¿Sabe quién tiene más que perder cuando las comisiones del fondo no son fijas?

Juan Gómez Bada es asesor de Avantage Fund y uno de los gestores revolucionarios del mercado español tras comprometerse ante notario a invertir su patrimonio solo en el fondo que asesora

No me importa pagar más si el resultado es bueno. Quiero que el gestor de mi fondo esté centrado en la obtención de rentabilidad. Es un hecho que la gran mayoría de los inversores prefieren pagar comisión sobre resultados que una comisión fija más elevada.

Estoy convencido de que si trabajase en otro sector y no conociese cómo se gestionan los fondos opinaría lo mismo que la gran mayoría porque, a priori, tiene todo el sentido. Sin embargo, en base a mi experiencia, tengo claro que este tipo de comisión es contraproducente porque es asimétrica. Participa en los beneficios pero no en las pérdidas.

Cuando se invierte en los mercados de capitales siempre se asumen riesgos, mayores o menores, controlados o no. Las decisiones se toman en un entorno de incertidumbre en base a un análisis y a un criterio que las sustentan. Por ello, es importante que los incentivos de quien decide qué inversiones realizar estén equilibrados en el binomio rentabilidad-riesgo.

Si alguien participa en el beneficio pero no en las pérdidas, acabará asumiendo con el dinero ajeno más riesgo del que él mismo considera razonable. De igual manera, alguien que gane cuando salga cara y no pierda cuando salga cruz, estará dispuesto a lanzar muchas monedas al aire.

Por otro lado, conviene saber que los gestores pueden decidir el riesgo que asumen sin necesidad de incurrir en apalancamiento o modificar la política de inversión de un fondo. Pueden concentrar las carteras en pocos valores en vez de diversificar, pueden invertir en pequeñas compañías muy dependientes de la evolución de una única línea de negocio, pueden apostar por sectores en reconversión o con alta incertidumbre de ingresos, invertir antes de que se resuelva un determinado evento que afecte de manera significativa a la viabilidad o futuros beneficios de una compañía, etc.

En consecuencia, no es casualidad que la volatilidad de muchos fondos con comisión sobre resultados sea claramente más elevada que la de otros sin este tipo de comisión.

Veamos cómo salen los números para el partícipe y para la gestora en un ejemplo concreto. En un fondo con 100 millones de patrimonio, con la típica comisión mixta de 1,35% fijo más 9% sobre resultados y unas rentabilidades del 40% el primer año, 40% segundo y unas pérdidas del 60% el tercero.

Al cabo del primer año el partícipe tendrá unas plusvalías del 40%, el segundo año acumulará una revalorización del 96% y el tercer año perderá todo lo ganado en años anteriores y se quedará con una minusvalía del 21,6% desde el inicio.

La sociedad gestora habrá obtenido unas comisión fija de 1,6 millones el primer año, 2,3 millones el segundo y 1,9 millones el tercero. La comisión sobre resultados será de 3,6 millones el primer año y 5 millones el segundo. El tercer año no cobrará comisión sobre resultados, pero tampoco devolverá los 8,6 millones cobrados los dos años anteriores ni compensará al partícipe por las pérdidas sufridas desde el inicio. La comisión fija se ha calculado sobre el patrimonio medio y la que aplica a los resultados sobre el patrimonio al inicio del periodo.

En conclusión, creo que se debe buscar el compromiso y la orientación a resultados del gestor, pero no con una comisión sobre resultados en la que si sale cara ganamos los dos y si sale cruz pierdes tú.

 

Juan Gómez Bada, asesor de Avantage Fund

Tribuna

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios