Casillas ya asume su salida del Real Madrid... pero con los bolsillos llenos

Con dos años más de contrato -el Madrid está dispuesto a abonarle el dinero pendiente: 14 millones netos-, tiene un elevado caché y exige un mínimo de 7 millones limpios por año a su futuro club

Foto: De Gea y Casillas, durante un entrenamiento de la Selección Española (EFE)
De Gea y Casillas, durante un entrenamiento de la Selección Española (EFE)

Muy pocos dudan ya del enorme tapón que se está produciendo en el Real Madrid en cuanto a llegadas y salidas. Resulta como poco llamativa la estampa de ver al histórico Iker Casillas sondear el mercado internacional para encontrar un club que se adapte a sus exigencias. Y es deprimente observar que no hay una cola de equipos top que aspiran a su fichaje. Pero es que si el de Móstoles no deja libre la taquilla del vestuario de Valdebebas, David de Gea no piensa poner sus zapatillas en el Real Madrid.

Iker Casillas, en el Real Madrid o no, quiere jugar la Champions League, y pocos equipos se adaptan al modelo exigido por el internacional. La Roma jugará Champions esta próxima temporada y de forma indirecta tanteó al cancerbero. Todo parecía encajar: equipo de postín, ciudad de ensueño… Pero surgió el problema inevitable. El dinero. Casillas, con dos años de contrato con el Real Madrid (club dispuesto a abonarle en su totalidad el dinero pendiente: 14 millones netos), tiene un elevado caché y exige un mínimo de 7 millones netos por temporada. La Roma solo abonaría la mitad: 3,5. Ni un euro más. Iker Casillas no quiere rebajar su soldada.

El Arsenal de Arsene Wenger, mientras, (admirador de siempre del mostoleño) se decantó al final por el veterano Cech, tan fiable como Casillas pero con una ficha acorde con las circunstancias: 3 millones de euros. El Fenerbahçe turco asomó la cabeza para sondear a Iker, el campeón otomano alcanzaría los 7 millones, pero fue descartado de manera categórica.

Iker Casillas espera y también el Real Madrid. David de Gea espera a los dos. Para sentarse a este tablero de ajedrez se requieren nervios de acero. El mínimo movimiento en falso podría llevar a la catástrofe. En el escalón inferior, pero con los ojos abiertos como platos, se encuentra el Manchester United. El histórico equipo de Old Trafford también juega sus cartas. El histriónico Van Gaal, su mánager general y entrenador, no deja de presionar a De Gea para que siga en el 'escenario de los sueños'. Pero el silencio persistente del ex atlético incomoda a Van Gaal, que sondea a Lloris, del Tottenham, como un posible sustituto.

Las relaciones de Casillas con la grada del Santiago Bernabéu son más que tensas (EFE)
Las relaciones de Casillas con la grada del Santiago Bernabéu son más que tensas (EFE)

El terco Van Gaal

En el Manchester se libra otra batalla: a instancias de Van Gaal, quiere fichar a Sergio Ramos y está dispuesto a pagar un máximo de 60 millones de euros. De momento, ha ofrecido 40 por el zaguero internacional. Pero subirá. Alguien le ha preguntado esta semana a Van Gaal si, a cambio de perder a David de Gea, acogería la propuesta de un cambio de cromos: Iker Casillas. Van Gaal ha contestado sin sonreír: “Me gusta De Gea, es nuestro portero”.

El tiempo sigue transcurriendo y el día 11, que es la fecha del inicio de los entrenamientos del Real Madrid, está cada vez más cerca y todo sigue igual: Casillas, el Real Madrid y De Gea. Éste no piensa variar un centímetro su postura: no quiere problemas con nadie y menos con Iker. De ahí no se saldrá. Así se lo dijo la madre de De Gea (principal soporte del portero) a Jorge Mendes, el hombre que lleva sus asuntos profesionales, que se lo comunicó la semana pasada al Real Madrid. Para que no quepan dudas: De Gea (Jorge Mendes) y el Real Madrid tienen perfectamente dibujado el contrato que ligará al cancerbero con la entidad de Chamartín por cinco temporadas. Y 30 millones netos en total, bonus aparte.

Pero De Gea, cuyo trato personal con Iker Casillas en la Selección es correcto y educado pero tan frío que resulta doloroso, no quiere entrar en 'su nueva casa' con el pie cambiado. David desea centrarse exclusivamente en el reto deportivo, llegar a un vestuario sin minas antipersonas.

Casillas sigue ahí, en tensa espera. Ya sabe que su nombre no cuenta en el nuevo proyecto del Real Madrid y comienza a diseñar planes lejos de la que siempre fue su casa. El club le compensará con los dos años que le quedan. Ahora tiene que ser él quien dé el siguiente paso. El portero quiere jugar la próxima Eurocopa, sabe que Vicente del Bosque cuenta con él, pero tendrá que jugar partidos, no ser suplente. Iker lo sabe. Pero nada se mueve (al menos en apariencia). No hay muchos clubes Champions llamando a su puerta. Su nombre internacional anda todavía alto. Pero pocos asumen su elevadísima ficha. Y el portero tampoco quiere bajar. A nadie le cuadran los números.

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