No controlo a mi hijo, y ya no sé si es acosado o acosador, ¿qué puedo hacer?
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No controlo a mi hijo, y ya no sé si es acosado o acosador, ¿qué puedo hacer?

Detectar conductas extrañas nos servirá para actuar y denunciar legalmente la situación. No obstante, existen herramientas tecnológicas que nos ayudarán a proteger a los menores

placeholder Foto: Varios niños utilizan dispositivos electrónicos. (iStock)
Varios niños utilizan dispositivos electrónicos. (iStock)

Mi hijo de 13 años siempre se había portado muy bien, pero últimamente estoy empezando a ver conductas sospechosas en su comportamiento. Se pasa el día pegado al móvil, llega tarde a clase, nos habla muy mal, sé que tiene problemas con sus amigos, a veces se ríen de él y, lo peor de todo, es que la semana pasada nos llamaron del colegio porque, influenciado por ellos, estaba insultando a profesores en un blog de internet. ¿Qué podemos hacer?

La popularización de las nuevas tecnologías provoca que los comportamientos sociales cambien a velocidad de vértigo. Lo que hace unos años podían ser charlas entre estudiantes en el patio de un colegio o instituto, alcanza ahora dimensiones exorbitadas al hacerse públicas a través de conversaciones de WhatsApp y publicaciones en foros y redes sociales.

En el caso de los menores de edad, estas situaciones pueden ser aún más graves, pues se ven más expuestos que nunca a las críticas de sus compañeros, a sufrir conductas de acoso o, lo que es igual o más grave, ser ellos los agresores o acosadores de otros niños, profesores e incluso sus propios padres.

Si nos encontramos en esta situación, en primer lugar, debemos mantener la calma, pero actuar de forma rápida, en estrecha colaboración con el centro escolar y poniéndonos en manos de profesionales, tanto abogados como psicólogos, que puedan indicarnos cuál es la estrategia más adecuada.

Con respecto a los comentarios que el menor está realizando en la red, en primer lugar, cabría destacar la importancia de educar en el buen uso de las nuevas tecnologías, al igual que en el respeto a los demás. El menor debe saber que sus actos tienen consecuencias y que no puede ampararse en el supuesto anonimato que parece existir 'online'. En internet todo deja un rastro y en la mayoría de ocasiones es fácil descubrir quién se esconde detrás de este tipo de conductas.

Nuestra Constitución ampara la libertad de expresión, incluso las críticas, aunque puedan ser duras o molestar, pero lo que no puede tolerarse en ningún caso es un pretendido derecho al insulto que menoscabe el honor, la intimidad personal y familiar o la propia imagen de compañeros o profesores.

Al ser el niño menor de 14 años, no tendría responsabilidad penal por sus actos, sin embargo, independientemente de la edad, los padres de los menores sí serán responsables civilmente de los hechos cometidos por sus hijos, según dispone el art. 1903 de nuestro Código Civil.

En el caso contrario, en el que el menor sea el acosado, existen mecanismos legales que debemos poner en marcha para denunciar la situación, inicialmente poniéndolo en conocimiento del propio centro educativo, de la Policía o del juzgado de guardia si fuera necesario, mediante la correspondiente denuncia.

Las cuestiones referentes al cambio de conducta mejor será dejarlas en manos de expertos psicólogos, pero desde el punto de vista de la prevención, debemos proveer a nuestro hijo de aquellas herramientas que le faciliten el contacto con los padres en caso de peligro. Siempre será bueno, y útil, auxiliarse de tecnologías que nos ayuden a ejercer algo de control y protección sobre el menor, como por ejemplo utilizar aplicaciones de control parental, que pueden instalarse en el teléfono móvil del menor, que nos informen de su situación o nos alerten en caso de peligro.

Como ejemplo, aquí le dejo 'Legálitas hijos', que le permitirá establecer un área de seguridad (el colegio, su casa, etc.), de tal modo que se envíe una alerta al terminal del padre cuando el menor salga de esta área. Además, ante casos de agresiones o amenazas al menor, o cuando este se sienta en una situación de peligro, puede activar el llamado 'botón del pánico', de tal modo que el terminal empiece a grabar vídeo y audio que es enviado a los padres de forma instantánea a sus teléfonos móviles. Además, es importante que estas 'apps' incorporen asistencia jurídica y psicológica especializada para aquellos casos en que sea necesario recurrir a este tipo de profesionales.

Si tiene alguna duda, contacte con Legálitas o pulse aquí y descárguese de manera gratuita la aplicación 'Legálitas hijos', de este modo podrá empezar a proteger a los que más quiere frente a situaciones de riesgo.

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