Así está impactando la IA a tu sector: pon las barbas a remojar
Como los datos no se discuten y los principios no se negocian, pues lo mejor es atender a lo que ya está pasando y que cada uno saque sus propias conclusiones
Centro técnico de datos en imagen de archivo. (Reuters/Noah Berger)
O que Elon Musk se despache en Davos con un ‘la IA agéntica va a terminar con un 40% de los trabajadores de cuello blanco en tres años’ (resumen en LinkedIn del gran Javier Sánchez) y, al poco, The Economist se pronuncie en sentido opuesto: ‘Why AI won't wipe-out white-collar jobs’.
Por eso, como los datos no se discuten y los principios no se negocian, pues lo mejor es atender a lo que ya está pasando y que cada uno saque sus propias conclusiones. Para ello, un par de gráficos, que más vale una imagen que mil palabras.
El primero lo publica en FT Gerry Fowler, uno de los estrategas de UBS, en una pieza titulada ‘AI productivity is about to became visible and investable’. Recoge por sectores las mejoras de productividad en los dos últimos años, el tiempo que lleva la IA de verdad en nuestras vidas, lo que podría anticipar futuros ajustes en personas de los más beneficiados. A ver.
El otro lo tomamos del artículo de The Economist antes citado. Pone de manifiesto qué perfiles profesionales se están viendo más afectados. A menos cualificación en la tarea, más despidos. Obvio. Pero, también, a nuevas realidades, nuevas necesidades profesionales. Puede que sea consuelo de tontos, puede que no. A ver también.
Total, que así son las cosas y así las estamos contando.
Un momento complicado de arriba abajo, toda vez que la irrupción de un nuevo paradigma -estado que no se reconoce en el inmediatamente anterior- dificulta sobre manera la toma de decisiones estratégicas correctas. Pero también de abajo arriba, ya que la incertidumbre puede llegar a paralizar al que está llamado a ponerlo en práctica. A ver, a ver, a ver; ‘a ver’ al cubo.
Food for thought.
Volvemos la semana que viene con más y, seguro, mejor.
Por lo demás, en ‘La Mañana de McCoy’ de esta semana nos hemos entretenido en alguna otra cosa que lo mismo les sirve para liderar la conversación (para estar en la lista, lean hasta el final del post).
Sentados en un polvorín: lo que diría el ‘stress test’ de tu fondo de inversión
El fondo soberano de Noruega -dos billones, millones de millones, de dólares bajo gestión- suele ser, para bien o para mal, pionero en muchas cosas.
Va, como se dice en el argot, ‘por delante de la curva’.
Pues bien, lo ha vuelto a hacer.
¿Cómo?
Pues haciendo un ‘stress test’ de su carteraante distintos eventos de alto impacto e incierta probabilidad, tales como estallido de la burbuja IA, ‘shock’ climático (impacto en oferta), crisis de deuda o fragmentación global (tarifas et altri). El resultado, basado en series históricas, pone los pelos de punta. A nivel acciones, cada uno de ellos por separado produciría una merma entre el 24 y el 53% en sus ‘equities’.
’The fund said these varied risks could compound, for example if climate shocks triggered inflationary pressures that left governments less breathing room to deal with fiscal shocks’.
Casi nada.
Yendo al agregado, esto es: incluyendo bonos y otros tipos de activos, la cosa mejora, pero solo marginalmente: las pérdidas se sitúan entre el 20 y el 37%.
Poco consuelo parece.
No estaría de más, visto lo visto, exigir a cada gestora un ejercicio similar sobre unos parámetros estandarizados. No vaya a ser que sus felices partícipes estemos sentados sin saberlo, financieramente hablando, sobre un polvorín.
Una idea, ¿buena?, para el supervisor.
Porque de lo que se habla aquí no es moco de pavo, sino caca de elefante. De la grande en caso de que ocurra.
Cuidao.
(Post del 30-01-2026)
No muerdas la mano que te da de comer: la tragedia de la defensa europea
En esto de Groenlandia y el posible conflicto militar con Estados Unidos, Europa está en plan ‘sujétame el cubata’.
Pero la realidad es que, al menos a nivel militar -material y tecnología-, sin lo aportado hasta ahora por los norteamericanos no hay mucho que hacer.
Life is life.
Así lo afirma, de un modo ‘polite’ eso sí, como corresponde a la flema británica, The Economist al señalar que: ‘Europe remains dangerously reliant on American arms’.
Solo falta el ‘darling’ delante.
Pero es tal cual.
Y eso que el gasto en defensa en la región ha crecido en términos nominales un 50% desde 2022 y se espera que lo haga a un ritmo aún superior en los próximos años.
De hecho, solo para sustituir las capacidades militares USA en el territorio ligadas a la OTAN se requerirían entre 226 y 344.000 millones de dólares, eso sin contar con sistemas de comando y control.
Reemplazarlo no será, como concluye la pieza, ni rápido ni barato. Menos si hay un conflicto de por medio.
Y por más que podamos estar ante un TACO más de Trump, ‘Trump always chickens out’, mejor no dejar en su mano el ‘digestivo’ del que hablábamos en el arranque.
No vaya a ser que se lo beba.
(Post del 26-1-2026)
Donde hay opinión (volatilidad) hay mercado: vuelven los ‘hedge funds’
El retorno del hijo pródigo.
¿Su nombre? Hedge Fund.
2025 ha sido un año récord para el activo en términos de rentabilidad y entradas de dinero, las mayores desde 2007 -mal año ese, por cierto: principio del fin de la ensoñación crediticia, ¿aviso a navegantes?-.
Fruto de ello es que su patrimonio agregado ha pasado de $3tn. a $3,5tn. en apenas 12 meses. Algunos actores como TCI han ganado cerca de $19bn. en el mismo periodo. No quiero ni pensar en sus bonus.
La razón hay que buscarla en la vuelta de la volatilidad y la mayor descorrelación entre activos, sectores y países. Un nuevo entorno que ha llegado para quedarse y que les permite generar ‘alpha’, valor por encima del índice.
Como no podía ser de otra manera -el dinero no tiene memoria- los gestores han abrazado su ‘retorno al retorno’ con alborozo.
Así, una encuesta de Goldman Sachs entre 317 de ellos pone de manifiesto que el 45% tiene intención de aumentar su exposición a los mal traducidos ‘fondos de cobertura’ en 2026, 18 puntos porcentuales por encima del año pasado.
Por el contrario, se ve que el ‘private equity’ empieza a flojear. Parece que los inversores se han cansado del ‘¿dónde está la bolita?’
Sea como fuere, se trata de una buena noticia en la medida en que su ‘llegada’ da liquidez al mercado y corrige sus ineficiencias.
¿O era que las exacerbaba?
Ese 2007...
(Post del 27-1-2026)
Lo que toca Europa lo rompe: así colapsa la burocracia un mercado
Y luego dicen que el pescado es caro.
¿La culpa? No del mar, no de la escasez, no de la falta de profesionales. No.
La culpa de los de siempre que no hay semana de ‘La Mañana de McCoy’ sin su correspondiente cuota de estulticia administrativa europea.
¿Y ahora qué han hecho estos?
Pues convertir una buena idea -control de partidas de pesca para evitar capturas ilegales- en una pesadilla burocrática. Todo un clásico.
‘The new system, known as Catch, that began work on January 10 requires importers to fill in manually hundreds of pieces of information that are held on certificates provided by boats to ensure the fish are caught legally.’
El problema no se limita al tiempo. Es que el programa está tan mal parido que no permite cargar datos imprescindibles como algunos destinos o tipos de captura o limita el peso de los ficheros a un par de megas, lo que dificulta su carga.
No es difícil de imaginar, visto con lo que ha pasado con tantas otras resoluciones similares en la UE, que a los iluminados que han promovido esto no se les ha ocurrido pisar un barco ni validar el proceso in situ.
Para qué.
En total, que la consecuencia de todo esto es mercancía parada en los puertos y posible encarecimiento de los besugos y merluzas no parlamentarios.
Vamos, que pagaremos los de siempre.
En fin, ponte ciego a bocata de calamares que lo mismo mañana no te llega: ni la pasta, ni el género.
(Post del 29-1-2026)
Centro de datos de Microsoft. (Reuters/Audrey Richardson)
Así son las cosas y así se las hemos contado. La semana que viene más y, seguro, mejor. Y si alguno no aguanta hasta el sábado y quiere ‘La Mañana’ cada día en su móvil a primera hora por w’app, que me mande su móvil por mensaje de LinkedIn y le meto en la lista cuando pueda.
Porque lo que no se da se pierde. Siempre.
Anda todo el mundo haciendo cábalas sobre lo que va a impactar la IA en los distintos negocios y en los profesionales que trabajan en los mismos.