Internet… ¿segura?
  1. España
  2. Blog FIDE
Fide

Blog FIDE

Por

Internet… ¿segura?

El Índice de Civismo Online de Microsoft ha concluido que España se sitúa a la cabeza mundial en engaños, estafas y fraudes 'online'

Foto: Imagen de Merry Christmas en Pixabay.
Imagen de Merry Christmas en Pixabay.

Desde el punto de vista de los resultados obtenidos a lo largo del último decenio la celebración del Día de Internet Segura presenta en 2021 un panorama cuando menos preocupante. Dos ejemplos recientes lo demuestran. El Índice de Civismo Online de Microsoft ha concluido que España se sitúa a la cabeza mundial en engaños, estafas, y fraudes 'online'. Y aunque los adolescentes superan en civismo 'online' y concienciación a los adultos las cifras son desoladoras en relación con lo que se refiere a los riesgos. Por ejemplo, Alrededor del 40% de los adolescentes encuestados en los 32 países que incluye el informe, afirma haber estado implicado en un incidente de bullying, bien como objeto del mismo (13% en España), o como espectador (33% en España). Además, en nuestro país un 34% dice haber recibido contacto no deseado en internet y un 26% afirma haber sido víctima de 'sexting'.

En segundo lugar, publica este medio que las organizaciones de defensa de los derechos de los consumidores presentan una demanda frente a una red social de moda, al considerar que sus prácticas afectan a los derechos de los consumidores y, de modo particular, a menores. Se cuestionan las condiciones de privacidad, registro y verificación de identidad de los propios menores, y la selección de contenidos publicitarios puestos a su disposición, entre otras prácticas.

Foto: (Foto: EFE)

Ambas noticias confirman la honda preocupación que sentimos desde hace lustros expertos, docentes, y organizaciones de padres y madres o de los menores. Internet como la vida misma es un espacio con riesgos y peligros. De ahí que resulte fundamental, una educación de los menores dirigida a aprovechar todos los recursos que la herramienta proporciona y al mismo tiempo a identificar, evitar, gestionar e incluso socializar los riesgos para asegurar la adecuada reacción de las autoridades.

Existen elementos más que significativos para considerar que no estamos haciendo las cosas bien. Los riesgos para los menores en internet, no pueden abordarse exclusivamente desde campañas de concienciación. Nuestro esfuerzo necesita del compromiso solidario de todos los agentes concernidos. En primer lugar, el rol desplegado por padres y madres es fundamental. Los estudios demuestran que estos consideran como uso seguro de internet los espacios de juego 'online' y ciertas redes sociales “lúdicas”. Esto no solo no proporciona seguridad a los menores, sino que además plantea un futuro de personas incompetentes en términos digitales. Además, el incremento de la interacción en redes y espacios de juego ha multiplicado exponencialmente las posibilidades de contactos indebidos.

Foto: Foto: EFE/Ángel Medina G.

En segundo lugar, las herramientas de personalización de las redes, el filtro burbuja, puede generar riesgos asociados al uso del perfilado publicitario y a la selección de contenidos vistos por los menores. Esto es particularmente significativo, si tenemos en cuenta, que en la mayor parte de los casos el registro en una red se basa en una declaración de la edad que los menores están dispuestos a falsear con el objetivo de disfrutar del servicio. Conducta consentida a veces por los propios adultos.

Esta realidad se acompaña de una carencia significativa de habilidades digitales de los formadores. Internet ha llegado a las aulas, pero el conocimiento profundo de la gestión de riesgos en internet no. El esfuerzo ha sido significativo en la elección de herramientas al servicio de la docencia, algunas expertas en monetizar la privacidad de los menores, pero muy poco eficiente en las estrategias de formación del conjunto del profesorado y en incrementar las capacidades de formadores y de los niños en formación.

Desde el punto de vista de la industria no parece haberse avanzado mucho. De un lado, los Estados, no han proporcionado herramientas de validación de la identidad de los menores de uso general. No existe algo tan sencillo como un juego de claves concertadas de una cuenta de correo electrónico de carácter institucional vinculado al sistema educativo. Y, sin embargo, multitud de servicios usan esta metodología de validación con las cuentas de correo de Gmail o las cuentas de usuario de Facebook para validar identidades de personas adultas. Es descorazonador que no se implementen metodologías fiables para la verificación de la edad de un menor.

Foto: Foto: Pixabay.

Este estado de cosas, nos debe mover a una reflexión profunda. En España, la ley orgánica de garantía de los derechos digitales define un espacio de protección del menor en internet señalando con mucha claridad y precisión que los padres madres y tutores legales son responsables, y también lo son los colegios. Además, atribuye al Ministerio Fiscal claras competencias en la materia, dirigidas a hacer prevalecer el interés superior del menor. Esta norma traslada también un mensaje claro a la industria: las compañías deben comprometerse con la seguridad del menor. No basta con meros cumplimientos formales.

No es casual que los expertos redactores de la Propuesta de Carta de Derechos Digitales hayan incluido la necesidad de desarrollar un estudio de impacto que verifique cómo está repercutiendo el uso de internet en las generaciones de menores y adolescentes. El reto que afrontamos es exactamente el mismo al que nos enfrentamos la primera vez que celebramos el Día de Internet Segura. Y, sin embargo, se han multiplicado exponencialmente las capacidades de los entornos digitales para la analítica de datos, los agentes generadores de riesgos y las dificultades que plantea el propio contexto. No podemos esperar, deberíamos dejar de pensar en celebrar el Día de la Internet Segura, y ponernos a construirla desde hoy.

placeholder

*Ricard Martínez Martínez, director de la Cátedra de Privacidad y Transformación Digital Microsoft-Universitat de Valencia. Miembro del Consejo Académico de Fide.