Contador, Froome, Aru, Nibali, Bardet... Ciclistas respetados, ciclistas que respetan

Cada día ocurre algo en La Vuelta y de eso tiene mucha culpa el recorrido y, sobre todo, los ciclistas, actores principales de este gran espectáculo

Foto: En la imagen, Alberto Contador y Chris Froome. (EFE)
En la imagen, Alberto Contador y Chris Froome. (EFE)

¡Vaya Vuelta que estamos viviendo!

Cada día ocurre algo y de eso tiene mucha culpa el recorrido y, sobre todo, los ciclistas, actores principales de este gran espectáculo. Tengo claro que todos los que componen el pelotón internacional tienen aptitud, unos más que otros, pero no todos siempre tienen actitud. Recuerdo declaraciones de Cipollini, uno de los mejores sprinters del mundo: “A la Vuelta no vengo con la tensión del Tour o del Giro” (2002).

Corredores que utilizaban la ronda española para prepara el Mundial y se retiraban antes de llegar a Madrid.

“Boonen y Cancelara se van de la Vuelta a España para preparar el Mundial” (2014).

“Freire abandona la Vuelta pensando en el Mundial” (2007).

Otros que celebraban antes de tiempo el final de temporada y aprovechaban la carrera para ello.

“Andy Schleck y O'Grady, expulsados de la Vuelta por salir de copas”.

No discuto la calidad de ninguno de estos ciclistas pedaleando, pero no comparto la actitud hacia la carrera en determinados momentos. Y no siempre ellos eran los culpables, también lo he de decir. Venir a preparar el Mundial a la Vuelta era típico en algunos ciclistas y los equipos lo proponían o lo imponían. Un entrenamiento perfecto y de calidad difícil de conseguir en casa; estabas acompañado, rodabas a buen ritmo, podías irte pedaleando al hotel después de la etapa para alargar el kilometraje del día... pero no lo considero correcto. Seguro que un cambio de fecha en el Mundial hubiera facilitado todo, qué sencillo. Es más, creo que debería estar prohibido abandonar la carrera sin una justificación médica convincente y no dejar competir al corredor en un tiempo para que se recuperara de su dolencia.

“Me encanta La Vuelta”

Es injusto ver ciclistas retirarse llorando por enfermedad o caída y otros hacerlo de manera premeditada con una sonrisa en la cara. Es injusto obligar a ciclistas a competir en la carrera y otros que lo desean, y que se juegan su contrato para el año que viene, quedarse en casa viendo por televisión a sus compañeros. Me he planteado muchas veces si algunos ciclistas o equipos tomarían determinadas actitudes, que llevan a cabo en La Vuelta, durante el Tour de Francia o el Giro de Italia. Afortunadamente, todo está cambiando y el respeto aumenta cada año. Los ciclistas quieren venir a la carrera, quieren vivirla y disfrutarla. De los diez primeros clasificados en el pasado Tour de Francia, son siete los que están participando. Froome habla en un tono muy distinto al que lo hacía Cipollini: “Me encanta La Vuelta y quiero ganarla”.

Alberto Contador decidió a los pocos días de terminar el Tour de Francia que sería su última temporada, que 2017 era su último año como ciclista profesional. Podía sacar cualquier excusa y no acudir a la Vuelta, disputar otro calendario de carreras de un día menos exigentes a nivel físico y mental. Pero no, quería estar aquí, sentir el calor del público en las cunetas. “Gracias Alberto” es la frase que más se repite, que más veces ves pintada en el asfalto o en pancartas que adornan el paso del pelotón. No se plantea nada que no sea dar batalla y demostrar respeto.

Bardet, el tercero del Tour, advirtió que su estado de forma no era el adecuado para disputar la general, pero sí para intentar ganar una etapa. Y no miente, no habla por hablar... le vemos intentarlo en la montaña, metiéndose en las fugas desde el banderazo de salida. Aru y Nibali, italianos que luchan contra un poderoso SKY sin arrojar la toalla, como si estuvieran en el Giro, apretando dientes y llegando a meta con el maillot empapado de sudor, repleto de líneas blancas de sales y con gesto de darlo todo hasta cruzar la línea blanca.

Superman López

Otros, como Miguel Ángel López, más conocido como Superman López, agradecidos a la carrera, a su fecha, a que la Vuelta sea la última oportunidad de salvar una temporada plagada de accidentes y lesiones. Y vaya si el colombiano lo está haciendo, disfruta de llegar fresco, con 18 días de competición exactamente se plantaba en la salida de Nimes. Que bien va La Vuelta a muchos ciclistas, es un salvavidas que te arrojan y al que te dan la oportunidad de agarrarte. Una manera de solventar cualquier problema surgido durante el año, de mejorar tu contrato o de conseguir uno. A veces toda la temporada hipotecada en el Tour y en la primera semana una caída o enfermedad lleva al traste todos tus planes.

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En el coche, camino del hotel, mientras te pones serio y tus lágrimas amenazan con empañar tus gafas, piensas en que aún queda La Vuelta, aún una grande para lucirte y solventar esa mala suerte. Gracias, que palabra más corta y que valiosa, a todos los deportistas que hacéis que las cosas ocurran, que pasáis a la acción y que habéis hecho que la Vuelta a España vuelva a ser una carrera respetada y valorada. Seguiremos disfrutando de vuestro esfuerzo en cada kilómetro.

Tribuna

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