Si la Comisión Europea reacciona con aranceles a las importaciones americanas con más aranceles lo pagaríamos los consumidores europeos con más inflación
Trump atiende a los medios de comunicación. (Zuma Press)
Tras meses de discusión la Comisión Europea ha llegado a un acuerdo con Donald Trump sobre aranceles. El acuerdo aún está pendiente de ser aprobado por el Consejo Europeo y Francia y también Alemania han mostrado sus diferencias por lo que aún puede ser modificado. El acuerdo ha sido muy mal recibido por los medios y la opinión pública europea al interpretarlo como una claudicación y mucha gente pide que Europa también le ponga aranceles a EEUU para defenderse.
Es la lógica de la Ley del Talión y del Antiguo Testamento "si alguien saca un ojo a otro, debe perder el suyo". ¿Qué nos enseña la teoría y la historia económica de las guerras comerciales? Primero que una parte de ese arancel a productos europeos lo pagarán los votantes y los consumidores de EEUU, con precios más altos en su cesta de la compra. Si la Comisión Europea reacciona con aranceles a las importaciones americanas con más aranceles lo pagaríamos los consumidores europeos con más inflación y empobreciéndonos por lo que los economistas denominados ilusión monetaria.
Un caso real que conozco. Drylock Technologies hace la marca blanca de pañales e higiene femenina de las principales grandes superficies europeas e importa su celulosa de EEUU ya que no hay alternativa a corto plazo para comprarla en Europa o en otro país. La celulosa supone un alto porcentaje del coste del pañal y estaba en la lista de represalias que la Comisión hizo pública. Si ese arancel se pone, los costes de la empresa aumentarían y trasladaría al precio final del consumidor parte de ese incremento.
Otro efecto que hay que estudiar del arancel es sobre la inversión y la creación de empleo. Drylock tiene una fábrica en Segovia, es la mayor empresa por facturación de la provincia y ha creado 4 de cada 10 empleos industriales en Segovia desde la pandemia. Drylock tiene a todos sus trabajadores con contratos indefinidos, salarios por encima de convenio sectorial y provincial y, estando en la provincia con menor tasa de paro próxima al pleno empleo, no tiene problemas para conseguir nuevos trabajadores y tiene una altísima tasa de fidelidad de los que ya trabajan allí. Acaban de inaugurar una plataforma logística de 32.000 metros cuadrados, de las más grandes de Castilla y León y continúan creando empleo local y ya tiene reservado el suelo, y han anunciado una inversión en otra nueva fábrica en Segovia que doblaría el empleo actual. Si la Comisión pone un arancel a la celulosa importada desde EEUU, los beneficios de la compañía disminuirían, la rentabilidad del capital y de sus inversiones también y la nueva fábrica y el nuevo empleo creado en Segovia estarían en riesgo.
Estos son los análisis que han hecho los economistas de la Comisión Europea y del Gobierno de España y es el acertado. La política de Trump a medio plazo empobrecerá a los estadounidenses y, cómo decía Napoleón, cuando ves al enemigo equivocarse en una batalla no le distraigas. Los aranceles de Trump también nos empobrecen a los europeos pero si la Comisión reacciona nos empobreceríamos mucho más. Por eso la teoría y la historia económica, la teoría de juegos y las matemáticas y Jesucristo y el Nuevo Testamento están en contra de la ley del Talión.
¿Qué debería hacer Europa y España? Un aumento de costes a las empresas empeora tu competitividad, reduce la rentabilidad del capital y afecta negativamente a la inversión y a la creación de empleo. Lo que deben hacer Europa y España es aplicar urgentemente las recomendaciones del plan Draghi y compensar los aranceles de Trump con mejoras de competitividad. Es cierto que Trump ha puesto aranceles a todos los países similares o mayores, excepto a Reino Unido que se los ha dejado en el 10% y al resto de Europa al 15%. Por lo tanto, sabemos que los aranceles de Trump tendrán un impacto negativo sobre el comercio, el PIB y el empleo mundial pero es difícil saber como se distribuirán esos efectos, ya que dependerán de decenas de miles de decisiones empresariales imposibles de anticipar. Trump genera caos y desorden que aumenta la entropía y por concepto no es posible predecir el caos.
Una opción rápida y eficaz sería bajar los impuestos al capital para compensar. El capital cada vez es más mobiliario y más sensible a este tipo de impuestos ya que las empresas eligen países con bajos impuestos al capital para localizar sus nuevas inversiones. Se dice que Irlanda es un paraíso fiscal pero no es correcto; los irlandeses pagan tipos del impuesto de la renta similares a los nuestros y el IVA al 23%. Yo estuve el verano de 1989 en Dublín estudiando inglés y estaban mucho más atrasados que España. Decidieron eliminar los impuestos al capital y hoy tienen pleno empleo, el doble de salario medio que nosotros y nuestros jóvenes y nuestros médicos prefieren trabajar en Irlanda por qué les pagan mucho mejor que aquí.
Segovia tiene una ubicación óptima para instalar fábricas europeas. Costes salariales muy competitivos, buen nivel de capital humano con tradición industrial, está a una hora de Madrid por carretera y a media hora de tren. Gracias a las renovables el coste energético es significativamente inferior al resto de países de Europa que tienen la mitad de horas de radiación solar que nosotros pero a Segovia le falta suelo industrial preparado para construir con conexión eléctrica. El desarrollo de suelo industrial es una prioridad del Gobierno de la Junta de Castilla y León pero la conexión eléctrica ni está ni se la espera. Dos de las grandes autopistas de electricidad con redes de 400 kilovoltios pasan por la provincia pero no se puede bajar para que fábricas se conecten con la potencia requerida. Ni Red Eléctrica, ni Unión Fenosa, que gestiona la red de media y baja tensión, han hecho las inversiones que requiere la provincia para tener un desarrollo industrial aprovechando las buenas condiciones.
Por lo tanto, lo que debería hacer Pedro Sánchez es no irse de vacaciones, crear un gabinete de crisis y poner a su gobierno a trabajar en un plan para compensar los aranceles de Trump. La primera medida fácil es destituir fulminantemente a Beatriz Corredor por su incapacidad manifiesta al frente de Red Eléctrica, que fue más que evidente durante el apagón. Puede optar por volver a poner a Jordi Sevilla, que tenía un plan estratégico sensato y que ya anticipo el riesgo de apagón. Inmediatamente, debería sentarse con la Junta de Castilla y León y conectar los suelos industriales previstos con la planificación de red y con las empresas interesadas en comprar esos suelos para aumentar el consumo electricidad y crear empleos de calidad. Y la Junta y los ayuntamientos cercanos al suelo industrial deben urgentemente licitar vivienda a precios asequibles, especialmente en alquiler, que es donde está el principal problema de escasez de oferta en este momento.
Sólo aprovechando nuestra actual ventaja comparativa energética para hacer desarrollo industrial, España alcanzaría el pleno empleo, mejoraría significativamente los salarios, reduciría la desigualdad y aumentará los ingresos públicos para pagar pensiones en 2030 y la crisis provocada por Trump sería una oportunidad.
Si queremos, podemos y si podemos, debemos.
Tras meses de discusión la Comisión Europea ha llegado a un acuerdo con Donald Trump sobre aranceles. El acuerdo aún está pendiente de ser aprobado por el Consejo Europeo y Francia y también Alemania han mostrado sus diferencias por lo que aún puede ser modificado. El acuerdo ha sido muy mal recibido por los medios y la opinión pública europea al interpretarlo como una claudicación y mucha gente pide que Europa también le ponga aranceles a EEUU para defenderse.