Gürtel, Bárcenas: dosis de recuerdo
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Antonio Casado

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Gürtel, Bárcenas: dosis de recuerdo

Ayer y hoy, dosis de recuerdo del caso Gürtel y su bifurcación (papeles de Bárcenas). Crece el zumbido judicial sobre el PP.  Ayer se retrataron ante

Ayer y hoy, dosis de recuerdo del caso Gürtel y su bifurcación (papeles de Bárcenas). Crece el zumbido judicial sobre el PP.  Ayer se retrataron ante el juez Ruz el arquitecto y el gerente, Gonzalo Urquijo y Cristóbal Páez. Hoy le toca a Esperanza Aguirre (“yo destapé la trama Gürtel”), que se ha acogido a su derecho a declarar por escrito y en su propio despacho de Génova. Le esperan más de doscientas preguntas del juez, trasladadas por el secretario judicial y las partes personadas sobre las tropelías de Gürtel en la Comunidad de Madrid, cuando era la presidenta y el tal Francisco Correa compraba a consejeros y alcaldes a cambio de adjudicaciones irregulares.

El mentado Urquijo, que remodeló la sede central del PP, negó ante el juez haber cobrado 888.000 euros en dinero negro, una tercera parte del coste facturado por su empresa (Unifica). Pero el juez no se lo ha creído, a juzgar por un comentario hecho en el transcurso del interrogatorio (tres horas y media) en la Audiencia Nacional: “Estoy tratando de encontrar una explicación lógica y no la encuentro”.

Lo cual significa dos cosas. La primera es que mantiene viva la sospecha, fundada en un informe policial, de que hubo “cierta corriente financiera de cobros y pagos continua en el tiempo, al margen de la contabilidad remitida al Tribunal de Cuentas”. Y la segunda es que ha hecho caso omiso del escrito enviado a primeros de diciembre por el PP al fiscal, que a su vez lo remitió al juez, en el que el abogado del partido de Bárcenas descalificaba a la Policía Judicial “por creerse a pies juntillas lo que escribe o dice un imputado en prisión por supuesta comisión de graves delitos”.

Para la credibilidad de un partido que quiere ir de abanderado contra la corrupción, no es muy edificante que tache de “escasísima entidad” el informe de la UDEF

Es decir, el PP se queja de que su palabra valga menos que los apuntes de Bárcenas y la documentación encontrada en el registro policial de la empresa de Urquijo. Para la credibilidad de un partido político que quiere ir de abanderado contra la corrupción, no es muy edificante que tache de “insolvente” y de “escasísima entidad” el informe de una unidad (UDEF) que ha destapado tantos escándalos por malas prácticas en la vida pública. Pierde el PP la ocasión de utilizar este lance como prueba de que el funcionario policial no está a las órdenes de sus responsables políticos. Al menos a los ciudadanos les quedará ese consuelo, a diferencia de lo que ocurre o parece ocurrir en la Agencia Tributaria respecto a los inspectores fiscales.

La posición oficial sobre el caso fue claveteada hace unos días por el propio presidente del Gobierno, Mariano Rajoy. “Mi partido nunca ha tenido una contabilidad B. Si alguien tiene unas notas, son las suyas, no las del PP”, dijo en clara alusión al extesorero del partido. Lo malo es la existencia de varios ‘recibís’ que coinciden con cantidades reflejadas en las notas contables de Luis Bárcenas.

En el interrogatorio de ayer, el juez Ruz no encontró explicaciones a esa coincidencia lo bastante lógicas como para desalojar la sospecha del delito fiscal presuntamente cometido por Gonzalo Urquijo con la necesaria colaboración de los entonces tesorero y gerente del PP, Bárcenas y Páez. Por cierto, que el segundo volvió a admitir ante el juez haber recibido pagos en dinero negro del PP pero, a pesar de ser el gerente, dijo no saber cómo se efectuaron por las obras de remodelación en la sede de Génova 13.

Esperanza Aguirre Caso Gürtel Francisco Correa