Unicaja Banco: el pez chico se come al grande
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Unicaja Banco: el pez chico se come al grande

No entiendo cómo estamos dejando que Unicaja, que se ha comportado de forma ejemplar ante retos como la crisis de 2008 o el covid, esté siendo controlada por Liberbank

Foto: Nuevo logotipo de Unicaja Banco. (EFE/Eloy Alonso)
Nuevo logotipo de Unicaja Banco. (EFE/Eloy Alonso)

Y es que no entiendo cómo estamos dejando que Unicaja, banco con arraigo malagueño y andaluz que se ha comportado de forma ejemplar ante retos tan complejos como la crisis inmobiliaria de 2008 o el covid-19, esté siendo controlado por Liberbank, banco fundamentalmente asturiano al que la fusión con la entidad andaluza le vino como 'agua de mayo' para salir de la compleja trayectoria económica y financiera en que se encontraba.

En los números grandes parece que actualmente es Unicaja Banco quien manda en la unión de ambas compañías, pues la ecuación de canje de la operación daba a Unicaja Banco un peso del 59,5%. Pero la realidad está siendo muy distinta en la gobernanza del nuevo grupo. Me explico, actualmente el consejo de administración de Unicaja Banco está formado por 15 consejeros de los cuales seis pertenecen a Liberbank y nueve a Unicaja Banco. Hasta aquí, la matemática es muy clara a favor de Unicaja Banco para seguir manteniendo la gobernanza en las decisiones más estratégicas. Si seguimos profundizando en el análisis, observamos que el actual consejero delegado y número dos de la entidad es Manuel Menéndez, asturiano que viene de Liberbank, y el actual presidente ejecutivo y número uno es Manuel Azuaga, malagueño vinculado desde el año 1986 a la entidad y defensor a ultranza de que Unicaja Banco siga siendo una entidad fundamentalmente malagueña y andaluza. Por tanto, si detenemos el análisis en este punto parece obvio que el poder ejecutivo de la entidad estaría en manos de los directivos de Unicaja tanto en número de consejeros como en jerarquía de poder ejecutivo. Es lógico, por tanto, que a día de hoy muchos andaluces sigan pensando que el nuevo banco sigue siendo gobernado por los mismos directivos que han mantenido la cultura y arraigo institucional de Unicaja Banco con nuestra región.

Pero esta percepción inicial es completamente errónea, pues existen alianzas dentro del consejo de administración del banco que están inclinando la balanza de poder ejecutivo a favor de Liberbank. Y muchos se preguntarán cómo esta situación es posible… tic, tac, tic, tac…¡efectivamente, bingo!, la única razón para explicar que la balanza de poder se incline a favor de Liberbank es que los cuatro consejeros representados por la Fundación Unicaja, presidida y capitaneada por Braulio Medel, están votando desde el principio en tándem y alineados con los seis consejeros de Liberbank. Permitiendo así el abordaje y el control ejecutivo de la entidad capitaneada por Manuel Menéndez. Este es el motivo de que los directivos de Liberbank, entidad absorbida, estén imponiendo su criterio y cultura sobre la entidad absorbente. Con todo, esta situación anómala se seguirá manteniendo mientras los cuatro consejeros que dependen de la fundación bancaria, y por tanto de Medel, sigan votando en conjunto con los seis consejeros de Liberbank.

Foto: Manuel Azuaga (i), presidente de Unicaja, y Manuel Menéndez, CEO. (EC)

Además, Unicaja Banco cometió desde el principio un error estratégico grave en las negociaciones con Liberbank, permitir que el CEO de la nueva entidad fuese de Liberbank, ya que todos los negociadores eran conocedores de las indicaciones del Banco Central Europeo de que los presidentes de los bancos tenderían a no ser ejecutivos y que, por tanto, el poder ejecutivo de las entidades financieras terminaría finalmente recayendo sobre los CEO de las entidades bancarias. De hecho, Menéndez ya le ha recordado varias veces a Azuaga que en menos de dos años la presidencia del banco andaluz dejará de ser ejecutiva y se tendrá que nombrar nuevamente un presidente no ejecutivo y un CEO del banco que será, obviamente, el ejecutivo de mayor rango de la entidad. A partir de aquí, el 100% del poder ejecutivo de Unicaja Banco recaerá sobre el asturiano y el grupo de directivos de su confianza, dejando sin capacidad ejecutiva y de reacción a los ejecutivos y directivos de la entidad andaluza. Aviso a navegantes y a todos los poderes públicos de nuestra región: el tiempo juega en nuestra contra y tan solo quedan 18 meses para corregir esta situación y que Andalucía no pierda su privilegiada posición en el que hoy es el quinto banco de nuestro país.

'A priori', podemos caer en el error de pensar que estas cuestiones de alto nivel empresarial están muy alejadas de nuestra realidad del día a día, pero es una reflexión totalmente errónea, pues son muchos los puestos de trabajo de familias de andaluces que actualmente dependen directamente de estas cuestiones de gobernanza y poder. Y no me estoy refiriendo solo a los despidos que se tendrán que asumir por los ajustes que el sector actualmente está enfrentando como consecuencia de la revolución en el mundo de las 'fintech', sino a muchos más derivados de decisiones como dónde situar la nueva sede central, dónde realizar las principales inversiones, etc.

A mí me preocupa mucho por tres vertientes fundamentalmente. La primera, a nivel personal, pues, como yo, muchos de vosotros conoceréis amigos o familiares que actualmente trabajan en la entidad y su puesto de trabajo está en estos momentos en un limbo con perspectivas especialmente oscuras, pues ante duplicidades funcionales y laborales, son los andaluces los que mayoritariamente podrán verse perjudicados. La segunda, es como empresario y emprendedor, pues ahora que el mundo emprendedor andaluz en general y malagueño en particular está empujando con fuerza, es clave para seguir ese avance el mantenimiento de una banca andaluza comprometida con su territorio. La tercera, es simplemente como un andaluz más, pues Unicaja es un ejemplo de compañía que ha competido a nivel nacional con los grandes de la banca y es un magnífico representante de nuestra cultura y nuestra pujanza. La paradoja de todo esto es que Medel ha sido un exponente clave en toda la trayectoria de bonanza y buen hacer de Unicaja, por lo que, hasta donde yo puedo alcanzar, se me hace incomprensible el juego de poder por el que Medel y los consejeros que actualmente representan a la fundación bancaria están votando en contra de los consejeros que representan a Unicaja, inclinando la balanza de poder a favor de los consejeros de Liberbank, que es lo mismo que decir que están votando en contra de los intereses de nuestra comunidad.

Foto: Sede de Unicaja Banco. (EFE)

Sé que nuestra entidad malagueña no es un referente de banca moderna e innovadora, pero es igualmente cierto que ha demostrado una prudencia y ejemplaridad que le han permitido afrontar varias crisis financieras con mucha solvencia. Unicaja es una empresa andaluza sistémica, pues la riqueza de nuestra región depende en parte de su saber hacer y compromiso con su tierra. Si dejamos que la gobiernen desde otros territorios, nos enfrentaremos a su descentralización y pérdida de competitividad, lo que provocará una eliminación acelerada de muchos puestos de trabajo directos e indirectos. En definitiva, se habrá ejecutado por completo el título de mi reflexión, 'el pez chico se come al grande', pues serán ejecutivos fundamentalmente de Madrid y Castilla-La Mancha liderados por el asturiano Menéndez quienes dirigirán el futuro del quinto banco más importante de España, Unicaja, que una vez fue 100% andaluz y que nos dejamos abordar por cuestiones de poder y sillas que yo desde mi posición de empresario y emprendedor no logro comprender.

Mi única intención es intentar, de forma llana y sin rodeos, advertir de una situación que considero muy relevante, pues de las decisiones de hoy, en torno a Unicaja, dependerá el futuro de muchos andaluces y parte significativa de la riqueza y prosperidad de nuestra región del mañana.

*Paco Ávila es un empresario andaluz.

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