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Leopoldo Abadía

Desde San Quirico

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Estoy bastante cansado

Me parece que todos estos están jugando con nosotros, despistando a la gente, desmoralizando a la gente y no haciendo NADA que sea útil a la gente

Foto: Protestas contra Lula y Rousseff en Sao Paulo, Brasil. (Reuters)
Protestas contra Lula y Rousseff en Sao Paulo, Brasil. (Reuters)

Las noticias se suceden con tal celeridad que cuando quiero tocar un tema, o lo hago pronto o ya se ha pasado y pertenece a eso, al pasado, a lo que Desmond Tutu llama "el ayer, que es historia".

La cita de Desmond no se debe a que quiera presumir de culto. Lo del 'pasado' es la primera parte de una frase que me gusta mucho y que sigue diciendo que "el mañana es misterio. Solo el hoy es regalo, y por eso, al hoy le llamamos presente".

Lo que me dice este señor es que, o me centro en el 'hoy' o me dedico a la nostalgia del ayer, o al misterio del futuro.

Por mucho que trabaje, no puedo cambiar el ayer, pero si me lo tomo en serio, igual hoy hago cosas que sirven para que ese mañana sea fenomenal.

Eso es ser joven. Y si enfoco así la vida, "será señal de que no me da la gana aceptar lo que me digan unos cuantos viejos de menos, y de más, de 50 años, esterilizadores de ilusiones, que solo quieren vender a los jóvenes odio, desencanto, quejas y afanes de venganza", frase de un autor que me cae muy bien, porque si yo no me caigo muy bien, ¿a quién recurro para que me diga "ánimo, D. Leopoldo, que cada vez está usted más acertado"?

Como me resulta más cómodo ver lo que hacen los demás, hoy, para poder contestar con más claridad de ideas cuando me pregunten cómo veo el futuro, hago un 'tour d'horizon', que es como los entendidos llamamos a ver lo que pasa en el mundo.

Y como el mundo es muy amplio, me centro en los llamados 'servidores públicos', abandonando por una vez el Diccionario de la Real Academia y yendo a un libro de citas de Mao Zedong, antes Mao Tse-Tung, que un hijo mío me trajo de China, con un crucifijo que encontró allí, sin duda para compensar.

Me estoy cansando. Yo no sé si estos chicos se han dado cuenta de la responsabilidad que tienen. No sé si todos están deseando que haya nuevas elecciones

El buen Mao dice que "tenemos el deber de ser responsables ante el pueblo, lo que significa que cada palabra, cada acto y cada medida política debe concordar con los intereses del pueblo, y si cometemos errores, debemos corregirlos".

Como no puedo analizar cada palabra, cada acto y cada medida política de los servidores del pueblo que andan por aquí cerca y alguno que anda por allá lejos, veo sus prioridades para comprobar si, a mi juicio, cometen errores y si, también a mi juicio, deberían corregirlos, siguiendo las enseñanzas de este mozo chino.

En primer lugar, veo si estos chicos han aprendido algo del pasado, porque el pasado no es solo historia. Es sabiduría, o, si os parece cursi eso de 'la sabiduría', podemos decir que es saber lo que va a pasar cuando algunos, haciéndose los modernos, proponen cosas que un día propusieron otros y llevaron a nuestra España a la ruina y, peor aún, a crear un clima de odio.

Esto les pasa, seguramente, porque han leído mucho en vez de haber vivido mucho. No pudieron leer y vivir antes porque sus padres se conocieron tarde. Otros pudimos leer y vivir antes porque nuestros padres se conocieron mucho antes, se enamoraron mucho antes y nos engendraron mucho antes. Por eso se puede decir con toda paz que somos viejos, lo que no quiere decir que seamos sabios. Quiere decir que somos viejos y que, por esa razón, hemos sido testigos presenciales -en primera fila- de lo que ha pasado. Es decir, no somos 'adanistas' (o sea, "esto lo estoy inventando yo porque soy el origen del hombre sobre la tierra") en lugar de ser 'abelistas' ("el 'adanista' fue mi padre, que, por cierto, se llamaba Adán, y yo podía haber sido 'abelista' o 'cainista' y elegí el bueno").

Me meto en las prioridades. ¡Ay, madre, que no sé si me he equivocado de método! Porque 'prioridad' -vuelvo al DRAE y dejo a Mao- es "anterioridad de algo respecto de otra cosa, en tiempo o en orden".

Y las 'prioridades' que veo no cumplen con la definición.

Veo a Ada, alcaldesa de Barcelona, cuyas prioridades son:

1. Los manteros, que ocupan las calles, venden mercancía falsa, no pagan impuestos, hacen una competencia desleal a los comerciantes y, sorprendentemente, tienen un sindicato con el que hay que negociar.

2. Los hoteles, porque si vienen turistas, que vengan, pero cuantos menos mejor, que estamos muy tranquilos en nuestro pueblo.

3. El Ejército, que no sé qué hace atendiendo a todos los que quieren ser militares cuando lo bueno, y lo recomendable, es ser funcionario del ayuntamiento, aprovechando que ahora les van a dar la paga doble.

(Hay que hacer notar que no he dicho la paga del 18 de julio -¡a quién se le ocurre mentar esa fecha!- ni la de Navidad, porque a quién se le ocurre mentar esa conmemoración, teniendo un hermoso solsticio de invierno, que eso sí que es celebrable, porque festejar "la época en que el sol se halla en uno de los dos trópicos, lo que sucede del 21 al 22 de junio para el de Cáncer, y del 21 al 22 de diciembre para el de Capricornio" es para echar cohetes).

Me he cansado. Y cuando me canso me repugnan todos los que juegan conmigo. Y tengo la sensación de que están jugando conmigo

Salgo de mi visión pueblerina -la ciudad donde vivo- y subo de nivel a la Comunidad Autónoma, a la que pertenece esa ciudad.

Me encuentro con Junts pel Sí, donde está lo mejor de lo mejor. Algún socio tiene alguna sede embargada, pero nadie es perfecto. Un exsocio de uno de los socios ha hecho preconcurso de acreedores, porque aspiraban a gobernar, se distrajeron y se olvidaron de administrar su casa.

Pero uno de los socios que quedan, ERC, tiene una prioridad: quitar los conciertos a los colegios de educación personalizada, que se preocupan de educar a los chicos por un lado y educar a las chicas por otro, cosa normal, porque unos y otras son distintos, y, en vez de dejar que cada colegio ahorre dinero al Estado como quiera, le obliga, en nombre de la libertad, claro está, a que eduque a los chavales todos junticos.

Aquí tengo que aclarar que, como yo hablaba castellano antes de que se inventase el LPCSLQDY -"lenguaje políticamente correcto según lo que diga yo"-, donde digo 'chavales', están incluidas las chavalas.

Para que no falte nada, a ese tipo de educación que me gusta, para chicos por un lado y para chicas por otro, le llaman "educación segregada". 'Palabros' que han hecho que mi mujer, mis 12 hijos y mis 45 nietos, todos víctimas de la educación segregada, estén partiéndose de risa ante las bobadas insignes que se oyen. En nombre de la libertad, claro.

Para respirar fuera, me voy a Valencia, donde la prioridad es que no imputen a Rita, para lo cual se la hace senadora y ya está. No ha debido salir bien la jugada, porque algún malvado habla de "la caída de Barberá".

Mientras tanto, Iglesias y Errejón riñen, también en nombre del servicio al pueblo, y Rajoy dice que, después de Semana Santa, "ya veremos lo que hay que hacer". No me extrañará enterarme de que Albert y Pedro también quieren respetar la Semana Santa y dejar el trabajo para después. (Esto último puede ser un mal pensamiento mío. A veces me pasa).

Por puro cansancio, me salto lo buenos que hemos sido siempre (Chaves y Griñán), y también me salto las negociaciones de todos con todos en busca, ¡cómo no!, del bien de la Patria.

Para que no digan que soy de pueblo, vuelo a Brasil y veo que Dilma nos ha copiado. Lo ha hecho a lo grande, no como aquí con Rita. No. Ella ha nombrado ministro de la Casa Civil, o sea, una especie de primer ministro, al inefable Lula, y lo ha hecho rápidamente, porque la Fiscalía de São Paulo quería detener a este señor por algunos problemillas que hubo en Petrobras.

No sé a quién votar. Y votar en blanco no me gusta, porque para eso me quedo en casa, que es lo que hice cuando pensé que Felipe González me tomaba el pelo

Me paro. No quiero seguir analizando a los servidores del pueblo, porque lo único que se me ocurre es decir: "¡Si Mao levantara la cabeza!".

Y no se me ocurre más.

Pero sí me parece que todos estos -Rita, Mariano, Luiz Inácio (así se llama Lula), Pablo, Íñigo, Dilma, José Antonio, Manolo...- están jugando con nosotros, despistando a la gente (en la 'gente' me incluyo yo), desmoralizando a la gente (me incluyo yo) y no haciendo NADA que sea útil a la gente (incluso a mí).

Y no son servidores del pueblo. Son unos empleados a los que, en cualquier empresa normal, les hubieran echado a la calle, por inútiles. Si, además, en esa empresa normal, se hubiera descubierto que alguno de ellos había metido la mano en la caja, habrían hecho lo que hizo mi padre cuando descubrió que un empleado de Sastrería La Confianza estaba robando. Preparó una carta de dimisión, le llamó al despacho y le sugirió amablemente que la firmara, cosa que aquel mozo hizo inmediatamente al pensar en la otra alternativa, también sugerida amablemente por mi padre, que, cuando se ponía amable, era muy convincente.

Me estoy cansando. Yo no sé si estos chicos se han dado cuenta de la enorme responsabilidad que tienen. No sé si alguno de ellos se ha dado cuenta del cinismo de alguno de ellos. No sé si todos ellos -ahora me refiero solo a los españoles- están deseando que haya nuevas elecciones.

Pero yo, no. No, porque me he cansado. Y cuando me canso me repugnan todos los que juegan conmigo. Y tengo la sensación de que están jugando conmigo.

Y me han empezado a repugnar. Y no sé a quién votar. Y votar en blanco no me gusta, porque para eso me quedo en casa, que es lo que hice cuando pensé que Felipe González me tomaba el pelo, convocándome a un referéndum sobre la pertenencia a la OTAN, que él defendía ardorosamente después de jurar que "OTAN, de entrada NO".

Y me juego mucho para quedarme en casa.

O sea, que toda esta pandilla está intentando ponerme nervioso, pero no lo conseguirán.

Algo se me ocurrirá, porque, como decía mi amigo Alberto, me voy a 'jartar' de discurrir, mientras pienso que a alguno de ellos le puede dar un ataque de lucidez que me facilite las cosas.

Y si, por esas cosas raras que pasan en la vida, hubiera varios ataques de lucidez, ¿os imagináis qué maravilla?

Aprovechando este arranque de optimismo, acabo rápidamente el artículo. No vaya a ser que lo piense más despacio y se me pase el arranque.

Ada Colau Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) Lula da Silva Íñigo Errejón