Financieros sin fronteras

¿Sabían que los teléfonos móviles son una herramienta clave para erradicar la pobreza? La banca apenas ha llegado a las zonas rurales de los países pobres

¿Sabían que los teléfonos móviles son una herramienta clave para erradicar la pobreza? La banca apenas ha llegado a las zonas rurales de los países pobres debido al elevado coste de transacción al abrir sucursales en zonas poco pobladas. La ausencia de un mínimo nivel de créditos dificulta la financiación de actividad productiva. Para remediarlo, la fundación Gates se puso como objetivo el emplear el teléfono móvil como sucursal bancaria, y hoy los móviles sirven para realizar cargos y abonos, movilizar depósitos y de esa forma generar la condición necesaria para generar microcréditos. Los microcréditos, ligados a una actividad productiva, contribuyen a erradicar la pobreza; la ayuda tradicional, es más discutible.

La globalización financiera ha traído consigo la desafección de una parte relevante de las clases medias occidentales, que observan cómo dicha globalización ha tenido efectos aparentemente asimétricos, beneficiando a muy pocos en los años buenos, y generando una gran inestabilidad bancaria y fiscal con facturas que a la postre se socializan entre todos. La irrupción de fuerzas políticas como el ‘tea party’, el partido pirata alemán, Syriza, en Grecia o el Frente Nacional en Francia son buen ejemplo, con mucha volatilidad de ideología, de esta expresión.

En la parte positiva, la globalización, especialmente desde el año 2000, ha supuesto un hecho histórico en la historia de la humanidad: el que unos ochenta millones de personas hayan abandonado la pobreza cada año, accediendo a la clase media. Por supuesto, esta creación de riqueza se ha concentrado en las regiones emergentes, pero probablemente nunca en la historia se ha conseguido sacar a tanta gente de la pobreza en tan poco tiempo. Paradójicamente, mucha ayuda concentrada en regiones como África, que desde la segunda Guerra Mundial no habían conseguido objetivos evidentes en mejoras económicas (muchos países no experimentaron aumentos de PIB per capita significativos, como señaló Dambisa Moyo en Dead Aid). La globalización financiera, ligando financiación a actividad productiva, sí. De hecho, el África sub-sahariana ha sido la segunda mayor del mundo con mayor crecimiento económico.

Con todo, la globalización también ha tenido unos beneficiarios muy desiguales en los mismos países emergentes. En la India, uno de los exponentes de los BRIC, la mitad de la población sigue viviendo en la pobreza extrema, y allí es muy candente el concepto de “inclusión financiera” ¿cómo entre todos podemos ayudar a que las finanzas lleguen y beneficien a los más desfavorecidos?

Para responder a esta pregunta, y contribuir a este objetivo, nació la asociación sin ánimo de lucro Financieros sin Fronteras, que me honro en vice presidir. Presidida por Guillermo de la Dehesa, mañana jueves 21 de Junio a las 19:30, hará una presentación abierta al público en la Bolsa de Madrid en la que se expondrá cómo desde las finanzas se puede y se debe contribuir a erradicar la pobreza, analizando nuestra experiencia en ofertar consultoría gratuita a entidades de microcrédito en Ghana con el objetivo de incrementar su capacidad de otorgar financiación a actividades productivas.

En Katmandú, capital de Nepal, cuentan la leyenda de que un rey, allá por el siglo XVIII, subía a la torre de su palacio para contemplar las casas de sus súbditos. De éstas salía el humo de las chimeneas, humo que reflejaba calor y comida. Cuando de una casa no salía humo el rey la visitaba para ver cómo podía ayudar.

En Nepal, precisamente, se gestó Financieros sin Fronteras. Pensamos ya en el siglo XXI, si la chimenea moderna era una mínima penetración del crédito. El desarrollo económico está muy ligado a la financiación, si no hay financiación difícilmente se consigue el desarrollo. De ahí, surgió la pregunta ¿cómo ayudar, como financieros, para que acuda la financiación a los países más necesitados y de esa forma espolear el crecimiento económico?

La educación consiste no en llenar un vaso, sino en encender un fuego. Mañana nos propondremos incendiar esa mecha de solidario interés entre los financieros, con el objetivo de, a través de nuestra profesión, contribuir a que la pobreza extrema sea pronto algo del pasado.

El Observatorio del IE