el club emitió un comunicado

El Barça se parapeta en el 'caso Messi' para resucitar la teoría de la conspiración

El FC Barcelona ha encontrado en el juicio de Leo Messi por fraude fiscal el parapeto ideal para resucitar la teoría de ‘la mano negra’. Un clásico del club catalán

Foto: El juez envía a juicio a Messi y a su padre acusados de tres delitos fiscales (EFE)
El juez envía a juicio a Messi y a su padre acusados de tres delitos fiscales (EFE)

El FC Barcelona ha encontrado en el juicio de Leo Messi por fraude fiscal el parapeto ideal para resucitar la teoría de ‘la mano negra’. La estrategia ni siquiera es novedosa. Se mete en un mismo saco la sanción de la FIFA que les impide inscribir hasta enero, los chavales de La Masia que no pueden ni competir, el 'caso Neymar' y las divergencias entre la Fiscalía y la Abogacía del Estado con Messi, se agita hasta que todo quede bien mezclado y se emite un comunicado con el siguiente párrafo: “El FC Barcelona denuncia el cúmulo de decisiones externas, totalmente inadmisibles y que hace tiempo que empezaron, y que son ajenas al ámbito estrictamente deportivo. Perjudican la buena marcha del Club, su estabilidad y la de los deportistas que forman parte. El Club continuará trabajando con más firmeza que nunca para defender sus legítimos derechos y está preparado para los nuevos desafíos que puedan llegar”. Ya está, ya lo tienen. La mano negra, la conspiración permanente, los hilos invisibles que se mueven al compás de perversas manos cuyo único objetivo es que el Barça no levante cabeza y perseguir a sus jugadores sin descanso para que no den pie con bola. 

Que la Fiscalía y la Abogacía del Estado no se pongan de acuerdo por el caso de fraude fiscal de Leo Messi es curioso según los expertos, pero no es el primero, ni el único caso en que ocurre algo así. Vamos, que no entra dentro de los parámetros de escandalazo. Sólo hay 15 abogados del Estado en Barcelona. Marcos Mas es uno de ellos y en declaraciones a la emisora 'Rac1' afirmó a la pregunta de si existía la posibilidad de que hubieran recibido presiones: “La independencia es total y absoluta”.  Subyace la sensación permanente de que con la estrella azulgrana se quiere dar ejemplo y que su imagen entrando en un juzgado y sentado en el banquillo es golosa. Claro, que esto ya sucedió en septiembre del 2013 cuando Messi acudió junto a su padre Jorge a los juzgados de Gavá y fue recibido con vítores y aplausos. Entró y salió saludando como si fuera a casarse en lugar de a declarar por presunto fraude fiscal. Hasta gritos de “campeón” se escucharon. Esto es España y Messi es una estrella del fútbol.

En la imagen, Messi saluda a Josep María Bartomeu (EFE)
En la imagen, Messi saluda a Josep María Bartomeu (EFE)

Falta de coordinación

El crack pagó nada menos que 53 millones de euros a Hacienda para regularizar su situación, convirtiéndose así en el mayor contribuyente al fisco de España en el 2013. Una vez solucionada la deuda administrativa, le quedan pendientes las responsabilidades penales. A partir de 200.000 euros es delito, por mucho que sea jugador del Barça y el mejor futbolista del planeta. Y Messi defraudó 4,1 millones. El comunicado de la empresa del argentino se ceñía únicamente a la defensa de Messi y mostraba las divergencias entre la Fiscalía y la Abogacía del Estado, sin más. Todo correcto.

El Barça, sin embargo, decidió no solo mostrar su apoyo, afecto y poner al servicio de la estrella a sus servicios jurídicos, sino que en un tercer punto de un comunicado que publicó a las once de la noche sin estar ni siquiera coordinado con la empresa de Messi (que se enteró, como el resto, cuando apareció), que era el momento ideal para poner el grito en el cielo por el “cúmulo de decisiones externas totalmente inadmisibles” y quejándose además de que perjudican “la buena marcha del club, su estabilidad y la de los deportistas”. Hacienda cómo es, vaya, que no tiene en cuenta que estamos en plena Liga y con la Champions ya empezada. Jó.

En el intento por hacer la pelota a Messi el comunicado del Barça consiguió el efecto contrario: ponerle en la diana. No era necesario, pero con el dilema, aún caliente, por el 'caso FIFA' y la tibia decisión de la entidad bajo la premisa de “riesgo cero”, el club ha optado por embarullarlo todo y agitar la coctelera a ver si cuela que el mundo mundial está contra ellos. Flaco favor le han hecho a su estrella, que ayer, aparentemente ajeno a todo, publicó una foto en las redes sociales sonriente, brazos arriba y con el mensaje: “Y así estoy yo H...” seguido de tres emoticonos lanzando besitos. No parece muy preocupado, en fin. Y el argentino todavía guarda las maneras si se le compara con su compañero Neymar, que un día después de que le embargaran en Brasil 42 millones de euros por una presunta evasión fiscal publicó en su cuenta de Instagram una foto sentado en el techo de su nueva adquisición: un Ferrari. Rojo, por supuesto.

Tribuna
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
12 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios