EL CASO DEL AUTOMÓVIL

Alemania, ¿un problema de demanda o de incertidumbre y cambio regulatorio?

Entender la reciente evolución industrial en Alemania es clave, ya que estamos hablando de un tercio de la economía de la zona

Foto: Bandera de Alemania en el Reichstag (Efe)
Bandera de Alemania en el Reichstag (Efe)

Los recientes datos conocidos de pedidos industriales en Alemania en febrero han vuelto a poner sobre la mesa la debilidad de la locomotora de la Zona euro. Entender la reciente evolución industrial en Alemania es clave, ya que estamos hablando de un tercio de la economía de la zona.

La ralentización de la economía germana se explica fundamentalmente por la industria del automóvil y no parece que vaya a mejorar mucho en el corto plazo, porque la crisis deriva de cambios regulatorios europeos que suponen limitaciones de oferta y generación de incertidumbre sobre las decisiones de compra de los consumidores. Recordemos que la industria del automóvil es clave en Alemania y en el mundo ya que es el cuarto productor mundial de vehículos.

Las revisiones a la baja de las previsiones económicas se aceleraron a partir de mediados de 2018 y particularmente en octubre pasado con la publicación de datos del tercer trimestre.

Graf. 1: Revisión previsiones de crecimiento de Alemania por analistas privados

Fuente: Consensus Forecasts y D. de Estudios de Repsol
Fuente: Consensus Forecasts y D. de Estudios de Repsol

Pero mientras que en octubre se consideraba algo transitorio, los datos que hemos conocido se han traducido en mayores revisiones de la previsión para el crecimiento económico en 2019. En mi opinión la mejor manera de entender lo que está pasando es analizar la importancia explicativa de la crisis del sector del automóvil en la ralentización del crecimiento económico alemán. Para ello, se parte del peso en el PIB alemán de la compra venta de automóviles nuevos, tanto por su participación en el consumo de las familias como en el sector exterior (exportaciones e importaciones). En segundo lugar se realiza un contrafactual es decir comparar la evolución de la contribución del sector al PIB, en el segundo semestre -la etapa de revisiones de previsiones- con la que hubiese sido de haber continuado las tendencias existentes en el primer semestre del año en términos de ventas de automóviles y de exportaciones.

Cuadro 1: Peso del sector del automóvil en el PIB alemán por el lado de la demanda

Fuente: Eurostat y D. de Estudios de Repsol
Fuente: Eurostat y D. de Estudios de Repsol

Con esta metodología llegamos a que el crecimiento del PIB de Alemania en 2018 podía haber sido del 1,86% frente al 1,45% registrado, es decir, la caída de ventas del sector del automóvil durante el último semestre del año, en relación a su tendencia redujo en 0,41 p.p. el PIB anual alemán. Este impacto se derivaría de que hubiera sido mayor tanto la aportación del consumo privado, 0,06 p.p., como del saldo neto del sector exterior, 0,35 p.p.

El impacto es especialmente elevado en lo que se refiere al saldo del sector exterior, pero hay que recordar que un 60% de las exportaciones se quedan en Europa, por lo que su evolución muchas veces es más una cuestión domestica derivada de regulaciones europeas comunes que de evoluciones idiosincráticas en algún país como pueda ser una crisis nacional aislada.

Graf. 2: Impacto sobre el crecimiento del PIB anual de Alemania del sector del automóvil

Fuente: Eurostat y D. de Estudios de Repsol
Fuente: Eurostat y D. de Estudios de Repsol

La ralentización de las ventas de automóviles se concentró en el segundo semestre del año. Cuantificándose el impacto sobre el PIB interanual por trimestres, sin el cambio de tendencia en el sector del automóvil el perfil del PIB hubiese sido mayor en 0,67 p.p. y 0,93 p.p. en el tercer y cuarto trimestre respectivamente. Es decir, hubieran registrado crecimientos del 1,83% y del 1,57% y no del 1,16% y del 0,64%

Graf. 3: Impacto sobre el PIB anual por trimestres de Alemania del sector del automóvil

Fuente: Eurostat y D. de Estudios de Repsol
Fuente: Eurostat y D. de Estudios de Repsol

Para entender cómo se materializa esta evolución negativa es conveniente desagregar el impacto derivado del consumo privado y del saldo neto del sector exterior.

Cuadro 2: Impacto del sector del automóvil sobre el PIB en tasa interanual de Alemania

Fuente: ACEA, Eurostat y D. de Estudios de Repsol
Fuente: ACEA, Eurostat y D. de Estudios de Repsol

Con respecto al consumo privado, se puede observar cómo el mayor impacto se produce sobre el cuarto trimestre, pudiendo haber contribuido con 0,18 p.p. más al crecimiento del PIB interanual de ese periodo. Esto se debe a que precisamente en este trimestre se intensifica la contracción de las ventas de turismos.

Graf. 4: Evolución de la matriculación de vehículos en Alemania

Fuente: Federal Motor Vehicles Office Germany y D. de Estudios de Repsol
Fuente: Federal Motor Vehicles Office Germany y D. de Estudios de Repsol

Esta reducción de ventas se debe a las incertidumbres que han surgido en el sector, donde se esperan cambios regulatorios en los próximos tiempos, dado que la Comisión Europea (CE) se encuentra inmersa en el debate sobre los nuevos objetivos de reducción de CO2. Con la tecnología actual estos objetivos van a ser prácticamente inalcanzables.

Dado que todos los países de la Unión Europea (UE) están sometidos a las mismas incertidumbres regulatorias derivadas de la legislación común de las autoridades europeas, las ventas en el resto de los países de la UE también se han resentido. Por eso cuando se habla de que el sector exportador de vehículos se desacelera es clave distinguir si es por cuestiones ajenas a la Unión Europea o propias de la misma. Es pues interesante realizar un análisis más detallado del sector exterior diferenciar el comercio con países europeos (intra-UE) y con países no europeos (extra-UE). Para el análisis del sector exterior se han obtenido los siguientes pesos:

Cuadro 3: Peso del sector del automóvil en las cuentas externas de Alemania

Fuente: Eurostat y D. de Estudios de Repsol
Fuente: Eurostat y D. de Estudios de Repsol

En el tercer trimestre de 2018, destaca el impacto de comercio exterior con los países pertenecientes a la UE, pudiendo haber crecido por este concepto el PIB interanual 0,48 p.p. más. Este comportamiento fue consecuencia del comportamiento atípico del sector del automóvil ante la entrada en vigor de la nueva metodología de mediciones de CO2, que provocó una fuerte caída de las exportaciones a los países de la región, mientras que las importaciones se aceleraron.

Por su parte, en el cuarto trimestre destaca el comercio con los países no pertenecientes a la UE, pudiendo haber sido el crecimiento del PIB interanual 0,58 p.p. mayor. Esta evolución fue consecuencia de una intensificación de la contracción de las exportaciones, mientras que las importaciones se estabilizaron. Esta evolución es más consecuencia de las disputas comerciales a nivel internacional que de la evolución a nivel interno del sector del automóvil.

Teniendo en cuenta la demanda interna intra-UE, Alemania podría haber crecido 0,5 p.p. más en el tercer trimestre, 0,36 p.p. más en el cuarto trimestre y 0,23 p.p. más en el conjunto del año.

Graf. 8: Impacto sobre el PIB interanual por trimestres del sector del automóvil intra-UE

Fuente: Eurostat y D. de Estudios de Repsol
Fuente: Eurostat y D. de Estudios de Repsol

En conclusión, el menor crecimiento del PIB alemán viene en gran parte explicada por la crisis del automóvil, la mitas del efecto en términos de crecimiento se puede atribuir a cuestiones internas europeas que están ligadas a cambios en la regulación y a las incertidumbres creadas a los consumidores que están retrasando sus compras o esperando entregas de vehículos con tecnologías no diesel/ no gasolina.

Antonio Merino. Director de estudios de Repsol

Tribuna

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