¿Nos espera una recuperación rápida o lenta?
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Javier G. Jorrín

Consecuencias económicas

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¿Nos espera una recuperación rápida o lenta?

Los continuos fracasos del proceso de vacunación en Europa complican la recuperación económica, pero los agentes económicos mantienen unas expectativas elevadas

Foto: Llegada a Baleares de viajeros desde Alemania el pasado fin de semana. (EFE)
Llegada a Baleares de viajeros desde Alemania el pasado fin de semana. (EFE)
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Los problemas de la vacuna de Astra Zeneca, con sustento científico o sin él, están complicando aún más el control de la pandemia en Europa. Estamos ya a mediados de marzo y todavía no se han administrado ni 13 vacunas por cada 100 habitantes en los principales países de la UE (datos de Our World in Data). El fracaso comunitario complica el cumplimiento de los objetivos de inmunización antes del verano. Si se confirman estos presagios, supondrá un duro golpe para la recuperación económica, ya que la temporada de verano determinará la magnitud de la recuperación en 2021.

Es fácil comprender la importancia de la próxima temporada de verano para las expectativas económicas. La mayor parte de los sectores estaban ya el pasado mes de diciembre muy cerca de los niveles de actividad previos a la crisis. Por ejemplo, las ventas minoristas y la producción industrial se situaron muy cerca de los niveles previos a la pandemia. En enero y febrero los indicadores volverán a sufrir una contracción por el avance de las restricciones, pero ya ha quedado patente la capacidad de recuperación cuando no hay limitaciones.

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Las secuelas de un año completo de pandemia económica
Javier G. Jorrín Carlos Muñoz Luis Rodríguez Laura Martín Pablo López Learte

El problema se concentra en el sector turístico, que engloba a tres actividades principalmente: hostelería, transporte y entretenimiento. Seis de cada 10 trabajadores que siguen en ERTE pertenecen a estos tres sectores y sus opciones para volver a la actividad están en la temporada de verano. De lo contrario, difícilmente se reintegrarán al empleo hasta el verano siguiente. No solo eso: también se convertirían en un problema para el Gobierno, porque forzaría a extender los ERTE un año completo.

En esta cuenta atrás hacia el verano, cualquier semana perdida para la vacunación pone en riesgo la temporada alta. Esto explica que el Panel de Funcas saliera el miércoles con una lectura pesimista de la recuperación. Estas previsiones, que recogen las perspectivas de una veintena de las principales casas de análisis que siguen la coyuntura española, anticipan un crecimiento relativamente lento. De hecho, la mayor tasa trimestral de crecimiento que proyectan los analistas es del 2,9% a lo largo del verano. Se trata de una cifra pobre si se compara con una primavera que va a ser muy complicada, ya el turismo va a perder la Semana Santa y las semanas posteriores que habitualmente son muy positivas para el empleo.

La recuperación que proyecta Funcas pierde impulso rápidamente cuando empieza el año 2022, de modo que las tasas de crecimiento volverán al 0,8%, similares a las que existían antes de la pandemia. No solo eso, el PIB en el último trimestre de 2022 todavía seguirá por debajo de los niveles previos a la crisis. Esto es, un escenario de crisis larga sujeto a riesgos de recaída precisamente por la debilidad del crecimiento.

Foto: La canciller de Alemania, Angela Merkel. (EFE)

Sin embargo, aunque es cierto que las vacunas amenazan la campaña de verano y la recuperación, los datos de los últimos días vuelven a mostrar cómo la economía repunta rápidamente cuando se levantan las restricciones. Un buen ejemplo es el de las ventas presenciales con tarjetas de crédito, que desde el inicio de marzo están por encima de los niveles de un año atrás, esto es, justo antes de que estallara la pandemia en España. Otro buen ejemplo es la situación de la Comunidad de Madrid, que sigue inmersa en la recuperación durante el actual estado de alarma gracias a que las restricciones han sido laxas.

Otro hecho sorprendente de los últimos días es el crecimiento de las reservas turísticas en Baleares por parte de alemanes una vez que su Gobierno ha declarado al archipiélago destino seguro. Los turistas germanos agotaron en unas horas todos los vuelos para la Semana Santa cuando se confirmó que podrían viajar. Este hecho tiene una incidencia menor sobre los datos de PIB, ya que apenas llegarán unos miles de turistas, pero es muy importante por lo que revela: el deseo de dejar atrás la pandemia y volver a viajar. Es evidente que todavía existen graves riesgos en el turismo internacional, pero las ganas de recuperar la normalidad se están imponiendo sobre el temor al virus.

Foto: La presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, rodeada por sus consejeros. (EFE)

La voluntad de consumir, consecuencia de unas elevadas expectativas de los hogares con la recuperación, unida a la creación de pasaportes sanitarios, puede ser la clave para salvar la temporada de verano. Es evidente que en ningún caso será como la de años anteriores, pero puede ser suficiente para recuperar al grueso de trabajadores del turismo que siguen en ERTE y así asentar la recuperación económica. Además, la gran bolsa de ahorro que han construido los hogares españoles durante la pandemia, de 40.000 millones de euros, será un gran incentivo para el consumo una vez se levanten las restricciones, lo que animará el turismo nacional durante el verano.

De cara al año 2022, ya estará asentada la inversión de los fondos europeos. A estas alturas del año parece complicado que España vaya a ejecutar los 27.000 millones de euros presupuestados. Sin embargo, es previsible que en 2022 ya se encuentre en pleno funcionamiento la maquinaria de la ayuda europea, con las diversas administraciones ejecutando en paralelo. 27.000 millones supone una aportación al PIB de, al menos, dos puntos completos a lo largo del año, además de los efectos secundarios sobre el resto de sectores gracias a la creación de empleo.

La confianza de los hogares en la recuperación y las previsiones de inversión gracias a los fondos europeos anticipan una recuperación que debería ser intensa a partir del verano. El proceso de vacunación determinará la intensidad del crecimiento a partir del verano, pero que, en cualquier caso, será intenso tanto en la segunda mitad del año como en todo 2022.

Los problemas de la vacuna de Astra Zeneca, con sustento científico o sin él, están complicando aún más el control de la pandemia en Europa. Estamos ya a mediados de marzo y todavía no se han administrado ni 13 vacunas por cada 100 habitantes en los principales países de la UE (datos de Our World in Data). El fracaso comunitario complica el cumplimiento de los objetivos de inmunización antes del verano. Si se confirman estos presagios, supondrá un duro golpe para la recuperación económica, ya que la temporada de verano determinará la magnitud de la recuperación en 2021.

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