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Más allá de Puig y Mazón: por qué los alcaldes también se presentan a la Generalitat
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Alex Comes

La resaca electoral

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Más allá de Puig y Mazón: por qué los alcaldes también se presentan a la Generalitat

El poder municipal va a ser unas de las claves para determinar si en la siguiente legislatura la Comunitat va a estar dirigida por una tercera edición del Botànic o por un Gobierno liderado por el PP

Foto: La socialista Carolina García se hizo con la alcaldía de Orihuela el pasado abril, gracias a una moción de censura apoyada por Ciudadanos. (EFE/Pep Morell)
La socialista Carolina García se hizo con la alcaldía de Orihuela el pasado abril, gracias a una moción de censura apoyada por Ciudadanos. (EFE/Pep Morell)

Así de claro, así de crudo. El próximo 28 de mayo de 2023, día que se celebrarán las elecciones municipales y autonómicas en la mayoría de las comunidades, en las que probablemente se incluya la valenciana a decisión del 'president', Ximo Puig, los alcaldes y alcaldesas, así como los candidatos y candidatas que se presenten a ostentar la vara de poder municipal, van a ser unas de las claves para determinar si en la siguiente legislatura la Comunitat Valenciana va a estar dirigida por una tercera edición del Botànic o, por el contrario, estará bajo el control de un Gobierno compuesto por el PP y Vox.

Foto: Carlos Mazón y Ximo Puig. (EFE/Kai Forsterling)

En esta ocasión, y a falta de que se oficialice la decisión del 'president' de aglutinar ambas elecciones en el mismo día (sería una verdadera sorpresa que no sucediese), la valoración reputacional de las principales marcas políticas tanto a nivel nacional como autonómico invitan al ‘Ala Oeste’ del Palau, a diferencia de la decisión que se tomó en 2019 de adelantar las elecciones autonómicas para que se celebrasen el mismo día que las generales, a apostar por unir la suerte de Ximo Puig y del Gobierno ‘botánico’ al impulso que tienen los primeros ediles en la mayoría de los municipios valencianos.

Viendo la notable diferencia reputacional entre Pedro Sánchez y Ximo Puig, lo hemos podido comprobar en las recientes encuestas con la diferencia de valoración entre ambos, parece la decisión más adecuada para los socialistas teniendo en cuenta además que en las últimas elecciones municipales el PSOE logró cerca de 120.000 votos más en candidaturas locales que el PP, números muy similares a la diferencia que obtuvo a nivel autonómico.

placeholder Ximo Puig y Carlos Mazón mantienen una reunión en la Generalitat. (EFE/Kai Forsterling)
Ximo Puig y Carlos Mazón mantienen una reunión en la Generalitat. (EFE/Kai Forsterling)

Estos números, que ahora analizaremos provincia por provincia, y caso por caso en aquellos más significativos, están reforzados por las múltiples encuestas a nivel municipal que, en la mayoría de las casos, apuntan una tendencia continuista e incluso ‘inflacionista’ por parte de los gobiernos municipales, la mayoría de ellos liderados por el PSPV. Recordemos que en las elecciones municipales de 2019 dejaron 153 mayorías absolutas y 2.084 concejales para los del puño y la rosa, además de casi un centenar de gobiernos locales en los que los socialistas gobiernan en coalición.

De hecho, una de las principales características comunes de diferentes estudios sociológicos que se han hecho, es que la gestión de la pandemia es, cuanto más cercana, mejor valorada. Es decir, los ayuntamientos son los que mejores valoraciones tienen de esta gestión, seguidos por los gobiernos autonómicos y finalmente el gobierno central.

Foto: Mazón y Puig. (EFE/Kai Forsterling)

Más allá del evidente peso que tienen las 3 capitales de provincia y Elche en el conjunto de la Comunitat (los votos en Valencia, Alicante, Elche y Castellón supusieron alrededor del 33% de los votos totales a las candidaturas municipales en 2019 en todo el territorio valenciano), el papel que van a desempeñar las siguientes ciudades en el escalón poblacional va a resultar determinante en unas elecciones que, según lo previsto, se van a decidir por un puñado de votos.

Más allá de la confianza que tienen los populares del desgaste que la marca nacional del PSOE puede castigar a algunos alcaldes socialistas, la batalla electoral en estas elecciones municipales va a ser un tanto desigual, puesto que en algunos casos la falta de un liderazgo claro en el partido que está en la oposición, sea el partido que sea, dificulta mucho las posibilidades de darle la vuelta a la tortilla.

Valencia, feudo socialista

En 2019 uno de los elementos que decantó la balanza para un nuevo gobierno de izquierdas en la Comunitat Valenciana fue la provincia de Valencia, que se ha convertido en un feudo socialista y donde Compromís, especialmente en algunas comarcas, ha conseguido consolidar a su electorado de una manera bastante determinante, teniendo los nacionalistas el ‘cap i casal’ como su principal bastión electoral, tanto por el simbolismo de ostentar la alcaldía de la capital de la Comunitat, como por ser el partido más votado en las elecciones autonómicas en la ciudad, obteniendo casi un 22% de los votos totales de los que obtuvieron en todo el territorio valenciano (94.352 votos en la ciudad de un total de 439.459 votos en la CV).

placeholder José Luis Martínez-Almeida, Mazón y María José Catalá, en una visita a las fallas. (EFE/Biel Aliño)
José Luis Martínez-Almeida, Mazón y María José Catalá, en una visita a las fallas. (EFE/Biel Aliño)

Es en Valencia, y en las grandes ciudades en general, donde el peso de la marca a nivel autonómico y nacional tiene una mayor relevancia en las elecciones municipales y donde por un lado, MarÍa José Catalá, puede verse favorecida por el impulso que tiene el PP a nivel nacional y, por otro lado, Sandra Gómez, puede beneficiarse de la valoración que tiene Ximo Puig y lograr situarse como primera fuerza de la izquierda y, quien sabe, si como posible futura alcaldesa.

De hecho, una buena muestra de la importancia que tiene la provincia de Valencia para los buenos resultados a nivel autonómico es que en 2019, la única circunscripción donde PSPV y Compromís fueron el primer y el segundo partido más votado fue, precisamente, en esta.

Foto: Joan Ribó, en un acto celebrado en verano. (EFE/Juan Carlos Cárdenas)

Y es que si nos paramos a analizar las 10 ciudades con mayor población, tras Valencia, nos encontramos que en 8 de ellas el PSPV es la fuerza más votada, además, en alguna de ellas, con mayorías absolutas bastante aplastantes como es el caso de Mislata, Paterna o Burjassot, otorgando especialmente a Carlos Fernández Bielsa, alcalde de Mislata y nuevo secretario general del PSPV en la provincia de Castellón, y Juan Antonio Sagredo, alcalde de Paterna y miembro de la ejecutiva autonómica, un mayor peso orgánico configurándose como una ‘nueva familia’ dentro del PSPV.

Uno de los alcaldes cercanos a esta ‘nueva corriente orgánica’ dentro del PSPV es Darío Moreno, actual alcalde de Sagunto, y uno de los principales valores socialistas de cara a conquistar una mayoría absoluta en 2023 y consolidar el apoyo en una ciudad importante, donde se va a instalar la gigafactoría de Volkswagen, uno de los mayores logros de la gestión socialista en esta legislatura.

Foto: Joan Ribó, cuando fue elegido alcalde por segunda vez en 2019. (EFE) Opinión

Estos casos, sumados a Torrent, Alaquàs, Aldaia o Quart de Poblet entre otros, consolidan el conocido como cinturón ‘rojo’ de Valencia, donde los socialistas siempre han tenido una mayor consolidación, siendo llamativos los casos de Alaquàs o Quart de Poblet donde llevan más de 40 años gobernando.

Es en esta provincia donde el proceso de renovación de candidatos que el PP ha impulsado está teniendo un mayor protagonismo en esta etapa y es, en una de sus principales ciudades, Gandía, donde ha saltado una de las sorpresas cuando el que a todas luces parecía que iba a ser otra vez el candidato popular, Víctor Soler, se ha visto reemplazado por Juan Carlos Moragues, exdelegado del Gobierno en la Comunitat Valenciana.

placeholder La candidata del PSPV a la alcaldía de Valencia, Sandra Gómez, la ministra Morant y Puig. (EFE/Biel Aliño)
La candidata del PSPV a la alcaldía de Valencia, Sandra Gómez, la ministra Morant y Puig. (EFE/Biel Aliño)

Otras de las principales ciudades medianas de la provincia donde el PP está realizando cirugía electoral para sus cabezas de cartel es Paterna, donde la dirección local ha propuesto a la ‘outsider’ Sara Palma, hija del histórico empresario Manuel Palma, y candidata a ganarle estas elecciones a Sagredo.

Pero no todo han sido renovaciones de candidatos de los populares de cara a estas elecciones y en la segunda ciudad más grande de la provincia, Torrent, se ha apostado por la continuidad de Amparo Folgado, sucesora de Maria José Catalá en la alcaldía y candidata a las elecciones de 2015 y 2019, para poder arrebatar la vara de mando a uno de los dirigentes emblemáticos de los socialistas valencianos, Jesús Ros, el que va por el séptimo mandato.

Alicante, la gran esperanza popular

Alicante históricamente es la provincia más azul de la Comunitat, resistiendo incluso en 2015 y 2019 el viraje a la izquierda de gran parte de los municipios. En esta provincia cabe recordar que se produjo un hecho peculiar en las últimas elecciones municipales donde el PSPV obtuvo un mayor porcentaje de voto en el total de los municipios pero, sin embargo, el PP obtuvo un mayor número de concejales (PSPV: 572 concejales, 249.371 votos, 31,95 %. PP: 596 concejales, 231.071 votos, 29,61%)

Es, precisamente, en esta provincia donde se encuentra el único feudo institucional supramunicipal donde los populares mantienen el poder, compartido con Ciudadanos, y desde la cual se ha aupado a su presidente, Carlos Mazón, a la candidatura de los populares a la Presidencia de la Generalitat.

Foto: El alcalde de Elche, Carlos González. (EFE/Manuel Lorenzo)

Volviendo al ámbito local, el PSPV ha sabido asentar liderazgos en estos años. Elda, Novelda, Alcoi, San Vicente del Raspeig o Dénia son municipios que tienen alcaldes y alcaldesas con un apoyo entre la población muy grande, algo que Puig podrá aprovechar para que se decanten por su papeleta. Parece poco probable que se produzcan grandes cambios en estas ciudades, donde en muchas de ellas el PSPV gobierna con mayoría absoluta y cuenta con el flotador de partidos de izquierda que podrían sostener un gobierno progresista en caso de perder estas mayorías.

Tras una breve travesía por el desierto en la legislatura de 2015 a 2019, el PP recuperó en las últimas elecciones algunas plazas clave como Alicante, Torrevieja y Benidorm, 3 de los municipios más grandes de la provincia y en los que en estos dos últimos casos los populares lo gobiernan con mayoría absoluta. Orihuela será una de las plazas más codiciadas para los azules. Su alcaldía la perdieron hace apenas unos meses tras una moción de censura del PSOE apoyada por Ciudadanos. Tras perder el gobierno local, el PP ha renovado la candidatura nombrando cabeza de cartel al presidente de la federación de festejos de Orihuela, Pepe Vergara. Un candidato ajeno al partido que pretende reconquistar la ciudad. Crevillent, donde el PP perdió el gobierno tras 24 años, y Sant Joan, también serán dos de los municipios grandes a recuperar ya que en el primero de los casos contarán un nuevo candidato tras más de dos décadas de liderazgo de César Augusto Asencio y, en el caso de Sant Joan, se busca dar un impulso que consiga una mayoría conservadora en el Ayuntamiento.

Foto: El alcalde de Orihuela, Emilio Bascuñana. (EFE/J. J. Guillén)

Y tan importante es esta provincia para conquistar o mantener el gobierno de la Generalitat que Compromís eligió a la alicantina Aitana Mas como nueva vicepresidenta. Ella misma afirmó que se iba a preocupar especialmente de la agenda alicantina y eso lo refuerza asistiendo frecuentemente a municipios donde su partido gobierna. Crevillent, de donde es natural Aitana Mas, y Altea son los dos grandes municipios que gestionan los de Compromís por lo que esperan repetir alcaldías y así favorecer el voto dual a la hora de seleccionar la papeleta para las autonómicas.

Castellón, más importante que nunca

En la provincia de Castellón se dio el mismo caso en 2019 que en Alicante y el PSPV obtuvo un mayor respaldo en cuanto a votos, pero a la hora de traducir los sufragios en representación, los populares obtuvieron más actas (PSPV: 428 concejales, 102.802 votos y un 36,91%. PP: 460 concejales, 82.022 votos y un 29,45%). Ahora bien, a diferencia de lo sucedido en Alicante, aquí la Diputación está gobernada por el PSPV y Compromís, después de 24 años de mandato popular.

Foto: Ana Barceló, en su etapa de 'consellera', con Ximo Puig. (GVA)

Es en Castellón donde el poder municipal socialista creció más que en las otras dos provincias, teniendo la capital de La Plana como única capital de provincia gobernada por el PSPV. Después de la capital, las siguientes 6 ciudades más grandes de la provincia están gobernadas por los socialistas (Vila-real, Burriana, La Vall d’Uixò, Vinarós, Benicarló y Almassora) obteniendo en Vila-Real y Benicarló dos mayorías absolutas.

Hasta el momento Castellón es la provincia donde más renovación ha habido en el PP para encabezar las candidaturas. Uno de los lugares donde se ha apostado por la continuidad es en Castellón de la Plana, donde Begoña Carrasco se va a presentar por segunda vez frente a la alcaldesa Amparo Marco, en la que se prevé una de las votaciones más ajustadas en toda la provincia.

placeholder Sánchez y Puig inauguran el nuevo trazado de la N-232 en el Puerto de Querol. (EFE/Domeé)
Sánchez y Puig inauguran el nuevo trazado de la N-232 en el Puerto de Querol. (EFE/Domeé)

Vila-Real, Burriana y La Vall d’Uixò son tres de las ciudades donde el PP sí que ha optado por esa renovación.

Vila-real es uno de los feudos socialistas en Castellón y es que el alcalde, Pepe Benlloch, lleva tres legislaturas gobernando, obteniendo mayoría absoluta en las dos últimas. Para esta contienda la apuesta de los conservadores es Adrián Casabó, actual portavoz y concejal del PP en el Ayuntamiento, y el cuál busca recuperar la alcaldía para los populares después de 12 años en la oposición.

En Borriana desde la dirección regional se ha apostado por un foráneo de la política como Jorge Monferrer, un empresaria local que busca llegar a sillón de mando municipal frente a Maria José Safont, la viene gobernando la ciudad costera desde 2015.

Foto: El alcalde de Mislata, Carlos Fernández Bielsa. (EFE/Juan Carlos Cárdenas)

En la Vall d’Uixó se va a producir uno de los enfrentamientos con la media de edad más baja de toda la provincia y es que tanto Tania Baños, alcaldesa de la localidad desde 2015 y uno de los grandes valores de futuro del PSPV, como Herminio Serra, nuevo candidato del PP a la alcaldía, se caracterizan ambos por su juventud.

Tanto en Borriana como en la Vall d’Uixò, así como en Vinarós, Almassóra y Onda, el ayuntamiento más grande donde gobiernan los populares en la provincia, se prevén unas campañas intensas donde el papel que jueguen todas las candidaturas va a resultar clave de cara al resultado final.

Así de claro, así de crudo. El próximo 28 de mayo de 2023, día que se celebrarán las elecciones municipales y autonómicas en la mayoría de las comunidades, en las que probablemente se incluya la valenciana a decisión del 'president', Ximo Puig, los alcaldes y alcaldesas, así como los candidatos y candidatas que se presenten a ostentar la vara de poder municipal, van a ser unas de las claves para determinar si en la siguiente legislatura la Comunitat Valenciana va a estar dirigida por una tercera edición del Botànic o, por el contrario, estará bajo el control de un Gobierno compuesto por el PP y Vox.

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