El reto de la pandemia desde los sistemas de información en salud

Todos los sectores se han visto afectados por la pandemia, pero en el sector de la salud, por las necesidades de atención directa a la enfermedad, el impacto ha sido más intenso

Foto: Un hombre camina por el hospital de campaña que se instaló en Barcelona. (EFE)
Un hombre camina por el hospital de campaña que se instaló en Barcelona. (EFE)

Aunque todos los sectores de actividad se han visto afectados por la pandemia provocada por el covid-19, en el sector de la salud, por las necesidades de atención directa a la enfermedad, el impacto ha sido más mucho más intenso.

La crisis sanitaria ha mostrado algunos de los puntos en los que debe avanzar nuestro modelo de salud, entre ellos, la falta de conexión entre los elementos descentralizados, la dificultad de los actuales sistemas de información en salud pública para generar información fiable y la necesidad de mejorar la coordinación entre los recursos sociales y los sanitarios.

Las actuaciones de salud pública se deben complementar con soluciones tecnológicas, y desde Minsait, una compañía de Indra, consideramos que hay seis necesidades que se identifican ahora y anticipan un futuro cercano apoyado en tecnologías que se generalizará en los próximos años, en un cambio de paradigma de los sistemas de información en salud.

Desinfección en un centro de salud. (EFE)
Desinfección en un centro de salud. (EFE)

Una nueva salud pública. Como elemento clave en el control de las enfermedades y riesgos para la salud en situaciones de emergencia sanitaria como la que estamos viviendo, el papel de la salud publica va a verse reforzado. La realidad de la pandemia nos hará replantearnos cómo la tecnología (y en concreto los sistemas de información) puede dar cobertura no solo al covid-19 sino a futuras enfermedades. Para ello, es necesaria una transformación de los sistemas de información de salud pública, que ayudará a la toma de decisiones en el ámbito sanitario, integrando información en un repositorio de datos para su uso por el resto de sistemas y mejorando la coordinación entre niveles de atención y ámbitos de vigilancia epidemiológica.

Coordinación sociosanitaria. El terrible impacto de la pandemia en los colectivos más vulnerables, especialmente las personas que residen en centros residenciales para mayores, pone en evidencia la separación actual entre los recursos sociales y los sanitarios. Para asegurar la salud y bienestar de estas personas y detectar de forma precoz situaciones de riesgo, se deberá avanzar en elementos de coordinación efectiva entre los centros y el sistema de salud, con la atención primaria como eje asistencial. Para que se establezca este modelo de realidad sociosanitaria, en la mayoría de los casos, serán necesarios elementos que integren la información o permitan mejorar la atención no presencial en centros y domicilios.

Los últimos meses han mostrado la necesidad y utilidad de herramientas que permitan la comunicación ciudadanos-sistema de salud

Virtualización de la atención. La evidencia de los últimos meses ha mostrado la necesidad y utilidad de herramientas que permitan la comunicación bidireccional de los ciudadanos con el sistema de salud, y en paralelo se ha extendido el uso de servicios digitales, incluyendo la videoconsulta y otras soluciones de comunicación no presencial entre pacientes y profesionales. A partir de ahora, será muy importante hacer partícipe al ciudadano de la estrategia de control de cualquier enfermedad sin necesidad de consultas presenciales, dotándolo de herramientas que mejoren su adherencia a la prevención general, faciliten la detección temprana de problemas de salud propios y en su entorno, mejoren la accesibilidad a recursos de salud, reduzcan su incertidumbre y le ofrezcan la seguridad de sentirse cuidado.

Entorno digital de relación. Al igual que en otros sectores, en el ámbito sanitario, una vez disminuya la amenaza de la pandemia, también se habrá avanzado más en la digitalización de la sociedad. Se evolucionará desde el actual modelo de sistemas de información hacia un concepto de ecosistema digital con el paciente/ciudadano como centro. Con foco en la movilidad, se podrán activar nuevos canales digitales ('apps', 'call centers' que prestan servicios de prevención o seguimiento de enfermedades) o se dispondrá de lanzaderas de servicios que resuelvan trámites administrativos (citas, recetas, visados) y también aporten valor clínico (planes terapéuticos, alertas, recordatorios).

Atención en un centro de salud durante la pandemia. (EFE)
Atención en un centro de salud durante la pandemia. (EFE)

Sistemas interoperables. El desarrollo de soluciones tecnológicas para mejorar la eficiencia operativa de los servicios sanitarios estará basado en sistemas interoperables que normalicen el uso compartido de la información clínica. La interoperabilidad constituye un factor acelerador en la transformación digital del sector salud; un sistema interoperable permite el intercambio de información entre distintos actores y habilita la visión agregada de la actividad realizada. Estas soluciones facilitarán la creación de redes asistenciales y gestión de planes de salud integrados, que deberán incluir al ámbito sociosanitario, así como el desarrollo de sistemas de soporte a la decisión clínica basados en la evidencia con datos de múltiples fuentes.

Gestión avanzada del dato. Disponer de información fiable, estable y en tiempo es un factor crítico de gestión y se ha mostrado necesaria en estos últimos meses con problemas para obtener información consistente y verificada. Los nuevos sistemas de información con datos más integrados se acompañarán de herramientas avanzadas de análisis prospectivo, predictivo y prescriptivo que se desarrollen bajo un modelo 'big data', generando progresivamente inteligencia que facilite toma de decisiones a través de algoritmos, alarmas e inteligencia artificial. Estos elementos permitirán a corto plazo optimizar la capacidad de aprendizaje con diferentes supuestos de información para reconocer los patrones de contagio o profundizar en modelos predictivos de evolución de casos y comportamientos epidemiológico. A futuro serán elementos clave en mejora en la praxis clínica, la optimización de flujos de trabajo y la normalización de procesos asistenciales.

El sector sanitario ha experimentado problemas para sumarse a la revolución digital, al ser un entorno de fuerte complejidad

El sector salud ha experimentado tradicionalmente problemas para sumarse a la revolución digital, al ser un entorno de fuerte complejidad y que maneja datos de alta confidencialidad. Para dar respuesta a las seis necesidades planteadas como escenario futuro, existe un camino relevante que recorrer. Pero la experiencia de la crisis de salud, poniendo en evidencia las grandes líneas de actuación sobre las que trabajar, va a acelerar los esfuerzos para cambiar el modelo actual.

Minsait, a través de su área de salud, ha desarrollado e implantado tecnologías y capacidades necesarias para una gestión eficaz de la crisis actual y seguirá apoyando al Sistema de Salud en la gestión de las nuevas fases de la enfermedad y los retos de transformación digital a través de iniciativas tecnológicas. Con más de 500 profesionales con conocimiento en salud, ya estamos trabajando en el desarrollo de proyectos orientados a la mejora de distintos servicios para millones de ciudadanos. Estamos en el futuro cercano desde la interoperabilidad, la omnicanalidad y los nuevos modelos de atención y como empresa líder del sector TI seguiremos siendo un socio relevante del Sistema de Salud para desarrollar nuevos servicios sanitarios y sociosanitarios que evolucionen el modelo actual y que aceleren la transformación digital en salud.

*Cristina Ruiz es consejera directora general de Tecnologías de la Información de Indra.

Tribuna
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