La divertida conspiración para que Yamaha perdiera el mundial de MotoGP

Con el Mundial concluido, todavía hay quien dice que el campeonato ha sido manipulado, que Michelin ha conspirado en contra de Yamaha y sus pilotos para que perdieran el tren del título. ¡Qué falsedad!

Foto: Márquez conversa con un miembro de Michelin. (EFE/EPA)
Márquez conversa con un miembro de Michelin. (EFE/EPA)

Concluida la temporada de MotoGP ha llegado el momento del descanso. Desde el pasado 1 de diciembre y hasta el próximo 27 de enero la actividad estará interrumpida, dedicándose los pilotos a recuperar fuerzas tras una de las temporadas más intensas de los últimos años. Un ejemplo de lo enérgico que ha sido este año es la ausencia de Marc Márquez en el Superprestigio Dirt Track de Barcelona, un evento concebido expresamente en torno a su figura, al que el campeón del mundo ha renunciado para poder recuperarse de los esfuerzos de la temporada.

Los fabricantes se concentran ahora en la producción de las nuevas motos para 2018 tras las referencias obtenidas en los primeros entrenamientos de pretemporada realizados en Cheste, Jerez y Sepang (Yamaha). Y también es tiempo de analizar lo que ha sido la temporada 2017, y en la balanza lo positivo pesa claramente más que lo negativo.

Las mayores críticas se las sigue llevando Michelin, aunque el fabricante de neumáticos ha realizado una temporada más que notable, redoblando esfuerzos para ofrecer un material cada vez mejor. Y no cabe duda que lo ha conseguido: en cinco de las trece carreras disputadas en condiciones de seco se ha batido el récord de la pista, y en conjunto el tiempo total de carrera ha sido más rápido que en 2016. Pero a pesar de estas cifras muchos insisten en hablar de conspiración por parte de Michelin, porque decidió cambiar la carcasa del neumático delantero en plena temporada y, a partir de ese momento, el dominio que ejercía Yamaha, con Maverick Viñales y Valentino Rossi, se esfumó.

Siendo sinceros, el cambio de carcasa no fue una imposición de Michelin. Seguramente ha sido la modificación más democrática vivida en la historia de MotoGP, porque la decisión se sometió a la voluntad de la comisión de MotoGP, que aprobó el cambio del neumático en una reunión realizada en Le Mans, donde 20 de los 23 pilotos de la parrilla votaron a favor, para incorporarlo en Mugello. La polémica se arrastró hasta Cataluña. Lorenzo fue uno de los más críticos y al que más palos le llevó por expresar su parecer: “Se eligió un neumático y por las quejas de varios pilotos ahora se quiere volver atrás. Me parece bien que aquellos que quieran cambiar lo puedan hacer, pero es justo que los que no nos quejamos podamos seguir con el que ya nos va bien”, dijo en su momento Lorenzo. Visto con perspectiva, es un comentario de lo más razonable.

Cuando cuesta entender por qué sucede algo es más fácil y más divertido decir que hay una mano negra detrás moviendo los hilos… Nada más lejos de la realidad.

No es algo nuevo

Lo curioso de esta leyenda negra que le han colgado a Michelin es que los teóricamente perjudicados por el cambio, Viñales y Rossi, votaron a favor de él… Aunque los comentarios realizados en un determinado momento por Viñales (“recibiría un ‘mail’ si hablo mal de los neumáticos”, como llegó a decir en Jerez en unas circunstancias muy concretas que nada tienen que ver con el cambio de neumático) se han mantenido imborrables en la memoria de muchos, como si se hubieron cincelado sobre granito.

Maverick Viñales en un entrenamiento en Sepang. (EFE)
Maverick Viñales en un entrenamiento en Sepang. (EFE)

Conviene recordar que el cambio de neumático realizado por Michelin no ha sido algo excepcional en la historia de MotoGP. Con Bridgestone también sucedió y en aquella ocasión fue una imposición del fabricante y afectó directamente a los pilotos de Honda, pero nadie habló así, airadamente, de conspiraciones contra la marca ni se acusó al fabricante japonés de influir directamente en el curso de la competición como se ha hecho con el fabricante francés. Ahora hay cierta crispación contra Michelin y cualquier incidente o contrariedad es suficiente para despellejar a la marca gala.

Estos cambios de material en plena temporada tan criticados no han sido exclusivos de Michelin. En 2012, Bridgestone era el suministrador oficial de neumáticos y en la carrera de Silverstone, la sexta de aquella temporada, se introdujo un nuevo neumático delantero con una carcasa menos rígida. “¡El nuevo neumático nos ha destrozado!”, se quejó Shuhei Nakamoto, cabeza visible de Honda en MotoGP. “Por lo general, la estructura de los neumáticos nunca se cambia en plena temporada, pero en esta ocasión Bridgestone lo hizo”, comento en su momento Nakamoto con evidente frustración.

Un cambio de esta envergadura siempre es un compromiso para un constructor, ya que las motos se desarrollan en torno al neumático y un cambio de carcasa supone una modificación importante. En su momento, Honda pidió que, además de trabajar con la nueva carcasa se mantuviera la original -lo mismo que pidió Lorenzo este año-, pero Bridgestone dijo que no podía ser por razones de seguridad. “¡Pero en realidad no había ningún problema de seguridad con ese neumático!”, protestó Nakamoto.

Cambios de rendimiento

Otro de las cuestiones inexplicables que acentúan la cuestión conspirativa son los notables cambios de rendimiento que sufrieron los pilotos de Yamaha en algunas pistas donde realizaron entrenamientos el lunes posterior a la carrera: Jerez y Cataluña, fundamentalmente. Para Viñales y Yamaha, ambas carreras fueron catastróficas, pero al día siguiente el piloto de Roses era capaz de rodar a ritmo de récord. ¿Cómo es posible? Era algo que el propio equipo era incapaz de entender. Hay que separar lo sucedido en ambas carreras de los altibajos posteriores, pero indudablemente los problemas sufridos en ambas pistas provocaron una espiral de cambios y modificaciones en sus propias motos que hicieron perder la perspectiva al equipo. Y conviene recordar que Rossi reconoció que el problema estaba en la moto y no en los neumáticos.

Márquez, durante los test en Cheste (Cordon Press)
Márquez, durante los test en Cheste (Cordon Press)

Hay explicaciones para entender por qué fueron peor en la carrera que al día siguiente en Jerez y Cataluña. Una de ellas es, sin duda, el viejo asfalto de ambos circuitos –Jerez lo renovó en agosto y el Mundial de SBK rodó a ritmo de récord en octubre, y Cataluña hará un reasfaltado durante el invierno–, que ofrecía poco agarre y en esas condiciones, las Yamaha de fábrica, con bastidor 2017, sufrían mucho. Sí, pero ¿por qué eran más rápidas el lunes? A muchos equipos de MotoGP les pasaba lo mismo y la única explicación que tienen es que la goma dejada por las motos de Moto3 y Moto2, cuyas carreras se realizan inmediatamente antes de MotoGP, perjudicaba el agarre. Los lunes, rodando en solitario, todas las MotoGP batían claramente los tiempos de carrera.

Lo sucedido en las pruebas de pretemporada en Valencia tiene una explicación similar: la carrera del último Gran Premio fue la más lenta de toda la temporada. Con esa referencia, los registros del martes y el miércoles fueron fácilmente superados por la mayoría, en dos jornadas en las que se trabajó centrados en sacar el máximo rendimiento al material, algo imposible de hacer una carrera tan tensa y con tanta estrategia como la vivida en Cheste el pasado 12 de noviembre. Y conviene recordar que ese día, tanto Rossi como Viñales salieron a pista con el bastidor 2016, prácticamente a ciegas, después de una breve prueba en el 'warm up' (20 minutos), con una temprana caída de Viñales incluida. ¿Son suficientes estos argumentos para desterrar definitivamente el fantasma de la conspiración y valorar con justicia la extraordinaria temporada que hemos disfrutado?

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