La polivalencia con trampa de los futbolistas: de Saúl Ñíguez a Marcos Llorente
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Javier Gómez Matallanas

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La polivalencia con trampa de los futbolistas: de Saúl Ñíguez a Marcos Llorente

El canterano rojiblanco no ha podido salir del Atlético de Madrid a pesar de desearlo. Su capacidad para adaptarse a diferentes posiciones ha jugado en su contra

placeholder Foto: Saúl Ñíguez trata de recuperar una pelota ante el Elche. (EFE)
Saúl Ñíguez trata de recuperar una pelota ante el Elche. (EFE)

Saúl Ñíguez pidió salir del Atlético a final de la temporada pasada. Se reunió con Miguel Ángel Gil y le dijo que era el momento de probar fuera. El Atlético ha ayudado para que la salida de Saúl fuera posible, pero le ha costado mucho encontrar un destino al canterano colchonero.

¿Qué ha pasado para que Saúl, uno de los centrocampistas con más recorrido de Europa, quiera irse del Atleti y le cueste tanto salir. En primer lugar, le ha perjudicado en su rendimiento jugar en tantas demarcaciones. Simeone le ha utilizado de interior, de pivote, en banda, de carrilero, de lateral izquierdo y hasta de segundo delantero. Al futbolista no le gustaba jugar en tantas demarcaciones, pero es algo que no solo le ha pasado con el Cholo; ya en el filial del Atleti jugaba de '6', de '8', de '10' y en su cesión en el Rayo llegó actuar de central.

placeholder El canterano trata de recuperar su mejor nivel. (EFE)
El canterano trata de recuperar su mejor nivel. (EFE)

Esa polivalencia que puede parecer beneficiosa para un futbolista acaba siendo un problema como le ha sucedido a Saúl. Ser comodín en un momento dado provoca que no se sepa exactamente de qué juega ese jugador. Esa polivalencia es uno de los motivos para que Saúl no haya acabado de encontrar un destino, cuando el club le facilitaba la salida. El otro son sus emolumentos. El crecimiento económico en la última década del Atlético ha provocado que el club rojiblanco pueda ofrecer salarios del nivel de los equipos más fuertes en el plano económico.

Gil Marín decidió romper la banca, por petición expresa del Cholo, y dar una ficha galáctica a Griezmann. Después llegó Simeone a pedir lo suyo y le puso la mejor ficha del mundo de un entrenador. Y a partir de ahí puso salarios de primer nivel como el de Saúl. Esas fichas ahora no pueden ser asumidas por posibles clubes de destino. Le pasó a Griezmann que se tuvo que bajar la ficha cuando fue al Barça (ganaba más si lograba títulos, algo que no ha pasado) y le pasaría al Cholo de tener ofertas porque su merecido salario está fuera de mercado.

El paralelismo con Marcos Llorente

En el Atlético hay un futbolista que está en las antípodas de Saúl. Marcos Llorente se encuentra en la cresta de la ola. Después de la noche mágica ante el Liverpool en la que se convirtió en el héroe de Anfield, cuando Simeone le puso de segundo delantero después de tenerle seis meses sin jugar apenas, Marcos estalló en la miniliga de 11 partidos que se jugó tras el confinamiento, y su techo no se vislumbra. El paralelismo de Marcos Llorente con Saúl pasa por la polivalencia. Resulta que Simeone le puso varios partidos la pasada campaña de dos, concretamente de carrilero derecho con su empecinado sistema de tres centrales. En esa demarcación estuvo correcto, pero nada que ver con las exhibiciones que pegó jugando de ocho, montando una sociedad con Trippier que fue una de las claves, junto a 14 partidos de Joao Félix en la espectacular primera vuelta de los del Cholo, para que el Atleti ganara la Liga.

placeholder Marcos Llorente pugna por un balón aéreo. (EFE)
Marcos Llorente pugna por un balón aéreo. (EFE)

Y llegó la Eurocopa, donde Marcos Llorente debía ser fijo en la lista de España. Luis Enrique le llevó, por supuesto, pero lo hizo de lateral derecho, incidiendo en el error de Simeone de ponerle de lateral. El seleccionador lo fundamentaba en que el estilo de España requiere mejor pie que el del canterano del Madrid que ha triunfado en el Atleti, falacia de los dogmáticos de un estilo de juego previsible. El caso es que España se vio hurtada del mejor centrocampista del fútbol de transiciones actual durante la Eurocopa. En media hora de la prórroga ante Suiza, Marcos creó más ocasiones jugando en su sitio que en todo el partido.

En ese punto arranca la actual temporada y Simeone le vuelve a colocar de carrilero las dos primeras jornadas y Luis Enrique le vuelve a meter en la lista como lateral derecho. Esa polivalencia que ahora parece que le beneficia le puede perjudicar a Marcos Llorente como lo ha hecho con Saúl. La polivalencia puede ser una trampa, porque cuando juegas de todo acabas jugando de nada. Y Marcos Llorente es el mejor '8' del mundo. Como lo fue Saúl cuando jugó muchos partidos en el mismo sitio.

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