Es noticia
¿El estado de la nación como las vías del tren?
  1. España
  2. Al Grano
Antonio Casado

Al Grano

Por

¿El estado de la nación como las vías del tren?

Es obligado exigir responsabilidades a quienes, por no hacer bien su trabajo, contagian el miedo al tren, el daño a la marca España y la desconfianza del gobernado en el gobernante

Foto: Vista de un tren de Rodalies. (EFE/Alejandro Garcia)
Vista de un tren de Rodalies. (EFE/Alejandro Garcia)
EC EXCLUSIVO

De lo tangible a lo intangible, dos aportaciones. Una es de Feijóo, líder del PP y aspirante a la Moncloa. Dice que "el estado de las vías es un reflejo del estado de la nación". La otra es del ministro de Transportes, Óscar Puente, cuando celebra la prontitud en conocer el primer informe oficial sobre la causa tangible de la tragedia de Adamuz (rotura de un rail), pues refuerza la voluntad de transparencia del Gobierno. Pero no la tranquilidad de la gente si lo acompaña del elogio al trabajo de las empresas encargadas de cuidar la estructura ferroviaria y su propio convencimiento de estar capacitado para seguir en el cargo.

De lo mesurable a lo inconmensurable. Por eso no nos vendrá mal mirar hacia lo que trasciende a planes inversores, incumplidas tareas de mantenimiento, vibraciones primarias y secundarias, o esa fatiga de materiales que puede estar tras la fractura previa de la vía como causa del siniestro. Nada de eso salvará de la infinita amargura que acompañara de por vida a Cristina, la niña de seis años que perdió a sus padres y a su hermano en la tragedia ferroviaria de Adamuz.

Y por mucho que hayamos aprendido sobre "pantógrafos", "baches", "enganches", "bogies", nadie va a quitarnos el miedo a subirse a un tren. Otro intangible y tampoco bueno. Como el daño a la marca España, la desconfianza del gobernado en el gobernante o el hastío de la gente con buenas razones para creer que el estado del ferrocarril en España (cercanías y alta velocidad) se parece al estado del país, pues ya sabemos de las desatendidas advertencias de los maquinistas y los agujeros negros del Ministerio de Transporte asociados a los nombres de Ábalos, Cerdán y Koldo.

Así se entiende el desahogo verbal de Juan y Nena, los abuelos de Cristina: "Queremos las cabezas de los responsables del Gobierno". No expresan nada diferente a la justa y necesaria exigencia de responsabilidades a quienes no hacen bien su trabajo en la esfera pública. Incluso desde la política, si la santa indignación por una mala praxis del gobernante no se queda en pedrada de ida y vuelta (el consabido "y tú, más") porque el otro hizo lo mismo con los papeles cambiados (Prestige, la "dana" de Valencia, los atentados del 11-M, etc).

¿Comprarán los votantes del PP el método Ayuso (leña al mono) o el de Moreno Bonilla (lealtad institucional)?

Otro intangible: que la lucha política aparque la cooperación institucional. Es el caso de Díaz Ayuso (que el pecado lo cometa también Sánchez no la santifica a ella). O al revés, como está siendo el caso del presidente andaluz, Moreno Bonilla: "Si las administraciones vamos juntas, llegaremos más lejos y más rápido", dijo después de concertar con la Moncloa la celebración de un funeral de Estado (Huelva, 31 enero). Ahora la presidenta madrileña propone un funeral alternativo en Madrid, aunque la mayoría de las víctimas son andaluzas.

Una vez más, Ayuso se desmarca de la dirección de su partido, que ya reclama las comparecencias parlamentarias de Sánchez, el ministro del ramo y el presidente de Adif, amén de un volquete de preguntas sobre lo ocurrido. Y esa dicotomía aporta interés a la vigente secuencia electoral en autonomías gobernadas por el PP y tal vez unas generales anticipadas ¿Comprarán los seguidores del PP el método de Ayuso (leña al mono, que es de trapo) o el de Moreno Bonilla (lealtad institucional)?

Foto: catastrofe-ferroviaria-oscar-puente-transparencia-1hms Opinión

Un intangible de desigual valoración entre los votantes. Quiero pensar que son mayoría quienes valoran el comportamiento de los políticos que no atizan los fuegos fatuos llamados a desvanecerse en narrativas partidistas que no resuelven ningún problema real del ciudadano. Pienso en los dirigentes de Vox, que endosan la tragedia al hecho de "estar gobernados por el crimen, la traición y la mentira". Un alegato demasiado simple y pueril, aunque no menos pueril ni menos simple que el mantra del ministro Puente cuanto dice que el ferrocarril vive en España el mejor momento de su historia".

Tal para cual en el manejo de los intangibles. Si es así como se seduce a los votantes, es como para salir corriendo.

De lo tangible a lo intangible, dos aportaciones. Una es de Feijóo, líder del PP y aspirante a la Moncloa. Dice que "el estado de las vías es un reflejo del estado de la nación". La otra es del ministro de Transportes, Óscar Puente, cuando celebra la prontitud en conocer el primer informe oficial sobre la causa tangible de la tragedia de Adamuz (rotura de un rail), pues refuerza la voluntad de transparencia del Gobierno. Pero no la tranquilidad de la gente si lo acompaña del elogio al trabajo de las empresas encargadas de cuidar la estructura ferroviaria y su propio convencimiento de estar capacitado para seguir en el cargo.

Adif Política Ministerio de Transportes
El redactor recomienda