Plan 50/50/50: incentivos fiscales para la transición ecológica en Madrid

En algunas ocasiones, desde los poderes públicos tenemos la tentación de pensar que podemos resolver por nosotros mismos los importantes retos que afrontamos en la actualidad.

Foto: Un panel solar en una azotea de Madrid (Reuters)
Un panel solar en una azotea de Madrid (Reuters)

En algunas ocasiones, desde los poderes públicos tenemos la tentación de pensar que podemos resolver por nosotros mismos los importantes retos que afrontamos en la actualidad. De hecho, a veces se plantea la relación de la Administración con el resto de la sociedad como una lucha antagónica cuando, en realidad, deberíamos pensar en una fructífera cooperación. Es cierto que a los poderes públicos, en tanto que democráticamente elegidos, les corresponde la tarea de fijar las prioridades y las metas a alcanzar pero eso no significa que estas se deban lograr gracias únicamente a la labor pública, sino que a veces resultará más eficaz y eficiente perseguirlas con el concurso del resto de actores económicos.

En efecto, gracias a la obra de Thaler y Sunstein ('Nudge'), ahora somos más conscientes de que gestionar lo público implica también crear los incentivos adecuados para que la sociedad avance hacia los objetivos deseados. En el Ayuntamiento de Madrid estamos decididos a luchar contra el cambio climático, de hecho, se ha convertido en una prioridad en la actividad inversora municipal. Así lo constata el conjunto de medidas de ‘financiación verde’ que estamos desarrollando desde el Área de Economía y Hacienda.

Estamos anticipándonos y localizando en la ciudad de Madrid la aplicación de acuerdos internacionales, especialmente la Agenda 2030 de Desarrollo Sostenible, el Acuerdo de París de Lucha contra el Cambio Climático (COP21) o las directivas sobre contratación pública con criterios sociales y medioambientales. Igualmente, queremos adoptar las medidas necesarias para garantizar el derecho a la vivienda de toda la ciudadanía, preocupándonos especialmente por quienes tienen más dificultades para pagar el alquiler a fin de mes.

Gestionar lo público implica también crear los incentivos adecuados para que la sociedad avance hacia los objetivos deseados

En este marco, presentamos nuestra nueva estrategia de incentivos fiscales, que hemos denominado el Plan 50/50/50, que desempeña un papel determinante para implicar a políticos y ciudadanía a alinearse con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS).

  • Así, por un lado, apostamos por la extensión de la bonificación del 50% en el IBI a todas las personas que decidan instalar sistemas de aprovechamiento de energía solar, que va acompañado de, prácticamente, una exención (bonificación del 95%) en el Impuesto sobre Construcciones, Instalaciones y Obras que se exige por su instalación física. También fomentamos una movilidad más sostenible para todos comprometiéndonos a elevar hasta el 25% la bonificación en el IAE a aquellas empresas que satisfagan íntegramente el importe de los abonos de transporte de sus trabajadores.

  • Por otro lado, junto con las más de 3.370 viviendas públicas que actualmente están en construcción, desde el Ayuntamiento proponemos una bonificación del 50% en el IBI para aquellas viviendas que estén en alquiler con renta limitada

  • Y, correlativamente, apostamos por un recargo del 50% para aquellas viviendas que se encuentren desocupadas con carácter permanente, a fin de que sus propietarios tengan un incentivo para ponerlas en el mercado.

  • Asimismo, convencidos de lo importante que es fomentar la creación cultural en nuestra ciudad, hemos puesto en marcha el programa del IBI cultural para apoyar a los teatros, cines, librerías, galerías de arte y otras actividades culturales.

Apostamos por un recargo del 50% para aquellas viviendas que se encuentren desocupadas con carácter permanente

Entre el conjunto de medidas municipales de ‘financiación verde’ también figuran otras novedosas como la nueva línea de préstamos a la rehabilitación energética por un importe total de 50 millones de euros, recién aprobada por la Junta de Gobierno, así como un concurso público pionero en la Administración Local para invertir en iniciativas que generan impacto social y/o medioambiental, que está en periodo de adjudicación.

Y entre las intervenciones en materia de eficiencia energética estamos colocando placas solares en más de 125 instalaciones municipales (Madrid Genera Energía Limpia) y ya hemos acabado con las calderas de carbón en nuestros edificios (y, en breve, también desaparecerán las de gasóleo).

Otra clara prueba de nuestro compromiso por la vivienda pública es el hecho de que el gasto social en vivienda se haya incrementado un 235% desde 2014 (pasando de 39 millones en el último año ejecutado por la Corporación anterior a los 130 millones del pasado ejercicio).

Estamos tomando medidas audaces que tienen un impacto relevante y que están dirigidas a cumplir los compromisos adquiridos en el Plan A de Calidad del Aire y Lucha contra el Cambio Climático. Queremos seguir haciéndolo en el futuro pero también queremos contar con el resto de la sociedad, generando los incentivos adecuados, para mejorar aún más nuestra ciudad.

*Jorge García Castaño es delegado de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Madrid

Tribuna

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