"It's the deleveraging, stupid"

“¡Es el desapalancamiento, estúpido!”. Parafraseando la conocida expresión, “¡es la economía, estúpido!”, el reputado analista John Mauldin titulaba así un reciente comentario que es de aplicación

“¡Es el desapalancamiento, estúpido!”. Parafraseando la conocida expresión, “¡es la economía, estúpido!”, el reputado analista John Mauldin titulaba así un reciente comentario que es de aplicación en todo el mundo y en España, el país más apalancado del planeta, resulta el corazón de nuestra problemática económica. Mauldin explica el hecho conocido de que la crisis actual, a diferencia de las anteriores, es una “recesión de desapalancamiento”.

 

Nos hemos endeudado demasiado, los activos adquiridos con el endeudamiento, en contra de lo que afirmaba el irresponsable Pedro Solbes en la primavera del 2007, incitando a las familias a endeudarse más y más, “cuanto más se endeuden más ricos son”, han perdido gran parte de su valor, llevándonos a una situación de muy difícil salida, a lo que en nuestro caso se añade un modelo de Estado corrupto hasta la médula e imposible de financiar, y un sector bancario fuertemente politizado e incapaz de devolver su inmensa deuda. Una combinación explosiva,  que en lugar de desactivarse se esta potenciando.

 

John Mauldin hace referencia en su análisis al estudio realizado por el McKinsey Global Institute (www.mckinsey.com/mgi/publications/debt-and-deleveraging/index) que muestra como los procesos de desapalancamiento han durado de media de 6 a 7 años en 45 casos posteriores a 1930, durante los cuales el crecimiento ha sido prácticamente nulo, y cuando éste proceso se prolonga, ha acabado siempre en una grave crisis financiera.

 

España, 1976/80

 

El estudio refiere, en el caso de nuestro país, un precedente de desapalancamiento a través de la inflación. “La muerte del general Franco en noviembre 1975 dejó un vacío de poder. El país adoptó una política monetaria tan expansiva que produjo un incremento espectacular de la inflación, que alcanzaría su máximo en 1977 con un 25% -en realidad el 44% a mediados de ese año-. Después, la política monetaria se endurecería y la inflación bajaría al 16% en 1980”. A continuación, explica cómo de una deuda del 120% del PIB en 1976, una bagatela comparada con la actual, se consigue bajar al 106% en 1980, gracias a la inflación -o del 105 al 92 % considerando sólo la deuda privada- pero con unas consecuencias devastadoras sobre el crecimiento y el empleo.

 

Aunque el estudio no lo especifica, pasaríamos de un crecimiento medio del 7,5% en el periodo1970-75 a otro del 0,8 % en el decenio 1975-85 -el 6% la media de la OCDE- y el paro del 3% en 1973 al 35% en 1977. Y lo que el estudio denomina eufemísticamente “vacío de poder”, fue simplemente el desastre político económico de la Transición, donde un hatajo de irresponsables, ineptos o cobardes, de uno y otro signo, sentaron las bases de la ruina económica y política de España, inventando el modelo de Estado, más destructivo, ineficaz y corrupto de occidente, y un sistema  partitocrático profundamente  antidemocrático, que permite a unos pocos imponer su voluntad y expoliar impunemente a toda una nación. Si este país ha de sobrevivir, tendrá que barrerlo primero del mapa y volver a empezar de cero después.     

 

En la economía real el resultado fue el hundimiento de la  renta “per capita” relativa, que después de alcanzar su máximo de convergencia de todos los tiempos en 1975, el 81,4 % de la media de los 9 países del entonces Mercado Común, se desplomaría hasta el 70,8 % en 1983. Y que 35 años después no se ha conseguido superar. La renta “per capita” relativa a esos 9 países, es hoy del 79,6 % o del 97,4 % de la UE-27. Pero la prueba del nueve del desastre del modelo de Estado impuesto durante la Transición es que mientras en 1975  la renta “per capita” de Irlanda era igual a la nuestra -10.000 $-, hoy es un 30% superior, consecuencia de un  modelo de Estado que nos hizo crecer por debajo del potencial, incluso en los mejores momentos, y hoy nos lleva a la ruina. En la economía financiera, se produciría la mayor crisis de nuestra historia, brillantemente resuelta por el último Gobernador con mayúsculas del Banco de España, el injustamente vilipendiado Mariano Rubio, que entre 1978 y 1983 rescató, consolidó o nacionalizó  52 entidades de un total de 100, con unos depósitos equivalentes al 20% del total.

 

España, 2009 y siguientes    

 

Hoy ya no estamos hablando de una deuda del 120% del PIB, sino del 282%, la mayor en términos de PIB del mundo desarrollado: 129% del PIB empresas, 88%  familias o 125% de su renta disponible, y 65% AAPP y seudoempresas públicas. El desapalancamiento  ha comenzado en la parte privada y va a continuar, lo que convierte en delirantes las previsiones de consumo e inversión de los PGE de 2010, pero crece sin limite en la pública.

 

Según el estudio McKinsey, existen cuatro arquetipos de desapalancamiento: 1) austeridad o “apretarse el cinturón”; 2) quiebras masivas; 3) inflación elevada; y 4) un crecimiento rápido del PIB. Obviamente, en España sólo se dan dos posibilidades, la 1) y la 2). ¿Y dónde estamos nosotros?, el estudio habla de varias fases. En la primera, comienza la caída de la economía pero ésta todavía sigue apalancandose (1-2 años); en la segunda empieza el desapalancamiento y el crecimiento del PIB es “significativamente bajo” (2-3 años); y en la tercera la economía se recupera  lentamente mientras el desapalancamiento continúa (4-5 años). Añade también que el crecimiento del endeudamiento público, y cita a España específicamente, puede contrarrestar las reducciones de deuda de familias y empresas, y concluye “vemos el riesgo de que algunas economías -España obviamente- pueden permanecer altamente apalancadas, lo que crearía unas perspectivas económicas muy frágiles y altamente inestables a lo largo de los siguientes 5 o 10 años”.

 

 ¿Y cómo nos aplica esta evidencia empírica? Para empezar, seguimos en la primera fase, “caída de la economía mientras sigue el apalancamiento”, “ergo” ni siquiera hemos empezado los años de “crecimiento significativamente bajo”, ¡y estos mentirosos que nos gobiernan dicen que hemos tocado fondo! Y en 2010 seguiremos igual, el despalancamiento de familias y empresas seguirá, pero el público crecerá significativamente, tanto que esto producirá un cambio mayor: en algún momento del año los mercados nos cerraran el grifo, y estaremos al borde del “default”. A partir de aquí ya no seguiremos el arquetipo 1),  Gobierno y PP S.L. allá donde manda, están instalados en el despilfarro más absoluto sin intención de cambiar, excepto en la retórica. Pasaremos al escenario 2), quiebras masivas: quiebra de casi el 50% del sistema financiero,  quiebra de la Seguridad Social y suspensión de pagos de España; un desastre sin precedentes en tiempos de paz. En línea con ello, la Agencia Tributaria acaba de publicar la realidad escalofriante del paro, más allá de las mentiras masivas del INEM y del INE: “El número de personas distintas que cobraron desempleo en algún momento de 2008 fueron 4.486.292”, un dato inapelable porque quien cobra el paro está parado. Y dado el incremento del montante de prestaciones en 2009, la cifra es hoy ¡6,6 millones! Algunos pueden ser parados estacionales, pero otros ya no cobran prestación alguna, o buscan el primer empleo. Los que hemos estimado el paro actual en 5,2 millones nos hemos quedado cortos.       

 

El hundimiento de la percepción internacional de España.       

 

Desde principios de año se ha producido un vuelco en la percepción internacional de nuestra economía,  que contribuirá a precipitar los acontecimientos. Goldman Sachs, el primer banco de inversión mundial, recomienda desde la pasada semana vender la deuda española, para “protegerse ante un posible impago de la misma”. Deutsche Bank igual y en las próximas semanas lloverán los informes en el mismo sentido. Mientras, la prensa europea habla ya abiertamente de la suspensión de pagos de España junto con Grecia y Portugal. Además y en contra de todo pronóstico, la presidencia de la UE por Zapatero, en lugar de mejorar nuestra imagen, está contribuyendo a deteriorarla seriamente.

 

Da igual cuanto dinero despilfarre Zapatero en anuncios sobre su Presidencia en la prensa económica mundial, algo que no había hecho ningún otro presidente de turno, da igual lo que digan BdE, INE, BBVA que parece estar dirigido aún por Sebastián o quien sea, se acabó la fiesta, ya no hay dinero -en 2009 de cada dos euros de gasto uno se financió con deuda, en 2010 serán dos de cada tres- y la capacidad de endeudamiento llega a su fin. Sólo un giro inmediato y radical, reduciendo drásticamente el despilfarro, ¡estimado en 90.000 millones de euros casi el 9% del PIB!, y el gasto corriente; cerrando las entidades financieras inviables y acometiendo las reformas estructurales esenciales, podrá devolvernos al arquetipo 1), y a cambio de austeridad, sudor y lágrimas, conseguir en 2 o 3 años iniciar la senda de la recuperación. No sucederá, ni Zapatero ni Rajoy, en las áreas donde gobierna cada uno, están dispuestos a ello. Una pareja letal para una España en crisis.

 

(*) Catedrático de Economía de la Escuela de Minas de la UPM.

El Disparate Económico
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