Por qué Luis Enrique tiene más que perder que Jordi Alba

Aunque Luis Enrique diga que no es nada personal, no dice toda la verdad. Su cara le delata. Si es por rendimiento deportivo, no hay quien sostenga la ausencia de Jordi Alba

Foto: Luis Enrique dirigió a Jordi Alba en el FC Barcelona durante tres temporadas (2014-2017). (EFE)
Luis Enrique dirigió a Jordi Alba en el FC Barcelona durante tres temporadas (2014-2017). (EFE)

No se puede comparar lo que hizo Lopetegui con Casillas cuando llegó a la Selección con lo que está haciendo Luis Enrique con Jordi Alba. La ausencia del lateral zurdo del Barcelona en la primera convocatoria levantó las sospechas de un ajuste de cuentas del nuevo seleccionador en su etapa de técnico azulgrana por los motivos de sobra conocidos: unas declaraciones de Alba en las que no dejaba en buen lugar a Luis Enrique cuando se marchó del Barça. La segunda ausencia en la lista confirma que Luis Enrique los tiene ‘cuadrados’ y no cuenta con Alba o prolonga su castigo sin fecha y gana tiempo para que se la pegue en el Barcelona y cargarse de mejores argumentos para ganar el pulso.

Muy grande tuvo que ser la afrenta de Jordi Alba a Luis Enrique para que el asturiano esté liquidando cuentas en esta etapa como seleccionador. Y detrás de esas palabras críticas del jugador, que tampoco fueron tan graves, tiene que haber más miga. Como que Luis Enrique se sintió ‘apuñalado’ y puenteado cuando decidió dejarle en el banquillo y el jugador, en proceso de renovación, presionó a la directiva con una salida si seguía siendo suplente. Echarle un pulso a Luis Enrique nunca fue una buena idea, pero Alba siempre tenía detrás el apoyo incondicional de Messi. Gran amigo, confidente y el mejor socio en el campo. Sobre todo desde que se fue Neymar y el español y el argentino decidieron, con la aprobación de Ernesto Valverde, que había que jugar más por el costado izquierdo y Jordi Alba debía tener toda la libertad para subir al ataque.

Jordi Alba brilla en el Barcelona con su conexión con Leo Messi. (Reuters)
Jordi Alba brilla en el Barcelona con su conexión con Leo Messi. (Reuters)

En Wembley quedó demostrado que Alba es uno de los mejores laterales del mundo y que a sus 29 años las piernas le responden y tiene energías para subir y volver. Es imprescindible en el Barcelona, pero no para Luis Enrique con España. Porque aunque el seleccionador diga que no es nada personal, no dice toda la verdad. Su cara le delata. Si es por rendimiento deportivo, no hay quien lo sostenga y se hace daño a sí mismo. Que no entrara en la primera lista podía tener un pase, pero entre esa y la segunda todo lo que ha hecho Jordi Alba es crecer competitivamente y demostrar que es un futbolista de élite.

Esta decisión de Luis Enrique le hace más daño a él que a Jordi Alba porque se comenta entre algunos internacionales que no lleva a los mejores y hay algo más extradeportivo que un criterio de justicia deportiva. Luis Enrique puede seguir ganando, pero Jordi Alba continuará siendo indiscutible en el Barcelona, seguirá creciendo con Messi —ahora más confidente si cabe tras la segunda ‘vendetta’ de Luis Enrique— y la sensación de injusticia se hará más grande entre los internacionales —aunque solo esté Busquets como representante del Barcelona— y los aficionados.

Tribuna
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