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La no presencia digital de las empresas como síntoma de una enfermedad más compleja
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La no presencia digital de las empresas como síntoma de una enfermedad más compleja

La presencia digital en la economía valenciana no alcanza a la mitad de las empresas, pues tan solo el 44,5% del total tiene página web, aunque representan el 81,1% del empleo de la región

Foto: Un trabajador frente a su ordenador en una oficina. (Pixaba
Un trabajador frente a su ordenador en una oficina. (Pixaba

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado en su blog una entrada de su directora gerente, Kristalina Georgieva, que recoge resultados de un documento de trabajo en el que se analizan los efectos potenciales que la Inteligencia Artificial (IA) sobre el mercado de trabajo. En esencia, plantea que los mecanismos de la destrucción creativa, que suelen citarse como motores de la economía gracias a la aparición y destrucción de empresas, aplican también a las competencias y habilidades de los trabajadores. Determinadas destrezas o conocimientos están siendo desplazados por la posibilidad de automatizar tareas con alto componente cognitivo que la IA permite, y que antes estaban reservadas a humanos. Esto implica que con la IA otras habilidades o competencias son ahora más relevantes, como las relacionadas con las de las nuevas tecnologías, la salud digital o marketing en redes sociales, por ejemplo. Por ello, de la reflexión del FMI se desprende que hay que poner el énfasis de las políticas en la recualificación (re-skilling) y el incremento de las cualificaciones (up-skilling) de los trabajadores potencialmente más afectados o desplazados por estas nuevas tecnologías.

Las empresas tienen también un papel fundamental en toda esta transición, ya que son las que han de impulsar la transformación digital dentro de las organizaciones. Es cierto que aprovechar el potencial disruptivo de la IA está, en estos momentos, únicamente al alcance de las grandes empresas–dada la escala de los proyectos relacionados con la IA–, o de las empresas nativas de la IA –que ya han nacido con objeto de explotar alguna dimensión (producto, modelo de negocio, etc.) relacionada con esta–. Las dificultades para el desarrollo de la IA en el tejido empresarial son comunes también en otros ámbitos de la digitalización, especialmente en las tecnologías más avanzadas. Sin embargo, se debe profundizar en la digitalización (modelos organizativos innovadores basados en la digitalización, innovación tecnológica, analítica de datos, sistemas de CRM o ERP, la propia IA etc.) para mejorar el desempeño de las empresas.

Foto: evolucion-gasto-pensiones-2026-1hms Opinión

¿Hasta qué punto las empresas españolas están aprovechando las oportunidades de la digitalización? Los indicadores de uso de tecnologías digitales muestran que España ocupa una posición intermedia en el contexto europeo. De acuerdo con Eurostat, el porcentaje de empresas (mayores de 10 empleados) con alta o muy alta intensidad digital en España (que utilizan entre 7 y 12 tecnologías digitales de un listado de 12, como IA, CRM, ERP, analítica de datos, etc.) es del 42,3%, superior a la media de la eurozona (39,0%) y la Unión Europea (37,6%). Ahora bien, estamos muy lejos de los países europeos líderes (Finlandia, 67,8%; Dinamarca, 66,0%; o Países Bajos, 63,3%), y más todavía de los líderes mundiales (Estados Unidos y China). En el mundo digital, no estar a la cabeza marca una diferencia clave. El ganador se lo lleva todo.

Estos indicadores son los habituales para medir el grado de digitalización, pero en ocasiones, basta con indicadores sencillos (aunque complejos de obtener) para tener una imagen bastante certera de dónde se encuentran algunos problemas de digitalización en las empresas españolas. En un informe reciente de la Fundación LAB Mediterráneo y el Ivie sobre la empresa valenciana denominado Economía Digital en la Comunidad Valenciana. Empresas con presencia digital en la Comunidad Valenciana se analiza una cuestión tan sencilla como si las empresas tienen página web, es decir, si tienen presencia digital. Por supuesto que tener página web no es un indicador unívoco de que la empresa ya esté digitalizada, pero sí descarta a aquellas que no tienen vocación digital por no haber creado ni siquiera un sitio web.

La presencia digital en la economía valenciana no alcanza a la mitad de las empresas (incluyendo las de menos de 10 trabajadores, que no están presentes en las estadísticas de Eurostat), pues tan solo el 44,5% del total tiene página web, aunque representan el 81,1% del empleo de la región. Lo más interesante es que existe una clara relación entre la presencia web y el tamaño, pues en las grandes y medianas el 90,5% (97% de su empleo) y el 82,6% (89,5%), respectivamente, sí dispone de dominio propio de Internet. El problema se encuentra entre las pequeñas (solo el 65,6% de las empresas tiene web), pero especialmente entre las microempresas, ya que menos del 40% tiene presencia digital. El tamaño importa.

Aunque no se puede decir que tener presencia digital tenga un efecto de causalidad sobre los resultados de la empresa, sí que se observa que las que tienen presencia digital se caracterizan por su mejor situación económico-financiera: son 1,8 puntos porcentuales más rentables, tienen menos deuda, mayor liquidez, y hay mayor proporción de empresas exportadoras.

Otra cuestión interesante es que solo el 60,8% de las empresas que tienen página web utiliza medios sociales (redes y plataformas de comunicación como WhatsApp, Telegram, etc.). Es decir, las posibilidades de comunicación que las nuevas tecnologías ofrecen no están del todo aprovechadas. Hay margen de mejora.

Las dos redes sociales, con diferencia, más vinculadas en la página web de las empresas son Facebook e Instagram, presentes en el 75,5% y 60% de los sitios web de las empresas valencianas con algún medio social. Les sigue LinkedIn (37,2%), una red más enfocada al entorno profesional. YouTube y X tienen una cuota de empresas similar, sobre el 29%, y WhatsApp está presente tan solo en el 17,7% de las empresas con web y algún medio social. El resto de los medios sociales tienen una penetración menor en las empresas valencianas con página web.

Ante los retos que supone la digitalización sería positivo mejorar la posición que las empresas españolas tienen en este ámbito, particularmente las de menor dimensión, que son las que parecen tener menor actividad digital. No disponer de página web es solo un síntoma de una enfermedad más compleja, pero solo con eso ya se vislumbra una debilidad de nuestra economía. Se prevé que los efectos disruptivos de la digitalización, la IA y el resto de nuevas tecnologías sean de gran calado para los trabajadores y las competencias y habilidades que requieren para sus puestos de trabajo. También para las empresas de todos los tamaños, pero en especial las de menor dimensión, que es donde se observan mayores dificultades.

*Juan Fernández de Guevara, investigador del Ivie y catedrático de la Universidad de València.

El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha publicado en su blog una entrada de su directora gerente, Kristalina Georgieva, que recoge resultados de un documento de trabajo en el que se analizan los efectos potenciales que la Inteligencia Artificial (IA) sobre el mercado de trabajo. En esencia, plantea que los mecanismos de la destrucción creativa, que suelen citarse como motores de la economía gracias a la aparición y destrucción de empresas, aplican también a las competencias y habilidades de los trabajadores. Determinadas destrezas o conocimientos están siendo desplazados por la posibilidad de automatizar tareas con alto componente cognitivo que la IA permite, y que antes estaban reservadas a humanos. Esto implica que con la IA otras habilidades o competencias son ahora más relevantes, como las relacionadas con las de las nuevas tecnologías, la salud digital o marketing en redes sociales, por ejemplo. Por ello, de la reflexión del FMI se desprende que hay que poner el énfasis de las políticas en la recualificación (re-skilling) y el incremento de las cualificaciones (up-skilling) de los trabajadores potencialmente más afectados o desplazados por estas nuevas tecnologías.

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