La desigual batalla entre Pedro Sánchez y Elon Musk
Elon Musk cuenta con activos estratégicos en los ámbitos en los que cualquier estado necesita estar presente y puede hacer un uso arbitrario de los mismos cuando le venga en gana
Pedro Sánchez clausura un evento en Bilbao. (Europa Press)
Ha sido la comidilla de la semana: la batalla entre Pedro Sánchez y Elon Musk, que lo de Irene Montero no merece un comentario. Pobrecita ella con su hipocresía a cuestas todos los días, qué pesadez.
En esta contienda, el presidente español tiene mucho más que perder. Claro que, cuando te instalas en la atalaya de la prepotencia administrativa, pues crees ver las cosas de otra manera. Pero la realidad siempre termina imponiéndose. Y es lo que va a pasar.
Porque no hay que olvidar que el emprendedor tiene una fortuna estimada -que crece día tras día fruto de sus nuevas iniciativas empresariales- equivalente más o menos dos terceras partes del PIB español, que cuenta con activos estratégicos en los ámbitos en los que cualquier estado necesita estar presente como telecomunicaciones, carrera espacial, defensa, electrificación, inteligencia artificial o redes sociales, y que puede hacer un uso arbitrario de los mismos cuando le venga en gana, sin pedir cuentas a nadie.
Y lo puede hacer sin ruido, sin que se note, más allá de los exabruptos escritos que caracterizan su Twitter, perdón su X. A nivel financiero, a nivel comercial, a nivel infraestructura. Por sí o a través de todos aquellos que dependen de su entramado corporativo.
Por eso, hombre, está bien que uno se busque un enemigo ante el que tapar sus propias carencias -legislatura ésta de mucho ruido y algunas nueces, pero de las malas- para distraer la atención, pero tiene que saber medir bien qué es lo que se juega. No vaya a ser que cuando se quiera dar cuenta, esté aún más desnudo que los que pasaron por las saunas de su suegro.
Volvemos la semana que viene con más y, seguro, mejor.
Elon Musk participa en el Foro de Davos. (EFE/Gian Ehrenzeller)
Por lo demás, en ‘La Mañana de McCoy’ de esta semana nos hemos entretenido en alguna otra cosa que lo mismo les sirve para liderar la conversación (para estar en la lista, lean hasta el final del post).
Hablando de riqueza, todos somos más ricos… ¿de verdad?
Para aquellos a los que les gusta jugar a los cacharritos, con este artículo de The Economist se lo van a pasar en grande.
La tesis es provocadora.
En un mundo en el que la desigualdad aflora como un ‘issue’ relevante que solo se puede agravar en el futuro, el rotativo afirma justo lo contrario.
Y lo hace sobre la base del gráfico que hoy nos acompaña en el que se ve que, en términos de consumo, la convergencia entre los más ricos y los más pobres es innegable. Otra cosa es la riqueza efectiva. Muy, pero que muy distinta, de hecho.
En 2000, el 10% más pastoso consumía hasta 40 veces más que el 50% más miserable. Pues bien, esa ratio se ha reducido hoy a 18.
Claro que este es el típico ejemplo en el que el bosque nos impide ver las ramas: porque, como el propio artículo señala, la polarización dentro de muchos países es creciente.
Y es ahí donde entra la Play de datos y gráficos para quien quiera jugar un ratico: la pieza da la opción de ir estado por estado a ver cómo ha ido la cosa.
¡¡¡Yupi!!!
En España, por ejemplo, la relación 10-50 a la que antes hemos hecho referencia, ha pasado de 5,2 a 4,5 en la última década, lo cual no deja de ser una sorpresa: uno pensaría intuitivamente lo contrario.
Pues nada, Yolanda Díaz, que estás equivocada, mona. A ver si con esto dejas de dar la barrila con tus ocurrencias, que ya te vale. Y cuando tu colega te diga este finde ‘no me llega’, estate con el estoque preparado para liderar la conversación: ‘¿pero no te das cuenta de que somos todos más ricos?’
Pues eso.
Que no hay más ciego, antes incluso de las copas, que el que no quiere ver.
(Post del 06-02-2026)
¿Cuándo se jodió el Perú de la industria europea? Un gráfico revelador.
Es de todos sabido que China se convirtió hace tiempo en la fábrica del mundo.
Pero, ¿hasta qué punto?, ¿cómo de rápido ha sido el proceso de ocupar ese lugar?, ‘¿quién teme al lobo feroz, lobo feroz, lobo feroz?’
Pues bueno, como de lo que de aquí se trata es de liderar gráficamente cualquier conversación, toma ‘chart’ recién horneado por el FT, parte de un pastel llamado ‘Buy European’.
Y, bueno, pues esto es lo que hay.
Se cumplió ese ‘soplaré, soplaré, soplaré y la casa derribaré’ de lo que hubiéramos preferido que sólo fuera un cuento.
Pero no.
Real como la vida misma.
Sorpasso en tiempo récord.
Europa ha perdido significativamente peso, aunque parece querer remontar. Pero lo de Estados Unidos sí que es un ‘drama’ que explica parte de ese MAGA y de esa beligerancia de Trump en aras a reactivar la actividad industrial de la primera potencia, aún, del mundo.
Siendo así, no irá a menos sino a más.
Al tiempo.
Así son las cosas y así las estamos contando para lo que pueda servir.
(Post del 05-02-2026)
Tiene el negocio, quiere el dinero: China amenaza el mercado de divisas.
Si a China se le mete algo entre ceja y ceja, cuidadín.
Como colofón a una semana de locura en el dinero fiduciario y sus posibles alternativas -dólar arriba, metales preciosos abajo- Xi Jinping publica un artículo en el que afirma que quiere que el reminbi se convierta en moneda global de referencia.
Más madera, es la guerra.
La tarea, que requiere de amplias reformas internas tanto en mercado de capitales como en la libre cotización del yuan, no va a ser fácil. Entre dólar y euro acaparan el 91% de las reservas mundiales de divisas. China no llega al 2%.
Sea como fuere, ahí queda dicho. Como suele suceder en la segunda potencia del planeta, habrá seguro una hoja de ruta que los demás ignoramos.
El orden global tal y como lo conocíamos se está resquebrajando por momentos.
Y toda crisis es una oportunidad… para el que sabe aprovecharla.
En esto los chinos son unos maestros.
(Post del 02-02-2026)
Ni metales preciosos, ni ‘bitcoin’: siempre nos quedará el franco suizo.
Cuando el dinero busca un puerto seguro al que arribar, siempre lo encuentra en Suiza.
Y ahora que las aguas andan tan revueltas, no iba a ser la excepción.
Su franco está en máximos contra euro, dólar y una cesta global de monedas de los últimos 10 años.
Claro que, como todo en la vida, esto, que abarata las importaciones en un país con inflación cercana a cero, pone en un brete su competitividad frente a su principal socio comercial que es la UE.
La tragedia para su banco central es que el atractivo no es una cuestión de rentabilidad sino de seguridad bajo el amparo de una economía razonablemente sólida. De ahí que bajar tipos no serviría de nada mientras que intervenir la moneda ha sido un fiasco en el pasado.
Total, que lo único que le queda es ponerse al pairo y esperar que escampe el viento de proa. Y, mientras, sus ciudadanos a comprar pisos por el mundo que con esa riqueza adicional de gratis para qué más.
(Post del 03-02-2026)
Así son las cosas y así se las hemos contado. La semana que viene más y, seguro, mejor. Y si alguno no aguanta hasta el sábado y quiere ‘La Mañana’ cada día en su móvil a primera hora por w’app, que me mande su móvil por mensaje de Linkedin y le meto en la lista cuando pueda.
Porque lo que no se da se pierde. Siempre.
Ha sido la comidilla de la semana: la batalla entre Pedro Sánchez y Elon Musk, que lo de Irene Montero no merece un comentario. Pobrecita ella con su hipocresía a cuestas todos los días, qué pesadez.