Esteladas en la Cibeles: los 'indepes' toman Madrid

Primera manifestación masiva del independentismo en la capital de España. Las entidades convocantes esperan reunir a 50.000 personas

Foto: Manifestación independentista en Barcelona. (EFE)
Manifestación independentista en Barcelona. (EFE)

Hoy es el día de la avalancha independentista sobre la capital de España. Por primera vez de forma masiva. Los organizadores cuentan con unas 45.000 o 50.000 personas repartidas en unos cuatrocientos autocares, quince trenes Ave, avión y coches particulares. Amén del centenar de autocares de "otras partes del Estado" (¿Habría carreteras y puntos cardinales en ese producto del pensamiento de Platón, Maquiavelo, Hobbes…?), a la caza del simpatizante no catalán y, sobre todo, corresponsales extranjeros acreditados en Madrid.

¿Se imaginan ustedes una convocatoria del PP por la unidad de España en la fuente de Canaletas, donde los barcelonistas celebramos nuestras victorias deportivas, incluidos quienes no comulgamos con las ruedas del molino soberanista? Pues algo así va ocurrir esta tarde donde las glorias deportivas del madridismo se ofrecen a la diosa en jubilosa exaltación. Pero con autorizada malversación de escenario, se entiende.

La marcha se inicia en Atocha (plaza del Emperador Carlos V), discurre por el paso del Prado y termina en Cibeles. Allí será el acto político sin políticos. Solo dirigentes de las principales organizaciones convocantes glosarán los consabidos insultos del independentismo a la inteligencia de los demás.

A saber: "La autodeterminación no es delito" y "Democracia es decidir". Son las dos grandes pancartas llamadas a decorar la concentración de esta tarde con banda sonora enriquecida con alusiones a los que en el pervertido lenguaje independentista son llamados presos políticos, exiliados o víctimas indefensas del Estado represor.

¿Imaginan una convocatoria por la unidad de España en Canaletas, donde los barcelonistas celebramos nuestras victorias deportivas?

La ANC (Asamblea Nacional de Cataluña), implicada en la trama civil del golpe al orden constitucional, calificó de "provocación" el atrevimiento de Pedro Sánchez al convocar en el corazón de la vieja Barcelona (Casa Llotja de Mar), un Consejo de Ministros el pasado 21 de diciembre. "El Estado opresor visita la colonia. Prepárate", pudimos leer entonces en la cuenta oficial de Twitter de esta organización. Y de ahí los preparativos que, en aquellas vísperas de la famosa cita de Torra y Sánchez, se detectaron entre los CDR (“escamots” de Puigdemont y Torra), cuyos planes incendiarios siempre crean alarma y ponen a prueba la firmeza de los poderes públicos.

La ANC es una de las sesenta entidades convocantes de la manifestación de esta tarde. Por supuesto, legal, democrática, comunicada y perfectamente encajable en el amplio muestrario de derechos reconocidos en la Constitución y tutelados por el opresor Estado español. A celebrar en los nichos ecológicos del catalanismo o en cualquier otra parte del territorio nacional cuya integridad quieren reventar los independentistas. En este caso, en el corazón político de la España plural. Y está por oírse alguna voz calificando de "provocación" lo de esta tarde.

"La autodeterminación no es delito" y "Democracia es decidir": las dos grandes pancartas de la concentración

No lo es. Si acaso, una nueva oportunidad de conocerse mejor. Y de clavetear por enésima vez la idea de que el exigido derecho a decidir es pulsión hueca si no precisamos el quién y el qué. El titular del derecho a decidir sobre un todo no puede ser solo el de una parte, si previamente no se cambian las reglas del juego para hacerlo posible.

Tan de cajón como el qué. En ninguna parte se prohíbe expresamente la restauración de la pena de muerte o de la esclavitud. Pero no se podría celebrar ningún referéndum para decidirlo si previamente no se reforma la Constitución. Y eso es exactamente lo que ocurre con eventuales consultas populares que pongan en cuestión la integridad territorial o la soberanía nacional única e indivisible. Mientras no se cambien las reglas del juego, claro. Para eso hay que picar piedra y echar horas.

Al Grano
Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
9 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios