Es noticia
Por qué España es la mejor economía de la OCDE según 'The Economist'
  1. Economía
  2. Laissez faire
Juan Ramón Rallo

Laissez faire

Por

Por qué España es la mejor economía de la OCDE según 'The Economist'

La economía española crece, pero la economía de los españoles no demasiado

Foto: EC Diseño.
EC Diseño.
EC EXCLUSIVO

Según The Economist, España fue la mejor economía de la OCDE en 2024. Una medalla de oro que refuerza el discurso del Gobierno de que nuestro país "va como un cohete". Sin embargo, en este caso parece haber un divorcio muy profundo entre las estadísticas oficiales y la percepción de millones de españoles, quienes no sienten en sus propias carnes que sus economías personales estén yendo como un cohete. A Sánchez le gusta atribuir esta desconexión a la "fachosfera": los bulos y la máquina del fango estarían manipulando a los ciudadanos hasta tal punto que, siendo su realidad económica excepcional, no serían capaces de darse cuenta de ello. Permítanme ofrecerles una explicación alternativa que, como verán, permite reconciliar las estadísticas oficiales con la percepción de millones de ciudadanos.

Primero, tengamos presente que el ranking de The Economist no es un ranking de niveles, sino de tasas de variación: esto es, no mide cuál es la mejor economía de la OCDE (aquella en la que se vive mejor) sino cuál ha sido la que más ha mejorado en 2024. Un país puede estar hundido en la miseria que, si mejora mucho en 2024, aparecerá a la cabeza de ese ranking. Basta comprobar que la sexta mejor economía de 2024 fue Colombia, uno de los países más pobres de la OCDE.

Segundo, ¿qué significa, para este ranking de The Economist, ser la economía que "más ha mejorado en 2024"? El semanario inglés construye un índice de "comportamiento económico" a partir de cinco variables: crecimiento del PIB, revalorización de la bolsa, aumento de la inflación subyacente, reducción de la tasa de desempleo y saldo presupuestario primario. De esas cinco variables, España solo sobresalió en dos de ellas a lo largo de 2024: crecimiento del PIB y reducción de la tasa de paro. Somos la décima economía en la que más se revalorizó la bolsa, la decimotercera en la que más aumentó la inflación subyacente y la décima con menor déficit primario. En cambio, somos la tercera en la que más creció el PIB y la segunda en la que más se redujo la tasa de paro. Por consiguiente, el éxito económico español tiene (casi) todo que ver con la bonanza del crecimiento y de la creación de empleo.

Tercero, en principio, que aumente el PIB real y que se incremente el empleo debería traducirse en mayores ingresos reales y, por tanto, en mayor capacidad adquisitiva para su población. El PIB real puede crecer o porque se incrementa el número de trabajadores o porque aumenta la productividad por trabajador: en el primer caso, que haya menos hogares con sus miembros en paro significará un incremento de los ingresos totales del hogar; en el segundo caso, una mayor productividad tenderá a traducirse en mayores salarios reales, de modo que, para una misma intensidad en el empleo dentro de un hogar, también supondrá mayores ingresos totales. Pero entonces, ¿por qué los hogares españoles no se sienten mucho más holgados financieramente? Pues porque la mayor parte de este crecimiento del PIB (y, por tanto, de los ingresos derivados de él) se debe a la población inmigrante.

Foto: migracion-alimenta-mercado-trabajo-aporta-70-nueva-fuerza-laboral

Tomemos la evolución del PIB trimestral durante el último año: el PIB real en el segundo trimestre de 2024 fue de 318.354 millones de euros frente a los 308.542 millones de euros del segundo trimestre de 2023. Interanualmente, pues, el PIB real trimestral creció un 3,2%, lo que equivale a la generación de casi 10.000 millones de euros adicionales en ingresos reales. Ahora bien, ¿quiénes fueron los responsables de ese incremento de la producción agregada y, por ende, quienes capturaron la mayor parte de esos ingresos reales? En el segundo trimestre de 2023, la población ocupada de España fue de 20,9 millones de trabajadores, de los cuales 4,4 millones eran extranjeros; en el segundo trimestre de 2024, la población ocupada fue de 21,3 millones de trabajadores, de los cuales 4,8 millones eran extranjeros. Dicho de otra manera, si la productividad media del conjunto de trabajadores españoles y del conjunto de trabajadores extranjeros fuera la misma (una condición hipotética que, desde luego, no tendría por qué cumplirse), la población extranjera habría contribuido a incrementar el PIB en 6.500 millones de euros: a saber, dos tercios de todo el incremento del PIB del último año habría ido a parar a 22% de la población ocupada y solo un tercio al 78% restante. O expresado de otro modo, el PIB por trabajador ocupado español solo creció un 1,35% entre el segundo trimestre de 2023 y el segundo trimestre de 2024… frente a una expansión del PIB del 3,2%.

Dentro del territorio se genera más riqueza en conjunto porque han llegado más trabajadores desde el extranjero a crear bienes

Este efecto, por cierto, resulta mucho más brutal si lo medimos con respecto al segundo trimestre de 2019. Entre el segundo trimestre de 2019 y el segundo trimestre de 2024, el PIB real trimestral aumentó un notable 6,5%, a saber, 19.600 millones de euros. Pues bien, en ese mismo periodo, la población ocupada creció en 1,74 millones de personas… de los cuales 1,35 millones han sido extranjeros. Nuevamente, si suponemos idéntica productividad media para el trabajador nativo y el extranjero, los extranjeros habrían sido responsables de generar la totalidad de esos 19.600 millones en los que ha aumentado el PIB real en ese periodo: es decir, que el PIB real que afluyó en el segundo trimestre de 2024 a la población nativa no aumentó en nada con respecto al segundo trimestre de 2019. Por tanto, el PIB por trabajador ocupado español se mantuvo plano entre el segundo trimestre de 2019 y el segundo trimestre de 2024… frente a un crecimiento del PIB que ascendió al 6,5%.

En definitiva, España crece, pero los españoles no tanto. Dentro del territorio español se genera más riqueza en conjunto porque han llegado más trabajadores desde el extranjero a crear bienes y servicios valiosos dentro de nuestro territorio, pero no porque los nativos de ese territorio estén generando más riqueza que antes y, por tanto, viviendo mejor. Lo anterior no es incompatible, claro, con celebrar que el territorio español permita que centenares de miles de personas prosperen vitalmente con respecto a la situación económica que atravesarían en sus países de origen: es simplemente un recordatorio de que millones de españoles no están prosperando vitalmente en medio de esta economía que va en agregado como un cohete. Por mucho que esa economía sea, según The Economist, la que mejor comportamiento ha exhibido en 2024.

Según The Economist, España fue la mejor economía de la OCDE en 2024. Una medalla de oro que refuerza el discurso del Gobierno de que nuestro país "va como un cohete". Sin embargo, en este caso parece haber un divorcio muy profundo entre las estadísticas oficiales y la percepción de millones de españoles, quienes no sienten en sus propias carnes que sus economías personales estén yendo como un cohete. A Sánchez le gusta atribuir esta desconexión a la "fachosfera": los bulos y la máquina del fango estarían manipulando a los ciudadanos hasta tal punto que, siendo su realidad económica excepcional, no serían capaces de darse cuenta de ello. Permítanme ofrecerles una explicación alternativa que, como verán, permite reconciliar las estadísticas oficiales con la percepción de millones de ciudadanos.

PIB The Economist
El redactor recomienda