Puigdemont, claro vencedor de las elecciones europeas

Los resultados de Junts per Cat (JxCAT) al Parlamento europeo ya saben a victoria en el mundo independentista antes incluso de ser conocidos

Foto: El expresidente catalán y candidato al Parlamento Europeo por JxCAT. (EFE)
El expresidente catalán y candidato al Parlamento Europeo por JxCAT. (EFE)

A falta de veinticuatro horas para las elecciones del 26-M, pocos asuntos quedan claros salvo uno: la victoria simbólica de Puigdemont en las europeas.

Si bien el resto de contiendas es un arcano, con márgenes muy estrechos en plazas como Madrid o Barcelona, los resultados de Junts per Cat (JxCAT) al Parlamento europeo, en cambio, ya saben a victoria en el mundo independentista antes incluso de ser conocidos. Flautines y arpas para glosar las hazañas del 'nostre president'. No podría ser de otra forma.

Los sondeos aseguran un escaño al de Waterloo cuando hasta hace poco nadie apostaba por él. Decían que, yendo en solitario, tal propósito resultaba una quimera. Pues bien, ahí lo tiene. A tiro de piedra. Algunos vaticinan hasta dos escaños. Los más optimistas hablan de tres, dicen que son asumibles, que sacará lo mismo o superará a Ahora Repúblicas, la fusión fría de ERC, BNG y EH-Bildu, lo que supondría un revés para Oriol Junqueras, de nuevo superado en la línea de meta.

El PNV también decidió romper su alianza con JxCAT y concurrir con otros socios a las europeas para no contaminarse del virus del 27 de octubre, y el karma va a querer que los vascos queden por detrás del partido del 'expresident' este 26-M. Cosas veredes de la España líquida.

En Cataluña, no es el voto útil. En la Cataluña independentista, lo que impera, y con éxito, es el voto para dar por saco al Gobierno de Madrid, las tres derechas, el poder judicial y el Rey. Y para eso está Puigdemont, nuestro tótem, el ángel purificador. Nadie como él para denunciar en el ágora internacional los desmanes totalitarios y falta de democracia en España.

De lo que se trata ahora es de exportar la pataleta del Parlament al Congreso de los Diputados y a la Eurocámara e internacionalizar el follón, objetivo que están acometiendo con singular éxito. Una vez salga elegido eurodiputado, Puigdemont tratará de tomar posesión de su cargo y disfrutar de la inmunidad parlamentaria aparejada al mismo. Para ello, contará con el inestimable apoyo de la extrema derecha y demás formaciones populistas.

Todo ello a pesar de que, en comunicado oficial del 22 de mayo, el Parlamento Europeo volvió a reiterar que "la acreditación no podrá comenzar hasta que no se hayan recibido las notificaciones oficiales de las autoridades nacionales con la lista de los diputados electos", esto es, que la inmunidad no se obtiene instantáneamente y que, en contra de lo esgrimido por las defensas del de Waterloo, Puigdemont necesitaría venir a España y recoger el acta ante la Junta Electoral Central en Madrid si quiere ocupar su escaño en Bruselas, cosa que no ocurrirá.

La inmunidad no se obtiene instantáneamente y, en contra de lo esgrimido por las defensas del de Waterloo, Puigdemont necesitaría venir a España

Idéntico lío el de Junqueras tras el 26-M. El líder de ERC cree que, "vistos los antecedentes, como mínimo podrá ir a la sesión constitutiva del Parlamento Europeo", prevista para el 2 de julio, ya que podrá cumplir los formalismos y recoger el acta de eurodiputado. Si ha podido hacerlo en el Congreso de los Diputados, e incluso intercambiar unas palabras con el mismísimo presidente Pedro Sánchez, ¿quién le impide hacer lo propio en Bruselas?

Es el 'cuanto peor, mejor' que impera en Cataluña desde hace nueve años. Como señalaba Esteban González Pons, los gestos que se están teniendo para con los presos acusados de rebelión y la "actitud indolente" de la presidencia de la Mesa en el polémico asunto de la suspensión crean un mal precedente y hacen muy difícil explicar a los "colegas europeos" que los diputados juzgados ante el Supremo son "unos golpistas". Que la Mesa, con el respaldo de PSOE, PP y Ciudadanos, decidiera este viernes suspender por fin a Junqueras, Jordi Sànchez, Jordi Turull y Josep Rull, aligera la presión sobre la Eurocámara.

Mientras Puigdemont campa a sus anchas en Bélgica, los cuatro diputados antes mencionados, más el senador Raül Romeva, continuarán en prisión preventiva. Los rostros sonrientes, abrazos, tuits y grabaciones en vídeo que se vieron durante la constitución del Congreso, trasunto de una Arcadia feliz, forman parte de un 'matrix' en el que nada es lo que parece.

Los rostros sonrientes, abrazos, tuits y grabaciones en vídeo que se vieron en el Congreso, forman parte de un 'matrix' en el que nada es lo que parece

He ahí la paradoja: lo que es bueno para Puigdemont no lo es para los presos secesionistas. Tampoco lo es para su partido, JxCAT, formación heredera de CDC. Al mismo tiempo que los electores premian al 'expresident' en las europeas, penalizan a su partido en el resto de urnas.

En las generales del 28 de abril, JxCAT ahondó en su ya depresiva tendencia bajista. Respecto a las legislativas de 2016, volvió a perder otro diputado, pasando de 8 a 7 escaños y bajando del 13,9% al 12,5%. La otrora fuerza hegemónica convergente se situó cuarta tras ERC, PSC y En Comú Podem. Un paupérrimo resultado que parece va a continuar en los comicios del 26-M.

En la formación se malician que, este domingo, perderán como mínimo dos de las cuatro diputaciones que ahora mismo ostentan, con lo que esto conlleva de merma de poder territorial y militantes convergentes que pasarán a engrosar las filas del paro.

"Ahora el elector está perdido. Tenemos a JxCAT, a PDeCAT, la Crida… Hay que reunificar este entorno y convertirnos en el PNV catalán"

El horizonte que les espera en los Ayuntamientos será similar. Les restarán alcaldías en beneficio de los de Esquerra. En Barcelona, serán irrelevantes. A pesar de la remontada de Artadi, el ayuntamiento se lo disputarán Ernest Maragall y Ada Colau, separados ambos por unos pocos miles de votos, según los últimos 'trackings'.

"El elector está perdido. Tenemos a JxCAT, a PDeCAT, la Crida… Hay que reunificar este entorno y convertirnos en el PNV catalán", comentan desde la antigua CDC. "A ERC le viene bien que demos esa imagen xenófoba y supremacista que muestran los medios porque así ellos pueden ir de posibilistas. Tenemos que hacer lo contrario. Este proceso solo será viable si lo capitanean figuras como Artur Mas con el visto bueno de Puigdemont".

Caza Mayor
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