La Ducati obliga a Jorge Lorenzo a cambiar su forma de pilotar
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Juan Pedro de la Torre

Historias del paddock

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La Ducati obliga a Jorge Lorenzo a cambiar su forma de pilotar

Empezó los entrenamientos a casi dos segundos de la cabeza y los ha terminado a sólo cuatro décimas. La clave ha sido cambiar su estilo de pilotaje sobre la Ducati

placeholder Foto: Jorge Lorenzo ha iniciado una nueva etapa en su carrera deportiva en Ducati (EFE)
Jorge Lorenzo ha iniciado una nueva etapa en su carrera deportiva en Ducati (EFE)

Las primeras pruebas de la pretemporada 2017 han concluido en Sepang y ya se pueden sacar las primeras conclusiones. Una, que Maverick Viñales es, de momento, el piloto más rápido de la parrilla. Logró los mejores registros el pasado mes de noviembre en Cheste, y ahora repite en lo alto de la tabla. Otra, que Marc Márquez, a pesar de los problemas, sigue siendo el piloto más fuerte: enlazó una tanda de 11 vueltas —todas entre 2’00”2 y 2’00”4— que nadie fue capaz de igualar. Pero, cuidado: que los árboles no nos impidan ver el bosque. A pesar de que veamos a Jorge Lorenzo décimo en el cómputo de los tres días de pruebas, no está, ni mucho menos, lejos de sus rivales.

Foto: Jorge Lorenzo (Ducati) rueda en el Circuito de Sepang durante las pruebas de pretemporada de MotoGP (Fazry Ismail/EFE-EPA) Opinión

En estas tres jornadas de pruebas la evolución del balear ha sido notable, mejorando más de segundo y medio sus registros. ¿La clave? Jorge ha sabido cambiar su estilo de pilotaje, porque la Ducati es una moto que se maneja de manera diferente a la Yamaha, algo que no era necesario, aparentemente, en Cheste, pero que en un circuito de mayor exigencia como es Sepang ha quedado claramente en evidencia. “En Valencia podía con mi estilo, pero aquí he visto que no es posible. Debo comprender cómo hacer esta adaptación, porque la Yamaha y la Ducati son las motos más opuestas en cuanto a pilotaje”, reconocía.

Le sobra aceleración

El caso de Lorenzo saca a la luz una cuestión importante en un año en el que hay muchos cambios de montura en MotoGP. ¿Qué hay que hacer: adaptar tu pilotaje a la moto, o adaptar la moto a tu pilotaje? Lorenzo reconocía el lunes, tras la primera jornada, que prácticamente debía aprender cómo frenar con la Desmosedici: “Si intentas frenar y dejar la palanca antes de entrar en curva, como hacía con la Yamaha, y manteniendo la velocidad de paso por curva, la moto no gira”, decía. La clave es retrasar la frenada y llegar con los frenos hasta dentro de la curva, lo cual era la antítesis de su anterior forma de pilotar. La ventaja de la Ducati es que al ser tan potente, le sobra aceleración y compensa lo que se puede perder en el paso por curva.

Hay un ejemplo muy claro para representar la diferencia de pilotaje entre ambas motos. En el pasado Gran Premio de Cataluña, Lorenzo terminó arrollado por Andrea Iannone durante la carrera. El italiano se quejó de que Lorenzo había frenado demasiado pronto… y tenía razón. Con la Yamaha, Lorenzo anticipaba mucho la frenada para ganar paso por curva y abrir gas antes, para acelerar lo más pronto posible. Con la Ducati, Iannone podía meterse hasta el fondo de la curva con los frenos apretados y aprovechar su potencia en la salida con una prodigiosa aceleración. Ambos coincidieron en el lugar menos oportuno, la frenada de la curva 10, con el agravante de la improvisada modificación del circuito llevada a cabo a raíz del accidente mortal del malogrado Luis Salom. Con escasas referencias para negociar esta situación, el choque entre los dos fue inevitable, y ninguno tuvo la culpa.

Tacto similar

Lorenzo ha visto que es necesario modificar su forma de llevar la moto, aunque no todos los que cambian de montura este año creen necesario cambiar de estilo. Iannone, por ejemplo, que también ha ido rápido en Sepang, lo que ha hecho ha sido adaptar la moto a su estilo. Aunque según Maverick Viñales, el buen rendimiento del italiano sobre la Suzuki obedece a haber usado sus reglajes… Aquí nadie regala un elogio; hay que ganárselo…

Lo que sí es evidente es que las motos japonesas, a pesar de sus diferencias, tienen un tacto similar, pero cuando se llega a otra marca, aparecen complicaciones. Lorenzo no es el único que tiene que lidiar con una forma de pilotar diferente. Pol Espargaró, mientras, se muestra satisfecho con la KTM, pero tras haber pilotado una Yamaha las tres últimas temporadas, se enfrenta a un mundo completamente distinto. La KTM es una moto nerviosa, algo inevitable por la peculiaridad de su bastidor, un chasis multitubular de acero que sufre muchas torsiones. Por eso se retuerce tanto, pero es que a Espargaró le gustan las motos nerviosas. Con la Yamaha, si era agresivo en su pilotaje, no conseguía ir deprisa; es una moto que requiere guante de seda. En cambio, si pilota la KTM de esa forma, no va bien, así que tiene que recurrir a su estilo agresivo de siempre y, de momento, funciona.

Mejorar la frenada

“En curvas lentas el pilotaje es muy diferente”, decía Lorenzo. “Tengo que mejorar la frenada porque todavía no aprovecho al máximo las prestaciones del nuevo neumático delantero”, se quejaba tras la primera jornada. Y vaya que si lo aprovechó, porque su evolución a lo largo de los tres días ha sido espectacular. El pasado lunes estaba a 1”6 de Casey Stoner, y en el cómputo de las tres jornadas de pruebas se ha quedado a sólo 399 milésimas de Viñales.

Foto: Jorge Lorenzo se vistió por fin de rojo en la presentación del equipo Ducati (Giorgio Benvenuti/EFE) Opinión

Lorenzo fue el único que completó un simulacro de carrera de 20 vueltas, la mejor manera de evaluarse. Su ritmo está, de momento, alejado del de Márquez, pero todo forma parte de un proceso. “Nunca he sido un piloto que se adapte rápidamente [a los cambios de moto], así que poco a poco lo iré haciendo”, reconoció Jorge. De momento, se va de Malasia con cara de satisfacción.

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