Sergio Busquets: un ejemplo de humildad, compromiso y amor por el fútbol
  1. Deportes
  2. Mata-dor
Javier Gómez Matallanas

Mata-dor

Por

Sergio Busquets: un ejemplo de humildad, compromiso y amor por el fútbol

Las lágrimas de emoción del capitán de España, el último representante de la generación de los campeones del mundo, evidencian lo mal que lo pasó por el positivo de covid

Foto: El capitán charla con Luis Enrique en un entrenamiento. (EFE)
El capitán charla con Luis Enrique en un entrenamiento. (EFE)

Sergio Busquets conquistó el corazón de los aficionados de la Selección tras el partido ante Eslovaquia. Acababa de ser elegido MVP del partido por su buen hacer en el césped en su debut en la Eurocopa. Y, cuando atendía al micrófono de Ricardo Reyes de Mediaset, el capitán de la Selección española se quebró y rompió a llorar.

Las lágrimas de Busquets mostraban lo mal que lo pasó el capitán por su positivo por covid. Esas lágrimas evidenciaban la angustia que vivió por la incertidumbre de si había contagiado a algún compañero y por si podía perderse la que podría ser su última Eurocopa. El centrocampista del Barça se tuvo que perder los dos primeros partidos por el positivo que dio el domingo 6 de junio. Un positivo inesperado después de una semana de burbuja que le obligó a abandonar la concentración de Las Rozas en una ambulancia medicalizada y que le tuvo 12 días recluido en su domicilio, entrenándose en solitario sin saber si podría regresar con sus compañeros, hasta que pudo regresar el viernes 18 de junio a la concentración y fue recibido por una ovación de todos sus compañeros.

placeholder Busquets agradece el apoyo a la afición. (Reuters)
Busquets agradece el apoyo a la afición. (Reuters)

La emoción de Busquets mostró la humildad de un futbolista que lo ha ganado todo en el fútbol tanto con su club como con la Selección. Y revelaron públicamente, sin ambages y sin postureo, su amor al fútbol y a su profesión de futbolista. Fue una conexión con el espíritu 'amateur' del fútbol y con la identificación de un jugador con su equipo, en este caso la Selección de su país.

Busquets dijo que no quería perderse la oportunidad de disputar la que será su última Eurocopa con el magnífico grupo humano que se ha formado en esta fase final alrededor de Luis Enrique, del que todos los que están cerca hablan maravillas, aunque hacia fuera la imagen que trasmite es de soberbia y chulería. Por más que se esfuerza el asturiano en parecer simpático, le puede la poca empatía y simpatía que tiene el seleccionador con los periodistas. A veces, cuando se recalca tanto que hay buen ambiente en un equipo, parece que es más una pose en público y que, cuando llegan los malos resultados, el buen rollo se diluye, pero en el caso de la Selección da la impresión de que es así, y más con las palabras de Busi. Eso sí, el buen ambiente no garantiza que se marquen goles.

El último de la generación dorada

Sergio Busquets es el último representante en la Selección de los campeones del mundo, de aquel grupo de chavales que montó y engrasó Luis Aragonés y mantuvo y retocó Del Bosque, precisamente con Busquets entre otras novedades. Aquellos chavales trasmitían unos valores muy positivos para la sociedad de trabajo bien hecho, de cultura del esfuerzo, de búsqueda de la excelencia a través de la humildad.

Aquel grupo de campeones, junto a los que Busquets forjó su personalidad futbolística y su liderazgo actual, lograron vertebrar un país entero y que la bandera española no fuera propiedad de una parte del país. La unión que provocó el fútbol en España en las tres gestas de 2008, 2010 y 2012 fue algo natural y espontáneo, por encima de cualquier ideológica y nacionalismo de cualquier índole, por más que luego intenten monopolizarlo a su favor unos y otros.

placeholder La selección ha cambiado la cara tras la victoria ante Eslovaquia. (EFE)
La selección ha cambiado la cara tras la victoria ante Eslovaquia. (EFE)

El ejemplo de Busquets de compromiso con la Selección española y con el fútbol debe cundir entre todos los futbolistas, de cualquier categoría. Que un jugador que ha logrado todos los títulos y ha ganado mucho dinero se emocione y considere el partido ante Eslovaquia uno de los más importantes de su carrera habla muy bien del compromiso y pasión de Sergio por el fútbol. También por sus compañeros, por la afición y por el equipo que representa a un país singular como España. Las lágrimas de Busquets merecen un nuevo triunfo de España. ¡Hasta la victoria siempre!

Eurocopa Sergio Busquets