Los dos gestos del rugby de España que ponen la piel de gallina

Este fin de semana, tanto los chicos del Seven como los de rugby XV de España han dado motivos para poner los pelos de punta. Los primeros por una gesta deportiva, los segundos por deportividad

Foto: España pudo torcer el brazo de los All Blacks por primera vez en la historia. (World Rugby)
España pudo torcer el brazo de los All Blacks por primera vez en la historia. (World Rugby)

Han sido acciones de diferente calado, pero dos atractivas muestras para enganchar al aficionado español y hacerle sentir orgulloso de su rugby. Este fin de semana, los chicos del Seven lograron en las World Series de Canadá ganar a los poderosos All Blacks gracias a un ensayo de Pol Pla en la última jugada del partido mientras que en el Central, en la paliza a Bélgica (en forma de venganza) por 47-9, tanto los Leones como los belgas hicieron un emotivo pasillo a Maxime Ghion, lesionado con una tibia fracturada minutos antes. Los aplausos del público, en pie, terminaron por cargar de emoción este momento cargado de significado por cómo estaba transcurriendo el choque.

El España - Bélgica no era un partido más. Los belgas habían guardado para este encuentro a sus mejores piezas porque sabían que los Leones les esperaban con artillería y una motivación especial. El "atraco" -como lo califican en la Ferugby- del año pasado en Bruselas (vía el árbitro rumano Iordanescu) estaba todavía latente y al partido asistieron los cinco hombres que fueron sancionados tras la tangana final (Pierre Barthere, Lucas Guillaume, Mathieu Belie, Sebastien y Guillaume Rouet). Con estos condicionantes, España salió a intentar arrasar a Bélgica y esa pasión no sólo quedó reflejada en el marcador, sino también en algunas acciones del partido en la que hubo golpes feos, a destiempo y duros.

Hasta tres pequeñas tanganas se pudieron ver en un partido en el que la emoción estaba en diferentes puntos menos en el marcador. Sin embargo, toda esa ira que estaba luciéndose sobre el césped desapareció cuando Maxime Ghion sufrió una fractura de tibia que era visible en el campo. Todos los jugadores, de España y Bélgica, llamaron rápidamente a los médicos para que acudieran a la mayor brevedad. El partido estaba prácticamente acabado, iba a aser una de las últimas jugadas...

Tras unos minutos atendido, Ghion fue elevado en una camilla con ruedas que se disponía a cruzar el campo para llegar a la ambulancia. En ese momento, los rugbiers de ambos conjuntos formaron un pasillo para aplaudir al belga. El público, que antes ya había aplaudido para mandar su respeto al jugador, se levantó y comenzó a aplaudir. Sensacional gesto para concluir el partido (el árbitro pitó el final sin que se jugara más) que supuso enterrar cualquier hacha de guerra y hermanar a todos.

Emotiva despedida de los Leones del XV que ocupan la segunda plaza del Seis Naciones B, tras Georgia, y que terminan el año con su próximo enfrentamiento ante Alemania. En 2020 se jugará la vuelta de este torneo y ahora mismo, dentro del vestuario, se ven capaces de doblegar a los georgianos para ser campeones de Europa.

Por cierto, que la emocionante carrera de Joan Losada y Pol Pla en el Seven para doblegar a Nueva Zelanda fue tan grande que luego no se afrontó de la mejor manera el choque ante Francia y Australia (ambos con derrota) de este sábado y luego el de este domingo ante Canadá (también perdido).

Gordos y melones
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