Messi y Busquets comen aparte en el Barcelona

Valverde, el técnico del Barcelona, es el que elige la alineación en cada partido, pero debe contar con el "sí" definitivo de dos de sus pilares -Messi y Busquets- antes de confirmar dicho once

Foto: Busquets y Messi en un partido de Champions de esta temporada. (Reuters)
Busquets y Messi en un partido de Champions de esta temporada. (Reuters)

Leo Messi y Sergio Busquets son dos jugadores clave en el FC Barcelona, y los dos están tocados en el tramo definitivo de la temporada. Ernesto Valverde deberá actuar de manera quirúrgica con ambos para no fallar en el momento decisivo y a partir de ahora son los jugadores los que mandan; serán sus sensaciones las que determinen qué partidos pueden disputar y el técnico se amoldará a ellos, aunque el plan era ganar la Liga cuanto antes y no escatimar esfuerzos.

“Estamos en un momento de la temporada donde los descansos no están permitidos”, declaró el Txingurri tras vencer a la Roma cuando le preguntaron por Piqué, que lleva dos meses con molestias en su rodilla, pero Messi y Busquets comen aparte. El argentino, con molestias en los isquiotibiales desde el encuentro ante el Athletic, jugó la última media hora frente al Sevilla para rescatar a su equipo y se le vio mermado en el encuentro de Champions. En el Barça no están tan preocupados con él como con Busquets. Creen que sus molestias remitirán en un plazo máximo de diez días y estará listo para la final de Copa y la más que posible eliminatoria de semifinales tras el 4-1 logrado en la ida en el Camp Nou este miércoles. Además, Messi sabe regularse de forma magistral, aunque a veces dé algún susto a los médicos, fisios y el propio Valverde como sucedió en el Sánchez Pizjuán.

Messi y el susto en Sevilla

Después de no disputar ni un solo minuto en los dos amistosos con su selección, Leo regresó a Barcelona dispuesto a jugar en Sevilla. Le advirtieron que tuviera cuidado, que con las molestias en los isquios prestara especial atención a los cambios de ritmo y no arriesgara… y nada más saltar al césped en Sevilla pegó un acelerón para combinar con Coutinho por la banda izquierda que subió las pulsaciones de todo el cuerpo técnico y médico del Barça. Después paró y apareció lo justo como para marcar el gol del empate. Frente a la Roma se le vio sin su habitual chispa y el equipo lo notó, aunque finalmente, y pese a que el juego dejó dudas, el resultado fue espléndido para los intereses azulgranas.

Al crack argentino no le gusta perder ni las pachangas de los entrenamientos, así que resulta imposible prever qué hará a partir de ahora. Será él y sólo él quien lo decida. Messi manda en el calendario y si cree que es mejor jugar frente al Leganés para ponerse a punto lo hará. Tiene además grabada en la memoria lo que le sucedió en el 2013, cuando se lesionó el bíceps femoral de su pierna derecha en los cuartos de final frente al PSG, forzó para la ida de semifinales ante el Bayern de Heynckes, que arrasó 4-0 en Munich, y vivió la vuelta y la eliminación de su equipo en el banquillo incapaz de ayudar. Maduro y con experiencia, sabrá regularse para que no le vuelva a suceder y en el vestuario confían plenamente en su criterio. El caso de Busquets, en cambio, es más peliagudo.

Busquets jugó infiltrado ante la Roma

Sergio Busquets sufrió "una fractura en la falange del quinto dedo del pie derecho con herida” ante el Chelsea, según informó el propio club en un parte médico, añadiendo que el tiempo estimado de baja era de tres semanas. Reapareció frente a la Roma después de haber completado solamente un entrenamiento con el equipo y con todas las precauciones del mundo. Quería jugar y lo hizo, pero infiltrado y aguantó como pudo 60’, hasta que le hizo una señal a Valverde para decirle que no daba más de sí y fue sustituido por Paulinho en el 66’.

La lesión del centrocampista preocupa porque necesita tiempo para curarse completamente y no lo tiene atendiendo al calendario: el Barça tiene por delante siete partidos (contando con la posible semifinal de Champions) en el mes de abril. Es cierto que en la Liga los culés tienen un colchón importante de nueve puntos y que la vuelta en Roma parece un trámite, pero no tiene sustituto y su participación es fundamental. Este jueves no se entrenó y a partir de ahora jugará a la carta para no agravar la lesión. El riesgo de infiltrarse es que no siente dolor, pero la lesión, la fractura, está ahí, así que a partir de ya la idea es cuidarle con mimo para evitar males mayores.

Como en el caso de Messi, Busquets ya no es ningún benjamín y a sus 29 años tiene ‘mili’ suficiente como para saber escuchar y atender a sus propias sensaciones físicas. Valverde se pondrá a disposición de ambos porque su compromiso y profesionalidad no deja lugar a dudas. Lo que ellos quieran y cuando quieran, porque por poco que estén para jugar, lo harán.

Tribuna

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