¿Quién dijo inflación? Lecciones de China y del petróleo
Pocos analistas hay que no señalen la inflación como uno de los principales riesgos globales para 2026. Sin embargo, hemos conocido dos datos esta semana que apuntan la dirección contraria
Pocos analistas hay que no señalen la inflación como uno de los principales riesgos globales para el año que viene. Y tiene sentido en un mundo de escasez y desglobalización resultado de pandemias o líos tarifarios varios.
Sin embargo, dos datos, dos, hemos conocido esta semana que apuntan en la dirección contraria.
Uno. Por primera vez en su historia el superávit comercial de China alcanza el billón (millón de millones) de dólares. Y lo hace vendiendo menos a Estados Unidos e inundando con sus productos otras geografías competitivas en costes de producción.
Ya se sabe que para sus dirigentes lo relevante es que la rueda siga girando, que es la manera de evitar el descontento interno (la demanda doméstica sigue débil). Y es evidente que solo puedes hacerte un hueco en determinadas regiones si tiras precios. Que es lo que está ocurriendo con el consecuente efecto dominó en términos inflacionarios.
Dos, el trader de materias primas Trafigura, cuya capacidad para predecir la evolución del crudo es la que es, tampoco nos volvamos locos, advierte de un ‘supply glut’ el año que viene que puede llevar a un abaratamiento generalizado del coste de la energía.
Ni tan mal, ¿no?
Porque lo cierto y verdad es que poco a poco la demanda de petróleo se va ralentizando debido a los procesos de electrificación y que, se haya producido ya o no el ‘peak oil’, recursos hay muchos y abundantes y que, por si fuera poco, nuevas formas de extracción hacen que aumenten adicionalmente (‘drill, baby, drill’).
Total, que bueno, que sí, que nos tenemos que acostumbrar a que nuestro dinero valga menos con el tiempo a resultas de una vida más cara de lo normal, y sí, claro, esto puede afectar a lo que nos cuesta la hipoteca o ese prestamito para la comunión de la nena, vale.
Pero no parece que el león sea tan fiero como lo pintan.
Y ya está.
Por lo demás, en ‘La Mañana de McCoy’ de esta semana nos hemos entretenido en alguna otra cosa que lo mismo les sirve para liderar la conversación (para estar en la lista, lean hasta el final del post).
Cuando las barbas de Japón veas pelar, pon las de Europa a remojar
He escrito en varias ocasiones de lo que está pasando con la deuda y la divisa en Japón. Las más de las veces con más voluntad que acierto: qué se le va a hacer, nadie es perfecto.
Hoy, una intentona más.
La excusa nos la da este gráfico de la newsletterUnhedged del FT que muestra un decoupling total entre la una y la otra.
Sube la rentabilidad de los bonos a largo, sí (en máximos de 18 años), pero no solo por la perspectiva de tipos de interés más altos sino también o, sobre todo, por la cautela de aquellos que ven insostenibles los programas de gasto público y su financiación aparejada.
De ahí que, qué cosas, en lugar de apreciarse la moneda por entrada de fondos para aprovecharse de ese mayor retorno, se siga devaluando. Hasta situarse en ‘real trade-weighted terms’ a niveles no vistos desde los 70.
Parte responde a las particularidades de un Japón donde los tenedores domésticos de renta fija son mayoría y donde puede que el ‘carry trade’ -financiación en yenes para invertir en activos denominados en otras divisas- se deshiciera parcialmente después del susto de hace dos veranos.
Quién sabe.
En cualquier caso, la situación es complicada. Porque en la medida en que se devalúa tu moneda, el ciclo inflación, tipos de interés, coste financiero se agudiza.
Veremos a ver en qué acaba esto. Sigue siendo tema crítico para los mercados.
Watch out, then.
Time to buy yen?
Aún más: ¿he oído barbas en Europa a remojar?
(Post del 11-12-2025)
No es mi ciudad, que me la han ‘cambiao’: el efecto coche autónomo
Es algo que aquí en Europa nos queda muy lejos pero que en la costa oeste de Estados Unidos va ‘imponiéndose’ de manera gradual gracias tanto al apoyo ciudadano como de unas autoridades que han vencido sus resistencias iniciales (ver gráfico 1).
¿Conclusión?
Habrá menos coches con una tasa de operación mucho mayor lo que afectará al alza al tráfico. Por el contrario, se liberarán parkings tanto privados como públicos, ya que las flotas se concentrarán en centros de mantenimiento. En algunas ciudades, el impacto puede ser cercano al 30% de su superficie (gráfico 2).
Urbes, pues, más habitables; ciudadanos más productivos que podrán aprovechar los trayectos para trabajar o ver series; menos accidentes y, por ende, menos multas también, adiós, recaudación, adiós.
Arcadia feliz se llama esto.
Too good to be true?
Sin duda.
No todo es de color de rosa. Veremos impactos negativos en sostenibilidad, en empleo sectorial, en sistemas públicos de transporte, en responsabilidad y seguro asociado a la misma, en…
Pero a nadie le pagan por decir lo que ya se sabe. Mejor soñar un poquito ahora que la distopía llama a nuestra puerta casi cada día.
Y, además, sin esto, ¿de qué vas a hablar con tu cuñado el fin de semana? Oportunidad única para liderar la conversación.
A por ello.
(Post del 12-12-2025)
Vuelta a la normalidad: la ocupación de oficinas despide el teletrabajo
Como que después de un puente apetece poco pensar y complicarse la vida.
De ahí que hoy vayamos con algo ‘plain vanilla’, que no necesita mucha ciencia para entenderlo.
La tasa de absorción de oficinas en Nueva York -diferencia entre metros alquilados al inicio y al final de un determinado período, en términos comparables- en máximos de los últimos 20 años.
Aunque un solo trimestre no es por sí significativo, un dato no hace tendencia, parece que podemos dar por concluido el ‘efecto pandemia’. No solo eso, también el teletrabajo, más allá de otros factores que hayan podido influir como la reactivación económica o la concentración cada vez mayor de actividad en grandes urbes.
Ya, lo sé, no es gran cosa: para este viaje… menuda manera de empezar la semana.
O sí, porque si en una ciudad emblemática como NYC pasa esto, prepárese el resto.
De hecho, ya está sucediendo lo mismo en muchas otras partes del planeta, España incluida, a la espera de impacto de la IA sobre el empleo.
Que llegará.
(Post del 09-12-2025)
Así son las cosas y así se las hemos contado. La semana que viene más y, seguro, mejor. Y si alguno no aguanta hasta el sábado y quiere ‘La Mañana’ cada día en su móvil a primera hora, que me mande su móvil por mensaje de LinkedIn y le meto en la lista cuando pueda. Porque lo que no se da se pierde. Siempre.
¡Hasta dentro de siete días!
Pocos analistas hay que no señalen la inflación como uno de los principales riesgos globales para el año que viene. Y tiene sentido en un mundo de escasez y desglobalización resultado de pandemias o líos tarifarios varios.