Lo que hay encima y debajo de la mesa
  1. España
  2. Al Grano
Antonio Casado

Al Grano

Por

Lo que hay encima y debajo de la mesa

Se sienta en el Consejo de Ministros quien me comenta que la sociedad catalana se acerca a un '¡basta ya!' similar al que curó la patología social de Euskadi en la segunda mitad del siglo XX

placeholder Foto: Vista de las banderas de Cataluña, España y Barcelona, que ondean en el Ayuntamiento de Barcelona. (EFE)
Vista de las banderas de Cataluña, España y Barcelona, que ondean en el Ayuntamiento de Barcelona. (EFE)

El minuto y resultado de la fractura del independentismo es la renuncia de medio Govern (consejeros de Junts) a sentarse a la mesa de diálogo con el Gobierno central, convocada para hoy en Barcelona.

Un inconfesable motivo de satisfacción en Moncloa porque, gracias a esa fractura, los indultos, la pandemia y la fallida ampliación del aeropuerto, Sánchez ha conseguido dejar la pelota en el tejado de la contraparte.

Desaliento, frustración y hartazgo social son marcadores transversales del malestar

Si el presidente del Gobierno no cede en su obligada apelación a los marcos legales como límite de las aspiraciones repetidas hasta la saciedad por el presidente de la Generalitat, a Pere Aragonès le quedan dos caminos: volver a las andadas, entrando en el bucle ya vivido de la frustración, o abrazar la política de las cosas (mejorar las condiciones de vida de los catalanes), a la espera de tiempos más prometedores para la causa, como sugiere el 'mientras tanto' teorizado por Oriol Junqueras (ERC).

Se sienta en el Consejo de Ministros quien me comenta que, salvando las distancias, los síntomas nos acercan cada vez más a un '¡basta ya!' de la sociedad catalana similar al '¡basta ya!' que curó la patología social del País Vasco en la segunda mitad del siglo pasado.

Foto: El presidente de la Generalitat, Pere Aragonès. (EFE)

Desaliento, frustración y hartazgo social son marcadores transversales del malestar, bien visibles a uno y otro lado de la barricada. La retórica y la paciencia se agotan. No se puede estar eternamente quemando fotos del Rey y orinando hacia arriba por cuenta de la autodeterminación y la amnistía.

El firmante de la columna empieza a creer que la doctrina del 'reencuentro', de nuevo claveteada por Sánchez el lunes pasado en TVE, airea las contradicciones del secesionismo, refuerza la posición del Gobierno y, a medio plazo, alimenta la posibilidad de que el PSC de Illa (socialistas catalanes) se convierta en el árbitro de la política catalana.

A Sánchez le preceden los hechos y a Aragonés las tribulaciones. El fondo de la cuestión quedará oculto bajo la mesa tras la foto de esos teloneros

A Sánchez le preceden los hechos y a Aragonès las tribulaciones, aunque el fondo de la cuestión quedará bajo la mesa de diálogo, con esos teloneros listos para la primacía fotográfica en los medios.

La reunión llega en el peor momento para el presidente de la Generalitat, después de la tormentosa desunión en la Diada de los traidores y la misma escenificación del encuentro de esta tarde. El vector central del análisis es que la política de Sánchez pone contra las cuerdas al independentismo, ahora desorientado por haberse hecho fratricida después de quedarse sin lazos amarillos y sin enemigo común.

Aragonès: "Quien representa a Cataluña es su Gobierno"

Ni los independentistas creen ya que en la mesa se ventila el futuro político de Cataluña. El llamado conflicto catalán será la parte sobrentendida del acontecimiento, el interés mediato de la reunión que no conviene remover, más allá del interés de Aragonès por convencer a los suyos de que no ha cambiado de bando.

La política de Sánchez acorrala al desorientado independentismo, que se ha hecho fratricida y ya no tiene enemigo común ni lazos amarillos

El interés inmediato, en cambio, lo apremiante, sobre lo que no admite procrastinación (uy, perdón), no irá mucho más allá de tantear el apoyo de ERC a los PGE para 2022 a cambio de reforzar las posiciones de Aragonès frente a sus socios de Junts y la CUP.

Eso será objeto de una cuidada redacción concertada del comunicado final del encuentro, con expresa alusión a que el diálogo entre el Gobierno del reencuentro y la mitad gradualista del Govern progresa adecuadamente.

Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Moncloa Pandemia Pere Aragonès PSC Diada Barricada
El redactor recomienda