El último clavo en el ataúd del 15-M. Blogs de Gráfico de la Semana

El último clavo en el ataúd del 15-M

La crisis de gobierno en el Ayuntamiento de Madrid supone el fin de un ciclo que se inició en mayo de 2011

Foto: La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y el exconcejal de Economía y Hacienda del ayuntamiento de la capital Carlos Sánchez Mato. (EFE)
La alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena, y el exconcejal de Economía y Hacienda del ayuntamiento de la capital Carlos Sánchez Mato. (EFE)

El domingo por la noche empezaron a llegarme notificaciones al móvil de que las cosas se estaban precipitando en el Ayuntamiento de Madrid y de que finalmente el concejal de Hacienda, Carlos Sánchez Mato, sería destituido por la alcaldesa, Manuela Carmena. Fue realmente una mala noticia en lo personal, ya que Carlos es un amigo, pero también para los que luchamos desde hace años por una regeneración política de España.

Según he podido saber, y pese lo que se ha dicho en muchos medios, su destitución ha sido el precio puesto por el ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, para acceder a la aprobación del Plan Económico Financiero del Ayuntamiento de Madrid y por lo tanto desbloquear la situación en la que se encontraba este por las acciones iniciadas por el propio ministro.

La gran pregunta ahora es saber si el ministro actuó simplemente como un escrupuloso servidor público que defendía el interés general —ya que recordemos que desde Moncloa se ha dado una importancia capital al control del gasto público con el fin de cumplir con los requisitos impuestos desde Europa—, o bien el ministro ha forzado la aplicación de la normativa emanada desde su propio ministerio (la regla de gasto) con el fin de utilizar su poder para perjudicar políticamente a sus adversarios.

Las opiniones al respecto son variadas según quien opine sea favorable al PP o bien a Ahora Madrid. Aunque desde el equipo de Carlos Sánchez Mato se ha defendido que la aplicación de la regla de gasto ha sido ilegal, los argumentos dados no me parecen totalmente convincentes, por lo que habrá que esperar, a mi modo de ver, hasta ver si se aporta alguno más que justifique esta afirmación. De lo que sí que no cabe duda es de que la AIReF (Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal) ha manifestado que en 2017 habrá previsiblemente, de entre 21 ayuntamientos analizados, ocho que incumplirán la regla de gasto. A continuación podemos ver el cuadro publicado por la propia AIReF.

Teniendo en cuenta que solo se ha intervenido el Ayuntamiento de Madrid, y que esta es una medida drástica que se ha saldado con la destitución del responsable económico y la renuncia a buena parte del programa de Ahora Madrid, las sospechas de que hay una intencionalidad política en lo que ha hecho el ministerio son enormes.

En mi opinión, las claves de esta aparente —para mí evidente— utilización política de la regla de gasto con el fin de perjudicar a unos adversarios políticos son dos. Para entender la primera hay que comprender cómo funciona la psicología del votante típico del PP, que entiende que existe corrupción en ese partido pero que está convencido de que los demás son (o serían, en caso de llegar al poder) igual de corruptos o más, y que el PP por lo menos es un buen gestor de los asuntos económicos. La gestión impecable del equipo de Carlos Sánchez Mato, obteniendo unos superávits brutales a la vez que elevaba el gasto social y la inversión, hacía que este absurdo mantra del buen gestor de derechas y el mal gestor de izquierdas, repetido por los medios afines hasta la extenuación, pudiera empezar a ponerse en duda por la parte más reflexiva del electorado del PP. Aunque siempre podía decirse que era un caso puntual y que una golondrina no hace verano, el hecho de que esto sucediera en un escaparate como es la capital de España era realmente peligroso para la propaganda engañosa del PP.

La segunda clave atañe a la corrupción. Carlos Sánchez Mato había organizado un equipo destinado a la investigación de la posible corrupción de los anteriores equipos de gobierno del PP. Este equipo había obtenido ya notables resultados, como nos ha relatado de forma detallada en su cuenta de Facebook uno de los miembros de este equipo, Eduardo Garzón. Lo que estábamos conociendo nos estaba dejando asombrados y estupefactos incluso a los que tenemos la peor de las opiniones respecto al grado de corrupción que padecían estos gobiernos municipales. Y al parecer la investigación que se estaba realizando estaba muy avanzada para destapar casos de corrupción aún más importantes. Al estar implicados nombres muy importantes del PP y de empresas privadas (especialmente constructoras), mi opinión es que este es el factor decisivo que ha motivado esta actuación tan agresiva por parte del ministerio.

Posiblemente nunca lleguemos a saber a ciencia cierta lo que ha pasado, pero la sensación con la que nos quedamos después de lo visto es que vivimos en un país en el que la ley se utiliza de una forma que poco tiene que ver con lo que debe ser una democracia plena, sino más bien con la de una democracia bananera o, como decía un amigo mío, una monarquía cocotera.

Pero con todo lo malo que es esto no es, a mi modo de ver, lo peor de este turbio asunto. Lo peor para mí es sin duda la reacción de Podemos. El apoyo sin fisuras a la rendición de Manuela Carmena ante Montoro por parte de Pablo Iglesias certifica que Podemos ha pasado de ser una fuerza de regeneración democrática a ser un puntal más del corrupto y a todas luces semidemocrático régimen del 78. Esto pone el último clavo en el ataúd del movimiento social que conocimos como 15-M y que, pese a sus inmensos problemas organizativos, fue el resultado del colosal fracaso que la sociedad percibía en el régimen del 78, un régimen que a día de hoy ha conseguido reinventarse y es más fuerte que nunca. Esto, en mi opinión, ha sido posible gracias a la increíble torpeza del 15-M, a las traiciones inmensas de muchos y muchas, a los enormes aciertos estratégicos del régimen y al decisivo apoyo de Europa y EEUU.

El apoyo a la rendición de Carmena certifica que Podemos ha pasado a ser un puntal del corrupto y a todas luces semidemocrático régimen del 78

Ahora, para los que deseamos un país mejor, solo cabe esperar a la siguiente ventana de oportunidad, que desgraciadamente puede tardar muchos años. Hay que aprender de los errores y entender las estrategias que el entramado de partidos políticos y grandes empresas que copan el poder ha seguido para dar la vuelta a la situación. Mientras, el país seguirá arrastrándose en medio de su decadencia económica y social y su inmensa podredumbre moral en un mundo que cambia a toda velocidad y que nos está dejando atrás a marchas forzadas.

Gráfico de la Semana

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios