La oficina de Cantó y el surrealismo de la política nacional
  1. España
  2. Al Grano
Antonio Casado

Al Grano

Por

La oficina de Cantó y el surrealismo de la política nacional

Después de la fallida inclusión del exactor en las listas de Ayuso a las elecciones de Madrid, el nombramiento de marras desprende un tufo de bueno-ya-te-daremos-algo que tira de espaldas

placeholder Foto: Toni Cantó dirigirá la nueva 'oficina del español' de la Comunidad de Madrid. (EFE)
Toni Cantó dirigirá la nueva 'oficina del español' de la Comunidad de Madrid. (EFE)

Nunca diría el que subscribe que el exactor Toni Cantó "es un mierda que va a vivir a costa de los españoles", como ha hecho el alcalde de Valladolid, Óscar Puente, en su particular uso del castellano a modo de pedrada verbal contra el futuro director de la Oficina del Español de la Comunidad de Madrid.

En todo caso, desviaría la dirección de la pedrada hacia quien ha tenido la ocurrencia de poner en manos del exdiputado de UPyD y de Ciudadanos la promoción del idioma español en la capital de España, que es como vender hielo en la Antártida.

Después de la fallida inclusión del exactor en las listas de Isabel Díaz Ayuso (PP) a las últimas elecciones autonómicas de Madrid, el nombramiento de marras desprende un tufo de bueno-ya-te-daremos-algo que tira de espaldas. O lo explican bien o vamos a tener chanzas y chirigotas para una temporada.

Foto: Toni Cantó y Patricia Reyes junto a Albert Rivera en el Congreso en 2016. (EFE)

De hecho, las últimas cuarenta y ocho horas han sido un no parar por cuenta del "chiringuito". Eso sí, con la valiosa colaboración del propio interesado, que barre en las redes sociales con su desacomplejado entusiasmo por la tarea encomendada dentro de la Consejería de Cultura de la CAM. Ojo a la frasecita: "El chiringuito soy yo y me siento muy orgulloso de pelear en favor del español".

La verbalización del caso en boca de Cantó tiene más sentido que la que pregona los motivos oficiales del nombramiento. A saber: “Explotar el potencial de la lengua española como activo cultural, económico y social”. La idea es convertir a Madrid en "capital del español en Europa". En Europa, atención, o sea, en competencia, digo yo, con Medina de Rioseco, Palencia, Benavente, Burgos o Alcalá de Henares, porque no parece que se trate de disputarle ese cetro a Copenhague, París, Varsovia o Lovaina.

¿No les parece surrealista?

Foto: Joaquín Prat en 'Cuatro al día'. (Cuatro)

La motivación oficial es un monumento a la retórica en la versión más barata del término (la versión degradante del arte de hablar o escribir con elegancia, quiero decir).

Lean, lean: "Entre los fines de esta oficina estarán la promoción de la Comunidad Autónoma de Madrid como capital europea del idioma español, la interlocución con instituciones para impulsar las oportunidades económicas del español y la colaboración activa con entidades dentro de la CAM que trabajan por el impulso del español".

La retórica como burladero de la inmoralidad en la vida pública. En Ayoó, mi pueblo, dirían que es una 'retitera' de palabras entrelazadas para justificar lo injustificable. "Para explotar el potencial de la lengua española", se dice, aunque por las mismas podría explotarse el potencial turístico del folklore madrileño con una nueva oficina, y otra sobre el potencial ecológico de la sierra del Guadarrama, los melones de Villaconejos o las alcachofas de Arganda.

¿Por qué no?

Una 'retitera' de palabras entrelazadas para justificar lo injustificable

Bueno, a lo mejor es que no hay tantos desertores de Ciudadanos para tantas oportunidades de servir a la Comunidad, o para tantos cargos tan artificiales como el de una oficina del español o una fiesta de pijamas en Chueca.

La política nacional se está volviendo cada vez más surrealista y desquiciada, ¿pues no acabamos de ver a la España de Casado alineada con la anti-España de Rufián en la denuncia de la debilidad del Estado y la falta de credibilidad de Sánchez?

Pero si eso, ya para otro día.

Toni Cantó Partido Popular (PP) Ciudadanos
El redactor recomienda