Es noticia
El Gobierno, contra el modelo "Alzira" en la sanidad pública
  1. España
  2. Al Grano
Antonio Casado

Al Grano

Por

El Gobierno, contra el modelo "Alzira" en la sanidad pública

Prohibir la gestión privada en ocho hospitales públicos por frenar el "ánimo de lucro" sería como prohibir la contratación pública de bienes privados por evitar las "mordidas"

Foto: La ministra de Sanidad, Mónica García, durante el acto institucional por el Día de la Constitución. (Europa Press/Eduardo Parra)
La ministra de Sanidad, Mónica García, durante el acto institucional por el Día de la Constitución. (Europa Press/Eduardo Parra)
EC EXCLUSIVO

El Gobierno de Sánchez se pone estupendo porque sospecha que en el hospital de Torrejón (sanidad pública, gestión privada) se monetiza a los pacientes. ¿Cómo interpretar las prisas?, ¿Mejorar la asistencia sanitaria a los madrileños o aprovechar un nuevo motivo de arremetida política contra el PP en general y contra Ayuso en particular?

Son dudas alimentadas este domingo ante una entrevista a la ministra de Sanidad, Mónica García, donde anuncia un proyecto de ley que acabe cuanto antes la normativa vigente que permite el llamado modelo Alzira. Derogarla, no retocarla para ponérselo más difícil a quienes especulen con las listas de espera o el uso del material sanitario.

Si ha habido connivencia de la Consejería de Sanidad, depúrese. Si el derecho a elegir médico ceba la cuenta de resultados de Quirón y Ribera, corríjase. Pero no va de eso. Sin esperar los resultados de la investigación abierta, se trata de cancelar de un plumazo que hospitales públicos puedan ser gestionados por empresas privadas (ocho casos en toda España, a pesar de que dicha normativa, vigente desde hace más de 25 años (Ley de Nuevas Formas de Gestión del Sistema de Salud) ya marca el "ánimo de lucro" como una línea roja del modelo.

Es justo y necesario retocar la ley que posibilita la gestión privada en hospitales públicos para ponérselo difícil a los fondos de inversión. O a los corruptos. Eso, sí. Pero derogarla no tiene sentido. Como no lo tendría derogar, por ejemplo, la normativa que regula la adquisición de bienes y servicios por parte de la Administración (Ley de Contratación del Sector Público) porque ciertos dirigentes políticos canjean adjudicaciones amañadas por suculentas "mordidas".

Foto: crisis-sanitaria-andalucia-dimision-1hms Opinión
TE PUEDE INTERESAR
El sacrificio de dama de Juanma Moreno
Fernando Matres

Las generalizaciones son malas. No se puede acusar sin más al PP de gestionar la sanidad (pública, universal y gratuita, por mandato constitucional) como si fuera un negocio. Si por la codicia del consejero delegado de una de esas empresas estigmatizamos la colaboración público-privada como un baldón de la derecha, también estigmatizaremos a la izquierda como una manada de puteros y acosadores sexuales, por la mano larga de Monedero, los apremios hormonales de Errejón o el sexo de pago de José Luis Ábalos. Y también sería injusto.

Dice la ministra que la atención a los pacientes nunca puede convertirse en un negocio. En eso, de acuerdo. Pero me parece aventurado dar por hecha la complicidad del PP, que gobierna en las cuatro comunidades donde se aplica el modelo (Madrid, La Rioja, Galicia y Valencia). Y de ahí las prisas por cargarse una de las leyes que asume la conciliación de la iniciativa privada y el interés general.

Foto: izquierda-hospital-torrejon-agita-marea-blanca-ayuso

La cuestión de fondo nos remite a un interesante debate doctrinal. Vivir de lo privado sin conciencia ciudadana es tan malo como vivir de lo público sin resistir la tentación de meter la mano en la caja. Y ya dijo Aristóteles que es deber del buen gobernante, como responsable de organizar la vida en comunidad, poner las virtudes individuales al servicio de todos.

No se puede negar de entrada que lo privado puede vivirse con solidaria conciencia ciudadana. Y tampoco está escrito que en la esfera pública se racionalice la gestión y el gasto mejor que en la privada. Por desgracia para mis personales convicciones, creo que es al revés, como ya aprendí hace tiempo de Lucas Mallada y su imprescindible ensayo sobre la "inmoralidad pública" como uno de "los males de la patria".

El Gobierno de Sánchez se pone estupendo porque sospecha que en el hospital de Torrejón (sanidad pública, gestión privada) se monetiza a los pacientes. ¿Cómo interpretar las prisas?, ¿Mejorar la asistencia sanitaria a los madrileños o aprovechar un nuevo motivo de arremetida política contra el PP en general y contra Ayuso en particular?

PSOE Fondos de Inversión Madrid