2019, el Fitur más convulso del turismo español: ¿hace falta un nuevo modelo?

El turismo en España sigue creciendo, aunque no tanto como en años anteriores. Ante esto, el sector se plantea el lado positivo si sabe renovarse y fortalecer su liderazgo a nivel mundial

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Las empresas de la industria turística española llegábamos este año a Fitur en un contexto de alta incertidumbre y con menor visibilidad que nunca sobre la próxima temporada. Las razones, la inminencia del Brexit —en condiciones que se desconocen— y la fuerte recuperación de destinos competidores de ‘sol y playa’ en el Mediterráneo, que atraen a millones de turistas procedentes de nuestros mercados emisores tradicionales, como Alemania o los países escandinavos, fundamentalmente.

En líneas generales, Fitur 2019 se ha saldado con un balance desigual: positivo para las empresas y destinos que han abrazado la digitalización y han invertido en renovación, y menos positivo para las que no lo han hecho. Y es que, aunque el turismo británico hacia España sigue creciendo y, según Exceltur, las ventas del sector podrían aumentar en un 5,5% en 2019 en el conjunto de España, la pujanza y las agresivas ofertas de Turquía y los países del norte de África seguirán restando clientes de los destinos españoles menos preparados y competitivos.

Pero, más allá de los análisis coyunturales, Fitur ha sido el escenario de un debate de fondo que cada vez se escucha más, no solo entre las empresas turísticas sino también entre las administraciones públicas y los propios ciudadanos: ¿qué modelo de turismo queremos para España? ¿Estamos dispuestos a seguir priorizando el modelo básico de ‘sol y playa’, de escaso valor añadido, y competir con otros países en ese terreno?

2018, el año del ‘freno’

Tras ocho años consecutivos creciendo por encima de la media de la economía española, el turismo registró en 2018 un crecimiento del 2%, inferior al del PIB español. Además, los visitantes crecieron un moderado 0,9%, muy lejos de tasas del 9% como la de 2017, y las pernoctaciones registraron una caída del 3,4%.

Fuente: Exceltur.
Fuente: Exceltur.

Esta situación, que afectó en mayor medida al segmento y destinos de 'sol y playa', es consecuencia lógica de la recuperación de destinos competidores como Turquía, Egipto o Túnez, que el pasado año ganaron 12,5 millones de turistas, y se mantendrá en 2019 al seguir dichos destinos incrementando su cuota de mercado. El sector lo valora como una evolución necesaria y apuesta por diferenciarse en calidad y valor añadido, frente a la oferta de los destinos emergentes.

Fuente: Exceltur.
Fuente: Exceltur.

No en vano, nuestro país se ha situado durante tres años consecutivos (2016, 2017 y 2018) a la cabeza del 'ranking' mundial en competitividad turística, y tenemos el potencial para mantener ese liderazgo a pesar del auge de otros países.

2019, ¿una nueva hoja de ruta?

Ante esta perspectiva, nuestro país se plantea si, de cara a los años venideros, convendría que las empresas del sector turístico y las administraciones responsables se marquen una nueva hoja de ruta que —estableciendo los ritmos y las condiciones necesarias para la innovación de empresas y destinos, el marco legal, la regulación y la fiscalidad— promueva la competitividad del sector en el nuevo entorno y favorezca un crecimiento sostenible de un sector que ha sido, y debe seguir siendo, clave para la economía de nuestro país.

España ha sido líder gracias a fortalezas como nuestro patrimonio histórico, cultura, gastronomía, seguridad e infraestructuras. Pero mantener esta competitividad en el contexto actual exigirá consensuar e implementar una nueva hoja de ruta que respete tres premisas fundamentales: la sostenibilidad social, económica y medioambiental, la innovación y la colaboración público-privada. En el sector privado, debemos continuar comprometidos con la inversión en mejoras y reposicionamientos, así como avanzar en la digitalización, mientras que el sector público debe prestar al sector una mayor consideración política y un enfoque más transversal, acompañado de una dotación de recursos públicos más acorde a los retos actuales y al peso que el sector representa en clave de PIB, empleo y divisas, junto con una reducción de las cargas y gravámenes al turismo que merman nuestra competitividad y capacidad inversora.

Necesitamos una nueva hoja de ruta que priorice la sostenibilidad social, económica y ambiental, la innovación y la colaboración público-privada

A pesar de que el crecimiento se desacelera, muchas empresas que habíamos realizado una importante apuesta por la inversión en renovación y digitalización durante los años de bonanza seguimos creciendo a un ritmo saludable. Sin embargo, son muchos los frentes en los que trabajar, y desde Exceltur, el gran 'think tank' español del sector que agrupa a 25 de las primeras compañías turísticas, se tiende la mano al Gobierno y demás administraciones para abordarlos de manera conjunta.

¿Estamos a tiempo? Los grandes cambios y reformas deben hacerse en momentos de bonanza, y hoy nos encontramos todavía en un momento de crecimiento, aunque más moderado. Por tanto, estamos en un momento crítico en el que no solo afrontamos desafíos a corto plazo tales como el Brexit o la turismofobia, sino que el país también se enfrenta a la definición de un modelo de turismo para el futuro, que le permita consolidar un crecimiento estable y realmente sostenible.

* Gabriel Escarrer Jaume es vicepresidente ejecutivo y consejero delegado de Meliá Hotels International.

Tribuna