Inversión: hay vida para las vacunas más allá del coronavirus
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Inversión: hay vida para las vacunas más allá del coronavirus

El valor de la industria de las vacunas supera 35.000 millones de dólares, una trayectoria que podría llevar al sector a superar los 105.000 millones de dólares en 2027

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Foto: Pixabay.

De la misma manera que nos hemos acostumbrado a términos como toque de queda, confinamiento o cierre perimetral, las vacunas se han convertido en un tema más de conversación a la hora de la cena. Nombres como Pfizer, Moderna, AstraZeneca y otros son ya tan conocidos por la población como lo eran antes los de las grandes estrellas de fútbol. Y es que, mientras nuestras vidas siguen en suspenso, todo el mundo espera ansioso que las vacunas desbrocen el camino de vuelta a la normalidad. Pero ¿qué ocurrirá con la industria cuando el caos desatado por el coronavirus empiece a remitir? Desde eToro, consideramos que, desde un punto de vista de inversión, las vacunas ofrecen un potencial considerable y están aquí para quedarse.

Puede que el coronavirus esté arrojando ahora luz sobre una actividad que tradicionalmente ha permanecido en la sombra, pero la industria de las vacunas no estaba esperando a que un evento imprevisto de proporciones catastróficas la pusiera en el foco. El sector estaba evolucionando a una velocidad de vértigo mucho antes de que se produjera una pandemia mundial. El año pasado por estas fechas, AB Bernstien calculó el valor de la industria de las vacunas en algo más de 35.000 millones de dólares, lo que suponía multiplicar por seis el valor del año 2000. Una trayectoria que podría llevar al sector a superar los 105.000 millones de dólares en 2027.

La financiación gubernamental ha contribuido a apoyar a los nuevos participantes en el mercado y a acelerar las innovaciones tecnológicas

Si bien es cierto que una vez que la presión de la urgencia actual disminuya es poco probable que se mantengan los ingresos previstos para estos años; la verdad es que continuaremos viendo los efectos de la pandemia durante un largo periodo de tiempo. La amplia financiación gubernamental, intensificada durante el primer ataque de la pandemia, ha contribuido a apoyar a los nuevos participantes en el mercado y a acelerar las innovaciones tecnológicas. Con los programas generalizados de inmunización en curso, esta línea de financiación es fiable y constituye una piedra angular del atractivo a largo plazo del sector para los inversores.

Al mismo tiempo, a diferencia de la industria farmacéutica en general, las empresas que operan en este espacio también están menos expuestas a los llamados 'acantilados de patentes' —la caída en picado de los ingresos cuando la patente de una empresa expira—, ya que los costes de producción de las vacunas son bajos y los propios productos son de larga duración. Esto, unido al crecimiento constante impulsado por nuevos productos, nuevas tecnologías y una mayor demanda, sobre todo de los países en desarrollo, es solo una de las razones por las que los inversores deberían pensar más allá del coronavirus. Puede que el término vacuna sea sinónimo de la pandemia que ahora atravesamos, pero se trata de un sector de un profundo alcance. El coronavirus no ha hecho más que acelerarlo.

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Foto: EFE.

La industria, consolidada

Por otro lado, la industria está consolidada debido a los enormes costes de entrada, las problemáticas cadenas de suministro y la complejidad de la fabricación. Cualquier incursión en este sector le llevará casi con toda seguridad a conocer de cerca a cuatro de sus principales actores: la francesa Sanofi, la británica GlaxoSmithKline, Merck y Pfizer, ambas con sede en Estados Unidos.

Estos gigantes farmacéuticos representan alrededor del 85% del mercado de las vacunas, y todos tenían un caballo en la carrera para desarrollar una vacuna contra el coronavirus. Pfizer cruzó la línea de meta en primer lugar, y espera obtener unos ingresos de 15.000 millones de dólares con su vacuna en 2021. Se trata de una estimación basada únicamente en los contratos firmados en el momento de presentar los resultados del cuarto trimestre; la cifra aumentará aún más a medida que se reciban más pedidos.

Estos gigantes farmacéuticos representan alrededor del 85% del mercado de vacunas

Pero son los actores más pequeños del 15% restante los que experimentaron un mayor crecimiento en 2020. Empresas como NovVax y BioNTech SE, que se asociaron con los gigantes para ayudar a acelerar el desarrollo de vacunas, se beneficiaron tanto del aumento del reconocimiento de la marca como de la cuota de ingresos. En la colaboración de BioNTech con Pfizer, por ejemplo, vemos que ambos se reparten los beneficios brutos a partes iguales.

En definitiva, el mercado de las vacunas tiene más que ofrecer que una ruta para salir de nuestras actuales vidas confinadas (e incluso posibles confinamientos futuros). Las vacunas en sí no son una tecnología nueva. Han desempeñado un papel vital en el control de enfermedades infecciosas peligrosas desde el siglo XIX, y actualmente evitan unos dos millones de muertes al año en todo el mundo. La primera vacuna se desarrolló para tratar la viruela, una enfermedad que solo en el siglo XX mató a cerca de 300 millones de personas en todo el mundo y que logró ser erradicada globalmente en 1997. Desde entonces se han desarrollado numerosas vacunas para combatir enfermedades peligrosas como la polio, el sarampión, el cólera o la hepatitis B. A la hora de enfocarse en este sector, en definitiva, los inversores tienen que mirar a largo plazo.

*Tali Salomon es directora general de eToro Iberia y Latam.

*Este contenido tiene únicamente fines informativos y educativos y no debe considerarse como un consejo de inversión o una recomendación de inversión. Los resultados pasados no son una indicación de los resultados futuros. Los CFD son productos apalancados y conllevan un alto riesgo para su capital.

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