Borrell abre la campaña de un 21-D plebiscitario

"Esta vez nadie se quedará en casa". El socialista supo leer el pensamiento de los cientos de miles de personas concertadas en la calle contra los irresponsables intentos de romper España

Foto: El exministro y expresidente del Parlamento Europeo Josep Borrell. (EFE)
El exministro y expresidente del Parlamento Europeo Josep Borrell. (EFE)

Ayer se escenificó en Barcelona el primer mitin de la campaña para las elecciones catalanas. Una terapéutica confrontación de nacionalistas contra no nacionalistas. O viceversa. Sin decirlo expresamente, su principal orador señaló ese carácter plebiscitario de las urnas del 21 de diciembre. Como las del 27 de septiembre de 2015, pero al revés.

Impagable ocasión de demostrar que los catalanes no separatistas son más. Excelente oportunidad de darle la vuelta a la mayoría parlamentaria del independentismo. Si se llenan las urnas como ayer se llenaron las calles, estaremos ante la vía más fácil de evitar que Puigdemont y Junqueras vuelvan al poder. “¡Votarem!” fue uno de los gritos más coreados.

Con llamamiento especial a los votantes no nacionalistas, que a lo largo de las sucesivas convocatorias electorales consolidaron el hábito de votar en generales y abstenerse en autonómicas. Esa es en parte la explicación de las sucesivas mayorías nacionalistas en las elecciones catalanas. “Pero esta vez nadie se quedará en casa”, tronó Josep Borrell, expresidente del Parlamento Europeo, catalán y socialista.

Borrell abre la campaña de un 21-D plebiscitario

Supo leer el pensamiento de los cientos de miles de personas (un millón por lo alto, 300.000 por lo bajo) concertadas en la calle contra los irresponsables intentos de romper España y el daño causado por el independentismo (desprestigio de las instituciones catalanas, aislamiento internacional, fractura social, fuga de empresas).

Los aplausos atronadores lo confirmaron. Antes había ocurrido con el catalán y comunista Francisco Frutos. O el catalán y exministro del PP Josep Piqué, que habló en diferido y también destacó la oportunidad del 21-D para demostrar que somos más “los que queremos seguir unidos al proyecto común de Cataluña, dentro de España y dentro de Europa”.

Dirigentes políticos en dique seco, pero cargados de legitimidad para justificar desde posiciones tan diferentes (un comunista, un socialista, un conservador) la aplicación del artículo 155 de la Constitución española. “No es una excentricidad sino un mecanismo para reponer la legalidad si alguien la incumple”, dijo Borrell, en letra y espíritu intercambiables con la doctrina oficial de Moncloa.

Ha comenzado la campaña electoral del 21-D, que se avecina como una ocasión de confirmar el fracaso del 'procés'

Hablamos del derecho de un Estado democrático a defenderse de quienes han querido reventarlo. Incluso con la complicidad de una cierta izquierda que le baila el agua a un nacionalismo catalán mentiroso y corrupto, vino a decir Francisco Frutos, que se declaró “traidor a las mentiras que nos vienen contando desde 1714”. Borrell había personalizado más, al tildar de “totalitario” a Oriol Junqueras y de “emperatriz de la ambigüedad” a la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau.

Vemos que las resonancias del acto no podían ser más mitineras. Así que insisto en lo dicho. Ha comenzado la campaña electoral, que se avecina como una ocasión de confirmar el fracaso del 'procés' o, por el contrario, de renovar la ofensiva separatista si sus agitadores aumentan su peso político en la venidera confrontación electoral.

Dirigentes políticos en dique seco, pero cargados de legitimidad para justificar desde posiciones tan diferentes la aplicación del 155

Por lo demás, el llamamiento a la manifestación acabó siendo masivo, como la del pasado 8 de octubre, cuando el espíritu del gol de Iniesta reapareció en las calles de Barcelona. Una razón añadida para aplaudir el trabajo esforzado, persistente, generoso y no siempre reconocido de Societat Civil Catalana, la organización civil convocante del acto, gracias a la cual no puede generalizarse la sospecha de que la flojera de los no nacionalistas hizo posible la osadía de los nacionalistas.

Su presidente, el de SCC, Mariano Gomá, dijo que el 'procés' ya forma parte del pasado y que la historia y la justicia pasarán factura a los que pusieron a Cataluña al borde de la bancarrota política, económica y social.

Por mí, amén.

Al Grano
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