Es noticia
Menú
Cataluña y el padre del Rey amenazan la estabilidad
  1. España
  2. Al Grano
Antonio Casado

Al Grano

Por

Cataluña y el padre del Rey amenazan la estabilidad

Ni la renovación de RTVE, ni el déficit. Los asuntos que realmente amenazan la calma política y justifican el quinielismo sobre una eventual convocatoria de elecciones generales

Foto: Don Juan Carlos, en la pasada feria de San Isidro. (Gtres)
Don Juan Carlos, en la pasada feria de San Isidro. (Gtres)

La renovación de RTVE o la nueva cota de déficit fiscal autorizado por Bruselas, con sendas votaciones previstas para mañana en el Congreso, son incidentes del recorrido, superables en función de la estabilidad, divino tesoro, codiciada por el Gobierno socialista.

Son otros los asuntos que realmente amenazan la calma política y justifican el quinielismo sobre una eventual convocatoria de elecciones generales. El conflicto catalán y el historial del Rey emérito, Juan Carlos de Borbón. Esos son los dos vectores que, cruzados o en paralelo, pueden precipitar la caída del Ejecutivo. Y en los dos se van a poner a prueba las hechuras de Pedro Sánchez como hombre de Estado.

No es que el Gobierno amague con un adelanto electoral por insumisión de los ocho escaños del nuevo PDdeCAT, integrados en la Crida Nacional de Puigdemont como Falange Española en el Movimiento Nacional de Franco. Así funciona la pulsión totalizante de los caudillos, ahora blanqueada en el indeterminado concepto de la 'transversalidad'.

El conflicto catalán y el historial del Rey emérito. Esos son los dos vectores que, cruzados o en paralelo, pueden precipitar la caída del Ejecutivo

Lo que hace el Gobierno del Estado es aclarar que la ayuda de Moncloa a los secesionistas para alcanzar “lo antes posible” la Cataluña una, grande y libre, nunca será el precio de la continuidad de Sánchez en el poder. Buena noticia. En medio de las insidias del PP y de Ciudadanos (Arrimadas le endosa la tentación de “vender España a trozos con tal de seguir en el poder”), es una radiante luz de posición.

Ese y no otro es el contundente recado del ministro Borrell, como intérprete de Isabel Celaá. “Nadie resiste más allá de lo razonable” fue dicho sobre los ecos del reciente congreso del PDdeCAT, cuando Puigdemot voló el puente que Moncloa y el PSC de Iceta habían tendido hacia el posibilismo representado por Marta Pascal.

Foto: Carles Puigdemont, a su llegada a la rueda de prensa en Berlín, este miércoles 25 de julio de 2018. (EFE)

Y a las pocas horas ya estaba poniendo precio al voto de los ocho diputados del partido, el suyo entre otros, la nueva vicepresidenta del partido, Míriam Nogueras (38 años), bien conocida por sus finos análisis en La Sexta, las redes sociales y la tribuna del Congreso. Por ejemplo: “España es un estercolero putrefacto”.

Vamos ahora con las supuestas malas prácticas del Rey emérito. Aparecen en la huella sonora de Corinna Larsen recogida por el comisario Villarejo, un traficante de trapos sucios. Conviene saber que en estos momentos don Juan Carlos de Borbón, que perdió la inviolabilidad tras la abdicación, está sometido al doble escrutinio político y judicial.

Ayer compareció a puerta cerrada el director del CNI, Félix Sanz, en la comisión de Gastos Reservados (nadie lo diría) del Congreso, 24 horas antes de que el comisario Villarejo se explique hoy ante al juez de la Audiencia Nacional que abrió una pieza separada del llamado caso Tándem.

Conviene saber que en estos momentos don Juan Carlos, que perdió la inviolabilidad tras abdicar, está sometido al doble escrutinio político y judicial

En ambos casos se trata de depurar supuestos comportamientos ilícitos del padre del Rey, desvelados en las confesiones de la antigua amiga de don Juan Carlos ante el micrófono furtivo de un chantajista profesional. Ahí se habla de blanqueo, testaferros, comisionismo, cuentas opacas, etc. Suficiente para que quienes hicieron presidente a Sánchez, Podemos y nacionalistas, exijan una comisión de investigación a la que de momento se resiste el Gobierno.

El caso está abierto y lleva dinamita. Solo cabe esperar. Y apostar por el funcionamiento del Estado de derecho, a riesgo de efectos indeseables para la figura de don Juan Carlos. Incluso para la institución monárquica si no se actúa con tiento. Pero no sería de recibo una mirada distraída del Gobierno. Están en juego los principios de igualdad ante la ley, transparencia y ejemplaridad.

La renovación de RTVE o la nueva cota de déficit fiscal autorizado por Bruselas, con sendas votaciones previstas para mañana en el Congreso, son incidentes del recorrido, superables en función de la estabilidad, divino tesoro, codiciada por el Gobierno socialista.

Rey Don Juan Carlos Cataluña Moncloa Pedro Sánchez