Incómodos celebrantes de la Fiesta Nacional

Mal día en la agenda del vicepresidente Pablo Iglesias, con parada militar y honores a una bandera que no es la suya, un himno que no es el suyo, un Estado que no es el suyo

Foto: Desfile de la Fiesta Nacional. (EFE)
Desfile de la Fiesta Nacional. (EFE)
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No podía haber mejor regalo a España en el día de su Fiesta Nacional que el decimotercer Roland Garros de Rafa Nadal. Como el gol de Iniesta en su día. Excusas dichosas para reconocernos en la coreografía global si la marca España aparece asociada a un triunfo deportivo.

Mismo himno y misma bandera en la coreografía institucional del 12 de octubre. La cita es a mediodía en el Palacio de Oriente y la presiden los Reyes, como siempre. Con novedades este año. Se estrena el líder de Podemos, Iglesias Turrión. Ya sin “patriotismo de canapé” incompatible con su narcisismo moral. La pandemia reduce el acto a la mínima expresión en la plaza de la Armería.

Madrid no es Cataluña, claro. Pero Díaz Ayuso y Pedro Sánchez nos lo han puesto a huevo para hacer comparaciones odiosas

Y además, entra en el sueldo de vicepresidente del Gobierno. Sin embargo, no tenemos noticia de que haya dejado de ver la jornada festiva del 12-O como evocación de un genocidio endosable a la “hispanidad”. A eso reducen Iglesias y el nacionalismo periférico, aliados de Pedro Sánchez, la fecha elegida democráticamente en 1987, con un Gobierno del mismo partido que el actual, como símbolo de una “efeméride histórica”.

En la exposición de motivos de la ley se decía —se dice— que la fecha se remite al momento en el que nuestro país, “a punto de concluir un proceso de constitución del Estado a partir de nuestra pluralidad cultural y política, y la integración de los Reinos de España en una misma Monarquía, inicia un periodo de proyección lingüística y cultural más allá de los limites europeos”. En ninguna parte se habla de Franco, raza, hispanidad, conquista, colonización, etc.

Tampoco consta que el genio asintomático de Iglesias Turrión haya superado la necesidad de hacer contorsiones verbales para decir la palabra España. Años luz del poeta Gabriel Celaya, ingeniero y comunista, cuando declamaba su “España mía, con amor te deletreo”, ochenta años antes de que el líder de Podemos (“no nos representan”, “son casta”) pregonase su preferencia por la acción política en la calle, no en las instituciones.

Mal día en la agenda del vicepresidente, con parada militar y honores a una bandera que no es la suya, un himno que no es el suyo, un Estado que no es el suyo (apuesta por una “república plurinacional y solidaria”) y un Rey constitucionalmente inhabilitado para defenderse de quienes lo apedrean, más que nada, por hacerse visibles en el teatro de la desquiciada política nacional. Podemos y nacionalistas periféricos, básicamente. En esta ocasión, con la inesperada novedad de que la guerra de Madrid eclipsa y aminora los sucesos vinculados al llamado conflicto catalán.

Madrid no es Cataluña, claro. Pero Ayuso y Sánchez nos lo han puesto a huevo para hacer comparaciones odiosas. Aunque la presidenta madrileña, como Torra, también hable de “chantaje” y “gobierno autoritario”, el Gobierno y la CAM se pelean bajo la misma carpa constitucional. Esa es la diferencia. Todo queda en casa. Y a ver cómo se las arreglan en Moncloa para desautorizar el vídeo del PP sobre 'La bandera que nos une', lanzado con motivo de esta Fiesta Nacional.

Al fin y al cabo, la foto del reciente encuentro Sánchez-Díaz Ayuso en la Puerta del Sol estaba decorado por más banderas nacionales que la de Casado-Rivera-Abascal en la plaza de Colón. Y uno no se cansará nunca de recordar que el PSOE gana por goleada al PP en el uso de la palabra España en los lemas electorales desde 1978. De cinco a uno, salvo error u omisión. A saber: “España en progreso” (1989), “España en positivo” (1993), “merecemos una España mejor (2004) y “La España que queremos”-“Ahora España” (las dos elecciones generales de 2019). El PP, solo en 2015 (“España en serio”).

No ha ido tan allá el Ministerio de Defensa que, como si hubiera presentido los honores rendidos en París al himno y la bandera de España, por el triunfo de Nadal, había lanzado otro video para celebrar el 12-O. Su 'leit motiv' es “el esfuerzo que nos une”. Amén.

Al Grano
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