Cataluña: ruido de insumisos

Los tres diputados insumisos del PSC, alineados el jueves pasado con el frente nacionalista (delegación de la competencia estatal sobre convocatoria de referéndum), votarán hoy en

Los tres diputados insumisos del PSC, alineados el jueves pasado con el frente nacionalista (delegación de la competencia estatal sobre convocatoria de referéndum), votarán hoy en contra de los presupuestos de la Generalitat. Como el resto del grupo socialista del Parlament del que siguen formando parte. Pero quedan despojados cautelarmente de sus cargos en el partido (Ejecutiva y Consell Nacional) y el grupo parlamentario (presidencia de comisiones). Es la salomónica decisión tomada por la Comisión de Garantías. En parte disciplinaria, en parte política. Pierden la confianza sin salir del grupo ni ser expulsados del PSC. Se trata, además, de medidas reversibles. Ahora se abre un tiempo de tramitación con alegaciones de los interesados.

Es la solución menos traumática a un nuevo episodio en el seno de un partido tan esquizoide respecto a su propio encaje en el viejo PSOE (135 años de inequívoca españolidad) como al encaje de Cataluña en el orden jurídico y político español. Y me temo que no será el último porque la herida se cierra en falso. Suele ocurrir cuando se pretende un desenlace sin vencedores ni vencidos en un conflicto crónico. Desde su amontonamiento de valores antitéticos (socialismo y nacionalismo) en aquel verano fundacional de 1978.

El fondo de la cuestión es el inequívoco compromiso del PSC con una Cataluña española. Asunto distinto es el cómo. O sea, el de su discutible y discutida propuesta federalista con reforma previa de la ConstituciónLo lamentable es que el ruido de los tres insumisos (cuatro, en realidad, si sumamos al alcalde de Lérida, Àngel Ros, que renunció previamente para no tener que romper la disciplina de voto), y dos o tres gestos de solidaridad de otros tantos dirigentes territoriales, nos han hecho olvidar la causa del problema y el fondo de la cuestión.

La causa es la rebeldía de una minoría frente a la democrática decisión, abrumadoramente mayoritaria, del Consejo Nacional del PSC (258 frente a 41) de no seguir favoreciendo la estrategia del nacionalismo catalán, que consiste en seguir acumulando agravios, que no razones, para alimentar su sueño segregacionista. Y el fondo de la cuestión es el inequívoco compromiso del PSC con una Cataluña española. Asunto distinto es el cómo. O sea, el de su discutible y discutida propuesta federalista con reforma previa de la Constitución.

Es evidente que Artur Mas ha fracasado en su intento de retener al PSC en el grupo de presión al Gobierno Rajoy para hacer posible la celebración legal y autorizada de la dichosa consulta. Sabiendo que el intento está condenado al fracaso, secundarlo habría convertido al PSC en tonto útil del nacionalismo. Pere Navarro consultó al órgano depositario de la voluntad de los militantes entre congreso y congreso. Y actuó en consecuencia con el mandato recibido. Pero tres de sus diputados y algún otro dirigente, como el portavoz municipal de Barcelona y el alcalde de Flix, se lo pasaron por el arco del triunfo.

Tanto ruido han hecho los insumisos que han tapado lo que, a mi juicio, es realmente nuevo y relevante: la clara ruptura de Pere Navarro con los nacionalistas y la apuesta del PSC por la doble identidad española y catalana.

Al Grano
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
71 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios