldo a Simeone, que aspira a ganar lo que el jugador que más gana. El Cholo, que ya es de los entrenadores que más gana del mundo, según fuentes del Atlético es el segundo en el ranking por detrás de Guardiola, se merece todo lo que pida porque gracias a él el club se encuentra en esta situación de privilegio. Eso sí, si no se consiguen los objetivos, el equipo rojiblanco estaría en riesgo de quiebra. Es el riesgo que se asume.

Kalinic. (EFE)
Kalinic. (EFE)

Poblar la plantilla de canteranos

La hoja de ruta está marcada y en la Academia del Atlético saben que a partir de la próxima temporada en la primera plantilla deberá haber entre seis y diez canteranos de bajo coste para poder sostener los altos salarios de todas las estrellas del primero equipo, con el técnico a a la cabeza. Simeone asume el reto y ya está probando como funciona esta temporada. Queda el mes de enero, con la Copa del Rey que debe intentar ganar sí o sí, para medir como llega el equipo al mes de febrero, como vuelve la Champions. Es evidente que el Atlético necesita fichar laterales, algún medio y un delantero en el mercado de enero para afrontar el final de temporada, pero el control financiero de LaLiga se lo impide en estos momentos.

Con el enorme crecimiento económico del Atlético se ha visto como hasta el relato construido por el Cholo tenga también que variar. Porque ya no llega a los propios jugadores cuando dicen que se enfrentan a los poderosos cuando se mide a Madrid o Barça ya que la diferencia de prespuestos se ha reducido notablemente y, sobre todo, cuando el entrenador del Atlético gana más que los entrenadores del Barça y del Madrid juntos. Desde ahí es complicado convencer a los jugadores en esa épica, pero el Cholo gana lo que gana porque aún así, en la dificultad de construir un nuevo relato, consigue persuadir y convencer a sus jugadores.

El acierto en la política de fichajes es vital para que el proyecto se sostenga. Lo cierto es que no ha habido mucha suerte con las contrataciones de Vietto, Ansaldi, Sosa, Siqueira, Insúa, Kranevitter, Jackson Martínez, Gaitán, o Gameiro, en un repaso así a vuela pluma. Y de los actuales no acaba de cuajar Vitolo, Gelson o Kalinic (Stuani pudo fichar por 14 millones y se prefirió al croata al uruguayo). Ni Lemar, el fichaje más caro de la historia. Ni Rodri, un futbolista de las características del estilo de Guardiola no del Cholo. El de los fichajes es uno de los aspectos en los que debe afinar Simeone, que ha demostrado que se le da mucho mejor entrenar que elegir los jugadores que hay que comprar. Pero aún sin funcionar los fichajes, el gran líder de los atléticos siempre consigue los objetivos.

Si el Atlético gana la Champions League, su primer Copa de Europa, cuya final se juega el próximo 1 de junio en su estadio, el Wanda Metropolitano, el inmenso esfuerzo económico habrá merecido la pena. Porque para ser tercero y cumplir los objetivos mínimos no hacía falta gastarse tanto dinero y pagar esos sueldazos. Eso sí, como no cumpla esos mínimos, la viabilidad del proyecto se vería seriamente amenazada. Pero con el Cholo siempre hay que creer. El Cholo sabe como ganar. Su contrato y los partidos.

Mata-dor
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