desde san quirico

La independencia y el balance

Vuelvo a recuperar las viejas costumbres y me voy a desayunar con mi amigo de San Quirico, que también es de los que se quieren quedar en España

Con frecuencia me pierdo cuando veo cuentas "oficiales" (del Reino de España, de Aragón, de Ceuta, etc). Por eso, intento ponerlas como pondría las de una empresa. Muchos me dicen que eso no se puede hacer, pero yo lo hago y así me entiendo.

En una empresa, se suele poner a la izquierda lo que se tiene y a la derecha lo que se debe. A lo que se tiene se le llama Activo y a lo que se debe, Pasivo. A la diferencia entre el Activo y el Pasivo se le llama Capital. Si el negocio ha ido bien y no se han repartido todos los beneficios como dividendos, al Capital se le suman las Reservas. Si el negocio ha ido mal, al Capital se le restan las Pérdidas.

Con ese esquema tan simplón me voy manejando. Cuando llego al Reino de España, intento hacer lo mismo. No tengo los datos a mano, pero, como hablo en teoría, no los necesito.

Vuelvo a recuperar las viejas costumbres y me voy a desayunar con mi amigo de San Quirico, que también es de los que se quieren quedar en España

A la izquierda pongo lo que tiene España. A la derecha lo que debe España. Y a la diferencia, que Dios quiera que sea positiva, la llamo Capital. El Capital de España.

Ahora, unos cuantos, quizá muchos, quieren irse de España. Causas, de todo tipo. Que no los queremos, que no les damos el dinero suficiente, que despreciamos su idioma, que nos quedamos con los archivos que son de ellos, que nos gustan los toros... En fin, muchas razones para que unos cuantos, quizá muchos, digan que se quieren ir. Y Artur, el jefe de esos señores (jefe teórico, porque manda muy poco pues el que manda de verdad es otro) le ha enviado un mail a Mariano, a quien los españoles, hace tiempo, le encargamos que, durante una temporada, gobernase España. En ese mail le dice que quiere verle para hablar del tema.

Ahora, unos cuantos, quizá muchos, quieren irse de España. Causas, de todo tipo. Que no los queremos, que no les damos el dinero suficiente, que despreciamos su idioma, que nos gustan los toros...Para preparar la reunión, Artur ha llamado a su jefe de verdad y a otros que también se quieren marchar de España para ponerse de acuerdo con ellos y no decir nada que pueda molestarlos. Parece que Mariano no ha llamado a nadie. Quizá es que no lo necesita, o quizá si ha llamado a alguien pero no nos hemos enterado.

Mientras tanto, aparecen personas que se organizan en plataformas (¡qué ganas de poner nombres raros a las cosas!) que dicen que no les gusta que se vaya un trozo de España. Razones, varias. Que "España es una y no cincuenta y una" (slogan muy viejo, anterior a las autonomías, que a mí me gusta porque cae en verso, verso que es más difícil hacer con las autonomías, que son diecisiete), que qué se han creído estos catalanes, que les cerraremos el paso a Europa, que pondremos fronteras, que necesitarán pasaporte para ir a Logroño...

Yo sigo emperrado en el balance de España, en lo que tenemos (a la izquierda) y en lo que debemos (derecha), porque pienso que si alguien se va, algo querrá llevarse, tanto del Activo como del Pasivo.

Ahora estoy muy animado, porque hay un organismo, que se llama Consell Asessor per a la Transició Nacional (CATN), formado por personas importantes, competentes y serias, que le van diciendo a Artur lo que tendrá que hacer en el camino hacia la independencia, que eso es lo que quiere decir "Transición Nacional".

Yo sigo emperrado en el balance de España, porque pienso que si alguien se va, algo querrá llevarse, tanto del Activo como del Pasivo.

Estoy animado, porque estos señores también hablan del balance. Dicen que, cuando Cataluña sea independiente, se llevará una parte de la deuda actual de España. Eso a mí me gusta mucho, porque todo lo que ayude a que debamos menos me parece muy bien.

Pero estos señores saben contabilidad y dicen que quieren llevarse también algo del Activo, lo cual es lógico, porque sería muy cómodo para nosotros (los que nos quedamos) que se llevasen algo de la deuda (Pasivo) y no algo del Activo, que coincida en euros con lo otro.

Como yo, el CATN tampoco ha hecho las cuentas y se limita a decir de un modo general lo que se llevarán del Activo de España y lo que se quedarán del Pasivo.

Y, como he dicho antes, veo que mí manía por equiparar el Estado a una empresa no es tanta manía. Y me da un subidón.

Vuelvo a recuperar las viejas costumbres y me voy a desayunar con mi amigo de San Quirico, que también es de los que se quieren quedar. Y le cuento lo del Activo y lo del Pasivo. Y, como siempre, noto por su cara esa mezcla de conmiseración y de desprecio (hacia mí) que conozco tan bien. Me dice lo que, en el fondo, quizá sin darme cuenta, yo también pensaba que los españoles le encargamos a Mariano: que gobernase España, no que la liquidase, no que vendiera una parte del Activo por una parte del Pasivo. Y que, si quiere venderla, que nos lo pregunte a los dueños, que somos todos los españoles. Cada vez que hablo con mi amigo me entra el complejo de inferioridad, porque eso tenía que haberlo visto claro yo antes de que me lo dijera él.

O sea, que referéndum, con varias preguntas, agrupadas en varios bloques: 

I. BLOQUE I 

Preguntas: 

1. Los que se quieren ir de España pretenden llevarse estas cosas, que hasta ahora son nuestras: xxxxxxxx (lista de cosas y su valor en euros).

2. Ofrecen pagarnos por ellas estos millones.

3. ¿Está usted de acuerdonbsp;   SÍ   /  NO    

Habrá más bloques (el de la posible doble nacionalidad, el del euro, el de la lengua, el de apoyar a los que se quieren ir en su incorporación a la Unión Europea, el del Banco Central Catalán, el del trasvase del Ebro, que yo lo considero aragonés y alguno me dirá que desemboca en Tortosa, el del Zaragoza, que, por ahora, tiene un entrenador que jugó en el Barça...), pero hoy no me caben más temas en la cabeza.

Artur, que es un hombre serio y honrado, hablará con Mariano, que es un hombre serio y honrado

O sea, que un día de estos se reunirán el que quiere irse y el que no tiene ninguna autoridad para tomar una decisión, porque yo no se la he dado. Y como Mariano es un hombre serio y honrado, le dirá a Artur, que es un hombre serio y honrado: "Mira, dile a tu jefe y a los demás que te comprendo, que metiste la pata con la convocatoria de las elecciones que perdiste, que no sabes por dónde andas, que vas diciendo cosas sin sentido y cuando no las dices tú las dice Quico, tu portavoz, que es un maestro en lo de hablar sin sentido... ¿Que quieres consulta? Bien. ¿Que no quieres consulta? Bien. ¿No te das cuenta de que tú y yo somos unos mindundis, y que tengo que preguntar a los dueños, o sea, a los españoles? Y, mientras tanto, procura no hacer muchas tonterías –línea aérea de bandera, celebraciones de aniversarios de derrotas que cuestan un pastón y las pago yo–, etc."

Y, para acabar: "Artur, ¿qué quieres que digamos en la conferencia de prensa? ¿Quieres que digamos que hemos llegado a un completo acuerdo en los puntos esenciales y que nuestros expertos se ocuparán de los flecos?".

Y luego: "¿Nos fumamos un puro, con la ventana abierta para que se vaya el olor? Porque así nos relajamos (frase educada, en vez de 'te relajas') y salimos sonrientes. ¿Te parece que te coja por el brazo? Por los fotógrafos, ya sabes". 

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