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Vergüenza ajena y fraude de ley en el caso "David y Pedro"
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Antonio Casado

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Vergüenza ajena y fraude de ley en el caso "David y Pedro"

El presidente del Gobierno da largas al bochorno de ver a su hermano en un banquillo y demora su propia imputación, llegado el caso, ante el Tribunal Supremo

Foto: El hermano de Pedro Sánchez. (EP/Andrés Rodríguez)
El hermano de Pedro Sánchez. (EP/Andrés Rodríguez)
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El líder del PSOE extremeño (desde 2015) ha decidido que le compensa desmentirse a sí mismo e insultar la inteligencia de los extremeños si eso le libra del banquillo y, de paso, complace al gran jefe. Dice Miguel Ángel Gallardo que como diputado de la Asamblea de la Comunidad, donde gozará de aforamiento, puede servir mejor a su partido y su tierra que como presidente de la Diputación Provincial de Badajoz (desde 2024).

Así, deprisa, deprisa, se adelantó en los últimos metros a Beatriz Biedma en su carrera de sacos con la jueza, horas antes de que ésta dictara apertura de juicio oral contra él y diez imputados más por tráfico de influencias y prevaricación. Si la maniobra no resulta fallida (tiene el acta, pero aún no ha jurado o prometido el cargo), el caso pasaría al Tribunal Superior de Justicia de la Comunidad. Sin visos de sobreseimiento, como pide el fiscal, que el procedimiento se demore para evitar daños reputacionales sobre la ya magullada imagen del Gobierno.

Sánchez gana tiempo, retrasa el bochorno de ver a su hermano sentado en un banquillo e intenta pinchar o retrasar su propia imputación ante el Tribunal Supremo si nuevas diligencias o un futuro juicio oral (en la Audiencia Provincial o en el TSJ) dan lugar a una "exposición motivada".

Estamos, en mi opinión, ante una instrumentalización política del aforamiento cuyo modus operandi no tiene precedentes ni normativa autodefensiva del orden jurídico frente al filibusterismo arropado por el manto de la legalidad. Y el análisis te obliga a conjugar dos categorías de muy distinta naturaleza. Una, de carácter subjetivo: la vergüenza ajena. Otra de carácter técnico y, por tanto, objetivable: el fraude de ley.

Foto: aforamiento-expres-lider-psoe-extremeno-nada-gallardo-amnesia-sanchez Opinión

El diccionario de la Lengua asocia al término de "vergüenza ajena" la sensación de incomodidad o rechazo ante una acción embarazosa, ridícula o patética de otra persona. El bochorno nos impide ponernos en su lugar. Es la némesis de la empatía. Una respuesta emocional negativa ante el indefendible quehacer del otro. Lo que seguramente siente el histórico líder socialista de Cáceres, Miguel Ángel Morales ("preocupación y tristeza", dice), cuando comenta el apresurado aforamiento de Gallardo, que ha requerido la renuncia una diputada y saltar tres puestos en la lista electoral (mayo 2023).

En cuanto al fraude de ley, conviene recordar que es la esquina penal del uso abusivo de un formalismo legal con fines reñidos con el espíritu del "aforamiento" que afecta a los servidores del Estado: a escala autonómica, en el caso de Gallardo. O a escala nacional, en el de Sánchez (Pedro) si acabase aflorando su papel de míster "X" de la contratación de su hermano para ejercer de coordinador de Artes Escénicas de la Diputación de Badajoz, un cargo respecto a cuyas tareas el propio Sánchez (David) fue incapaz de describir.

Foto: estatutos-psoe-gallardo-cargos-ultraderecha

Con tales antecedentes se entiende que, ya cerrada la instrucción, la juez Beatriz Biedma sugiera la existencia de un míster X, el que mayor "capacidad de influir tenía en la contratación de Sánchez (David). O sea, Sánchez (Pedro), sobre el que ni la jueza ni una AP, ni un TSJ autonómico tienen jurisdicción por aforamiento institucional del personaje ante el TS.

El caso Sánchez ya es un problema nacional con denominaciones específicas que afectan directamente a personas de su entorno. De ahí que servidor suela usar la expresión "corrupción de cercanías" en referencia a uno de los tres baldones del presidente. Los otros dos son: debilidad parlamentaria e imagen pública arruinada.

El líder del PSOE extremeño (desde 2015) ha decidido que le compensa desmentirse a sí mismo e insultar la inteligencia de los extremeños si eso le libra del banquillo y, de paso, complace al gran jefe. Dice Miguel Ángel Gallardo que como diputado de la Asamblea de la Comunidad, donde gozará de aforamiento, puede servir mejor a su partido y su tierra que como presidente de la Diputación Provincial de Badajoz (desde 2024).

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