De Cospedal, al Walt Disney catalán y las dietas a millón de euros de las cajas
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Agustín Marco

A Corazón Abierto

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De Cospedal, al Walt Disney catalán y las dietas a millón de euros de las cajas

El barullo diario de declaraciones es de tal densidad que apenas se le presta atención a las ocurrencias más peregrinas, a la desfachatez habitual del político

El barullo diario de declaraciones es de tal densidad que apenas se le presta atención a las ocurrencias más peregrinas, a la desfachatez habitual del político de turno, Una de las últimas osadías ha sido la de Maria Dolores de Cospedal, que en calidad de sus múltiples empleos públicos defendió la incorporación de Rodrigo Rato al Banco Santander como consejero áulico. "Tener en una empresa al que fue vicepresidente económico y autor del milagro español creo que es un magnífico fichaje", dijo la secretaria general del PP, tras lo que añadió que Emilio Botín “ha ponderado” adecuadamente haber contratado al imputado de la mayor quiebra financiera de España.

No le falta razón a laamigadeBarcenas, que ya sabe lo que es colocar a un familiar en una filial de una empresa cotizada. En concreto, a su marido, el simpáticoIgnacio López del Hierro, que cada vez que va a Erandio a los consejos de Iberrinco (la ingeniería de Iberdrola) deja notar su gracia andaluza por las tierras vascas. Una empresa que, casualidades de la vida, ha doblado el pago de dietas a los consejeros desde la llegada del ex de Metrovacesa. Y eso que le falló el enchufe de Red Eléctrica (180.000 euros al año), de la que, como le ha pasado a la sobrina del ministro de Economía, tuvo que dimitir antes de aceptar el cargo por el escándalo que se montó en las redes sociales.

La secretaria general del PP es todo coherencia: defiende el fichaje de Rato por el Santander tras colocar a su marido en una filial de Iberdrola, que ha doblado la remuneración del consejo de administración

Un consejero con alma de policía que ya fue sentado a dedo en la corporación financiera deCaja Castilla-La Mancha, la primera caja que quebró en España, y de cuyo órgano de gestión salió un mes antes –otra casualidad- de que fuera intervenida por el Banco de España. Una bancarrota que cuatro años y medio después nos cuesta mucho dinero a los españoles.

Una situación incómoda que Cospedal pondera bien porque sabe que a su pareja no le pasará nada, como tampoco a Rato. Y si les pasa, será dentro de diez años, cuando haya una sentencia en firme, cuando el tiempo y la verborrea compulsiva diaria hagan olvidar el daño causado a las arcas públicas. Porque la justicia en este país, más que lenta, es eterna. La hipocresia es más frecuente.Aquí van dos casos.

El primero es la subvención queWalt Disney Ibéricarecibió en 2012 para doblaral catalán las pelis de sus personajes de dibujos animados. En pleno debate sobre la identidad de esa preciosa comunidad autónoma, no es lo mismo escuchar a Mickey Mouse en castellano que en el idioma de Els Segadors. Para Mas y compañía, mola más verEl Rey Leóndoblado al tarraconense. Y si para eso hay darleuna ayuda a fondo perdido de 102.000 eurosa un gigante de la ficción como es el grupo estadounidense, pues se le da, pese a que en Cataluña muchos niños no tienen ni para alimentarse como Dios manda que diría uno que vive en La Moncloa.

La multinacional americana de la ficción recibe una subvención de la Generalitat para traducir sus pelis al idioma soberanista de Artur Mas

Una subvención que recibe Walt Disney que lleva siete años sin abonar una sanción que le impuso el Tribunal de Defensa de la Competencia por una denuncia interpuesta en 2003 por laFederación de Empresarios de Cine de España (FEECE).La multinacional ha recurrido ante la Audiencia Nacional la multa de casi tres millones de euros, que sigue sin ser firme diez años después desde que comenzó ellitigio.

Esta es la Justicia que tenemos y que permitirá a Rato y compañía irse de rositas pasado el tiempo. Como a los consejeros deLico Corporación, un grupo financiero dependiente de las cajas de ahorros que acaba de ser malvendido a Fortress, un fondo oportunista que se está poniendo las botas en España gracias a las miserias que han dejado unos gestores que hasta hace dos días seguían forrándose con total impunidad.

Los consejeros de una filial de la CECA se repartían unas sabrosas dietas de una filial que ha tenido que ser malvendida a un fondo buitre para evitar su quiebra

Aquí viene el segundo caso del que les hablaba. La citada Lico Corporación, dedicada a dar créditos via leasing, renting, factores y otros productos financieros,abonaba más de un millón de euros en dietas a sus consejeros,la mayoría ejecutivos de las cajas de ahorros, varias de ellas rescatadas con dinero público. Entre otros,Julio Fernández Gayoso,al que hay que agradecer su contribución a la quiebra de Novagalicia, que nos ha costado 9.000 millones a todos los ciudadanos. Había algún consejero que destinaba la retribución a la tesorería de la entidad, pero otros, como el ex presidente de la CECA, la patronal de las cajas,Juan Ramón Quintás, y su sucesor,José Antonio Olavarrieta,se lo apuntaban para su bolsillo, según las cuentas oficiales.

Al menos, a alguna mente lúcida se le debió ocurrir a finales del pasado año que, después de anunciar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) para el 43% de la plantilla, igual no era muy adecuado seguir repartiendo ese millón de euros en dietas. No parecía apropiado seguir chupando de la teta mientras se mandaba a la calle a la gente de una sociedad que acabó el ejercicio con unas pérdidas de 80 millones tras aportar los socios otros 50 para evitar la insolvencia. Y me atrevería a asegurarque nadie pagará por ello.

Sean felices y bon dia a tothom

CECA ERE Disney Fortress Castilla-La Mancha Lico Corporación