El economista humanista
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El premio Nobel de economía y la destrucción creativa
España ha dejado de progresar económicamente en los últimos 25 años y la causa principal es que no funciona bien la destrucción creativa
En 1776 Adam Smith publicó su libro de la Riqueza de las Naciones desarrollando el sentimiento moral del interés propio. Más allá de la moral, el libro describe cómo lo que denominó, la división del trabajo, permitía aumentar la eficiencia en la producción y eso permitía aumentar el bienestar del resto de ciudadanos. En ese momento James Watt había desarrollado su máquina de vapor y empezaba la Revolución Industrial.
Smith anticipó perfectamente el momento histórico que estaba viviendo aunque seguramente no esperaba que tanto. Según el historiador Angus Maddison la renta por habitante de Inglaterra en 1200 era de 1.300 dólares en poder de compra actual, corregidos por la inflación, y en 1750 era de 2.700 dólares. Cinco siglos para doblarse y desde entonces se ha multiplicado por 15 veces.
En 1911 un joven economista austriaco, Joseph Schumpeter, publicó su teoría del Desarrollo Económico afirmando que la clave de la riqueza de las naciones era la existencia de empresarios innovadores que provocan destrucción creativa con sus invenciones. Estaba próxima la Revolución Comunista en Rusia que anticipaba que el capitalismo moriría de éxito ya que las empresas exitosas se convertirían en monopolios, alienarían los salarios de los trabajadores y llegaría la revolución. Karl Marx se equivocó claramente y Schumpeter anticipó la clave de lo que sucedería en el siglo con mayor desarrollo económico y humano de la historia. Schumpeter después fue ministro de Hacienda y duró pocos meses y presidió un banco y su gestión fue nefasta, demostrando que conocer la teoría no ayuda a provocar destrucción creativa.
En 1987 Robert Solow recibía el premio Nobel de Economía por su aportación del modelo que da origen a la Teoría del Crecimiento y que formaliza matemáticamente lo que Adam Smith anticipó en su libro. Las empresas usan dos factores para producir bienes y servicios, capital y trabajo, y la riqueza de las naciones depende de la productividad que consiguen sacar los empresarios del factor trabajo. Para aumentar la productividad, según Solow, es necesario aumentar el capital por trabajador y el resto lo formalizó con una variable aleatoria para que su modelo matemático estuviera en equilibrio.
Opinión El Nobel de este año ha sido para Philippe Aghion, Joel Mokyr y Peter Howit por sus aportaciones a lo que se ha llamado la teoría del Crecimiento Endógeno. Por explicarlo sencillo, lo que estos economistas han hecho en su vida académica es formalizar con evidencia empírica lo que Schumpeter anticipó hace más de un siglo. Te recomiendo encarecidamente leer el libro de Aghion "El Poder de la Destrucción Creativa", uno de los mejores libros de economía que yo he leído.
Voy a explicar en clave española el Nobel. Amancio Ortega nació en un pueblecito de León, en una familia humilde y a las doce años dejó los estudios para repartir camisas a medida y ayudar en casa. Hoy ha revolucionado y democratizado el mundo de la moda permitiendo acceder al diseño a millones de consumidores en todo el mundo y ha creado casi 150.000 empleos. Emilio Botín heredó un banco local en Santander y hoy es global, presta servicios bancarios en Londres y Nueva York y es el mayor banco europeo por capitalización bursátil. Ignacio Sánchez galán llegó a una empresa que vendía electricidad sólo en España y producía con agua, carbón y uranio y hoy es líder mundial en energía renovables y vende electricidad en EEUU, Reino Unido, Japón, Australia, Alemania, etcétera.
Opinión El Nobel de este año se centra en tres economistas que ayudan a entender que deben hacer los países y los gobiernos para favorecer la destrucción creativa. El salario más frecuente en España es el salario mínimo y el salario medio descontado la inflación es similar al de 2004 según la OCDE. ¿Por qué España estando en el euro, con la inflación estable y crédito abundante y barato no consigue progresar y aumentar la riqueza de sus ciudadanos? La causa principal es que en nuestro país es más difícil que funcione la destrucción creativa que en otros países de éxito como Corea del Sur, Israel, Taiwán o Irlanda.
La productividad por hora trabajada, corregida por paridad de compra, está próxima a 60 dólares en España mientras en Francia, Alemania y los países más avanzados europeos está próxima a 75 dólares, un 25% más. Si haces la descomposición de Solow y mides sólo el residuo, denominado productividad total de los factores, ha caído un 15% desde el año 2000 y continúa cayendo después de la Pandemia. Si miras los datos de salarios reales, descontada la inflación, desde el año 2000 están prácticamente estancados, según la OCDE. España ha dejado de progresar económicamente en los últimos 25 años y la causa principal es que no funciona bien la destrucción creativa.
El problema de productividad en España está muy relacionado con el tamaño empresarial. Las empresas españolas de más de 50 trabajadores tienen niveles de productividad similares a las de sus competidoras internacionales y el salario medio en esas empresas es el doble que en las de menos de 50 trabajadores. España tiene el doble de porcentaje de empresas de menos de 10 trabajadores que Alemania con la mitad de productividad y en esas se concentra todos los problemas de precariedad salarial que padecemos, principalmente nuestros jóvenes y los inmigrantes y esa es la principal causa de dificultad del acceso a la vivienda.
España tiene un número similar de empresas de 20 trabajadores que en el año 2000 y eso demuestra que la destrucción creativa no funciona. Lo necesario para aumentar el empleo y, sobre todo los salarios, sería que haya cada vez más empresas de 10 trabajadores que pasan a 20 y que las de 20 se hagan muy grandes, si es posible como Inditex, el banco de Santander o Iberdrola. Todos los partidos políticos deberían leer el libro de Aghion y diseñar sus programas electorales en sus recomendaciones.
Esta semana visitaba en el polígono de Torrellano en Elche a PLD Space. Yo conocí a Raúl, uno de los fundadores de PLD, en un Ted Talk en Ibiza hace diez años. Era un niño de 28 añitos, ingeniero aeronáutico que cuando dijo que era de Elche y hacía cohetes yo pensé que sería pirotécnico. Allí dijo que era el Elon Musk español y que pondría un cohete en el espacio y está muy cerca de conseguir el reto y sólo 9 países en el mundo lo han conseguido.
Yo le recomendé a Ximo Puig, presidente de la Generalitat, que fuera a visitarlos a una pequeña oficina de la incubadora de empresas de la Universidad Miguel Hernández y tras esa visita el Instituto Valenciano de Finanzas les dio sus primeros 2 millones de capital. Hoy tienen 400 trabajadores, de altísima cualificación, y son el principal proyecto europeo que compite con EEUU y China en la conquista del Espacio, donde se va a crear el mayor crecimiento de productividad en la economía mundial en la próxima década. Es una suerte que te nazca un Raúl en España y, de momento no les podemos clonar. Lo que si puede hacer el Estado es apoyarles y acompañarles en el proceso de destrucción creativa y al menos no ponerles palos en las ruedas.
Opinión PLD gasta millones de euros mensuales y no tiene todavía ningún ingreso. España tiene la mejor banca minorista del mundo pero la regulación y la prudencia no permiten financiar este tipo de proyectos. Elon Musk ha levantado miles de millones en capital para su proyecto Space X en EEUU, PLD se ha tenido que ir de España a buscar capital. En España la mayor parte de la riqueza está invertida en ladrillo y el capital riesgo invierte poco capital y quiere asumir muy poco riesgo. Amancio Ortega invierte toda su fortuna en ladrillo, lo mismo que hacía el Condestable de Castilla hace siglos. Si los grandes patrimonios en España invirtieran en proyectos innovadores, España tendría hoy salarios próximos a Suecia.
¿Qué puede hacer el Estado para apoyar este tipo de proyectos? El CDTI, con fondos europeos, acaba de conceder a la empresa 42 millones. Si lo comparas con el resto de empresas españolas es mucho dinero, si lo comparas con Space X que ha recibido del estado más de 15.000 millones de euros es una broma. El principal cliente de Space X es la NASA, el ministerio de defensa aún no ha dado ni un solo contrato a PLD. La ministra de Defensa debería ir menos a ver desfilar a la cabra de Legión y hacer ya de una vez un plan ambicioso de desarrollo de nuestra industria de defensa. PLD se hace todo dentro para controlar la calidad y, sobre todo, para ir rápido. Cada día que pierden necesitan levantar mucho más capital. Podría tener apoyo de profesores universitarios con talento pero la universidad española se han convertido en una fábrica de burocracia y problemas para las empresas que se acercan a colaborar. Las universidades dependen de las comunidades autónomas y aquí no vale culpar a Pedro Sánchez, a Rajoy o al que este en Moncloa.
En el mercado de trabajo PLD se beneficia que España tiene seguramente las mejores escuelas de ingeniería de Europa y la mayor parte de su capital humano. Seguramente tendrán un convenio propio de empresa por qué no hay ninguna empresa como ellos en España pero su amenaza es que la ministra de empleo y los sindicatos quieren eliminar el convenio de empresa, quieren reducir la jornada laboral, les dan a los trabajadores meses por maternidad y paternidad, le suben a PLD significativamente las cotizaciones sociales para financiar pensiones. O sea, el estado no para de tener ideas chulísimas para impedir que lancen su cohete.
Opinión En el mercado de capitales, los americanos meten buena parte de sus ahorros en planes de pensiones privados complementarios y el 10% de ese dinero se invierte en capital riesgo y buena parte en destrucción creativa. En Europa metemos menos dinero en planes de pensiones privados y sólo el 3% se invierte en capital riesgo. En España metemos aún menos dinero en pensiones privadas, sólo invertimos el 1% en capital riesgo y la mayor parte en multifondos y el dinero acaba llegando al Silicon Valley y no empresas españolas como PLD. La Dirección General del Ministerio de Economía que gestiona Carlos Cuerpo y los técnicos comerciales del Estado, le exige a las empresas aseguradoras una reserva del 45% por cada euro invertido en capital y no es casual que acaben comprando bonos de deuda pública. PLD necesita ampliar su zona de producción, donde crearán muchos empleos con buenos salarios, pero se enfrentan al grave problema de la burocracia urbanística de su ayuntamiento y su comunidad autónoma.
Hay que felicitar a la fundación Nobel por el premio de este año y en España tenemos que irnos al rincón de pensar para asumir que hemos dejado de progresar. Esto debería salir de la batalla política y la polarización ya que nadie va a cambiar su voto si la Dirección General de Seguros baja la reserva al 20% y consigue que ahorros españoles lleguen al capital de PLD para lanzar sus cohetes. La destrucción creativa no funcionó con Aznar, ni con Zapatero, ni con Rajoy, ni funciona con Pedro Sánchez. En 1982 Felipe González arrasó en las elecciones con el lema "qué España funcione". Necesitamos de nuevo reinventarnos y cambiar para que España funcione de nuevo y está en nuestras manos hacerlo.
En 1776 Adam Smith publicó su libro de la Riqueza de las Naciones desarrollando el sentimiento moral del interés propio. Más allá de la moral, el libro describe cómo lo que denominó, la división del trabajo, permitía aumentar la eficiencia en la producción y eso permitía aumentar el bienestar del resto de ciudadanos. En ese momento James Watt había desarrollado su máquina de vapor y empezaba la Revolución Industrial.