Los valores del Real Madrid, la deslealtad de Álvaro Benito y el marrón de Raúl

Los valores del Real Madrid los han dejado bien claros Florentino Pérez y José Ángel Sánchez –director general ejecutivo– en una semana gris. No ya sólo por los resultados deportivos

Foto: Raúl, el nuevo entrenador del juvenil B del Real Madrid. (EFE)
Raúl, el nuevo entrenador del juvenil B del Real Madrid. (EFE)

Quédense con la frase que lo justifica todo en el Real Madrid: ‘a rey muerto, rey puesto’. Esto es lo que ha decidido, una vez más, Florentino Pérez para despedir a Álvaro Benito y poner en su lugar a una de las leyendas madridistas que hoy está en prácticas en los banquillos. Ascender a Raúl González Blanco del cadete B al juvenil B no requiere de ningún curso especial ni demostrar los conocimientos con la gestión de los chavales. Ni tampoco se tienen en cuenta los meses de enseñanza y convivencia con niños en formación. Fuera Álvaro Benito y dentro Raúl porque lo que prima en el club es la fidelidad y la lealtad.

Los valores del Real Madrid los han dejado bien claros Florentino Pérez y José Ángel Sánchez –director general ejecutivo– en una semana gris. No ya sólo por los resultados deportivos y el enfado de las dos derrotas en los Clásicos. Hay excesiva calma chicha en el club a la espera de lo que suceda este martes en el partido de vuelta de los octavos de la Champions contra el Ajax de Ámsterdam. Existe pánico por lo que pueda suceder. Una eliminación de la competición europea pondría patas arriba todo el proyecto deportivo que defiende Florentino. Los ‘Solaris y Vinicius’ están en entredicho. No sólo porque están verdes sino porque la afición ha vuelto a perder la esperanza y la ilusión en un equipo que no atemoriza cuando llegan los partidos de la verdad.

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La última semana en el club ha sido de cuchillos largos y el que ha pagado los platos rotos ha sido Álvaro Benito por sus opiniones –en la Ser– durante el Clásico de la Copa del Rey. Le ha costado el despido porque se le considera –dentro del club– un desleal y un infiel. Se puede discutir si un empleado está capacitado o tiene el derecho a criticar a su empresa. Desde este punto de vista justifican en el Madrid la destitución de uno de sus entrenadores estrellas en las categorías inferiores.

Álvaro Benito es sólo la mínima preocupación que existe dentro del club por la proliferación de ex madridistas metidos a analistas en los medios de comunicación que arremeten contra los intereses del Real Madrid. Los que más daño hacen son –por este orden– Jorge Valdano, Bernd Schuster y Pedja Mijatovic. Pero la cuerda se ha roto por el lado más frágil, como se suele decir en estos casos, para dar escarmiento a aquellos ex madridistas que pretendan entrar en el club o estén dentro y osen a criticar el proyecto y los resultados. Valdano, mano derecha en su día de Florentino Pérez, no tiene freno. Es incisivo en sus análisis futbolísticos cuando desmenuza las carencias del equipo de Solari. Schuster es más ácido y ha provocado, con sus críticas, que salte Kroos. De él ha dicho que es un tractor diésel. Ha generado bastante malestar en el club y en el vestuario. Mijatovic –el héroe de la Séptima– tampoco se calla y habla –a calzón quitado– de una plantilla peor que la de la temporada pasada y una planificación deportiva deficiente. Del error de no haber fichado un especialista del gol después de dejar salir a Cristiano Ronaldo.

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Había que cortar la cabeza o empezar por alguien y el sacrificado es Álvaro Benito. Sin ser tan duro o creerse –como reconocen dentro del club– que es malintencionado, se le ha despedido. Una manera de ejemplificar. De demostrar que en el Madrid se defienden de los ataques exteriores –el VAR, la ACB y la prensa– y que no vale todo. Hay una raya que no se puede sobrepasar. Lo ha pagado un empleado. Un trago difícil para Álvaro Benito, con vocación de entrenador y pasión de comentarista, que se ha dejado llevar por la sinceridad y la objetividad. Le ha salido caro y está confundido. No sabe si es bueno o malo. Si ha hecho bien o mal. Si ha sido injusto o desproporcionado. Lo que le han dicho es que no ha sido leal y ha incumplido los valores del buen madridista.

Un caso incómodo para Raúl

El relevo ha sido Raúl González Blanco. Un principiante que un día, de jugador, se enfrentó a Florentino junto con Fernando Hierro, y hoy tiene puesto en el club. Cargo, sueldo, visibilidad y privilegios. Raúl ha cogido el puesto de Álvaro Benito por encargo de empresa. Podía haberse negado, pero esta no es su batalla y le ha salpicado un caso incómodo y desagradable. Raúl, que tiene mucha personalidad, se ha encontrado entre la espada y la pared con un ascenso imprevisto. ¿Cómo le dice a su amigo Álvaro Benito que no puede rechazar el puesto? En el primer partido con el juvenil B, Raúl ha ganado (1-4) al Leganes B.

Las formas en el Madrid son discutibles. Con Álvaro Benito no tenían el enemigo en casa. Simplemente pecó de sinceridad y ecuanimidad. Así lo cree él. La incompatibilidad de ser empleado del Real Madrid y comentarista en un medio de comunicación que no sean los canales oficiales o medios amigos crea un precedente para los que se atrevan a aceptar una propuesta. Álvaro Benito hoy es más libre en sus opiniones y en el Real Madrid preservan sus valores. Triunfa el ala dura. Pero sigue la preocupación con los Valdano, Schuster, Mijatovic y ahora el mediático Álvaro Benito.

Tribuna

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